FAVORITAS.
Camina por donde nunca nadie antes halla caminado
Haz lo que nunca nadie antes halla hecho
Deja tus propias huellas...
Y no pises sobre las huellas de los demás porque no dejarás marca!.
Si caminas por donde ya haz caminado, encontrarás lo que ya has encontrado
Las acciones son mucho más sinceras que las palabras!
Si te atrae una lucecita, síguela. Si te conduce a un pantano, ya saldrás de él... Pero si no la sigues, te preguntarás toda la vida si acaso era una estrella
Cada día que vives es una ocasión especial
La vida, por muy dura que se ponga a veces, se ve mejor desde detrás de una pequeña sonrisa
A veces no nos dan a escoger entre las lágrimas y la risa, sino sólo entre las lágrimas. Entonces hay que saberse decidir por las más hermosas
Sueña lo que te atrevas a soñar. Ve donde quieras ir. Sé lo que quieras ser. ¡Vive!
Las palabras que son verdad no son bellas. Las palabras que son bellas no son verdad
El que quiere hacer algo, encuentra el camino.
El que no quiere hacer nada, encuentra una excusa!
Nunca se te da un sueño sin que se te den también los medios para que lo realices!
No hay montaña muy alta... que Dios no la mueva!
No hay tormenta muy negra... que Dios no la calme!
No hay dolor ni angustia... que Dios no la sane!
No hay vacío muy profundo... que Dios no lo llene!
No hay problema muy grande... que Dios no resuelva!
!Porque Dios es el Dios de lo imposible!
La felicidad es como la mariposa... cuanto más la persigues más te eludirá, pero si vuelves tu atención a otras cosas vendrá y suavemente se posará en tu hombro!
No son muertos los que descansan en una tumba fría, son muertos los que teniendo el alma muerta… Viven todavía!
No hay nada mas dura que la blandura de la indiferencia!
Aunque no sepas la explicación, nada ocurre sin razón!
Sólo se da de verdad cuando nos damos a nosotros mismos!
Las grandes pruebas nos preparan para los grandes triunfos!
El silencio es uno de los argumentos más difíciles de refutar!
Haz todo el bien que puedas, por todos los medios que puedas, de todas las maneras que puedas, en todos los lugares que puedas, en cualquier tiempo que puedas, a todas las personas que puedas y tanto como puedas.
Actúa de tal modo que todo lo que hagas aumente la estima y el respeto hacia ti mismo
En la medida que le des a los demás lo que necesitan, ellos te darán a ti lo que tu necesitas!
Dale a alguien un pez y comerá un día, pero, si le enseñas a pescar, comerá toda la vida!
Me sentía triste porque no tenía zapatos, hasta que me encontré con un hombre que no tenía pies!
El amor puede llegar de mil maneras diferentes, en mil lugares diferentes, en mil momentos diferentes y con mil personas diferentes... Porque el amor nunca muere!
4 cosas debemos aprender si queremos hacer nuestro recuerdo memorable:
1) Confiar en Dios firmemente
2) Pensar claramente
3) Actuar honestamente
4) Amar sinceramente
Busca una necesidad... y súplela!
Busca una herida... y sánala!
Busca un anhelo... y llénalo!
Busca un problema... y resuélvelo!
El don más grande que podemos hacer a otro, no es compartir nuestra riqueza, sino hacerle descubrir la suya!
Cuidado con lo que deseas… porque lo conseguirás!!!
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar... sentimos y cuando debemos sentir... pensamos.
Una tragedia, puede llegar a ser el mayor de nuestros bienes, si la tomamos de una manera que nos permita aprender y crecer.
Sería grandioso si pudiéramos elevarnos a lo más alto, para después descender y descubrir todo aquello que nos falta por sentir
Y a todos aquellos que un día lanzaron piedras sobre mi... Gracias!. Porque con ellas he construido los muros de la casa en donde hoy habita mi alma
Ningún camino fácil te llevará a algo que valga la pena
Cuida tus pensamientos, se convertirán en palabras
Cuida tus palabras, se convertirán en acciones
Cuida tus acciones, se convertirán en hábitos
Cuida tus hábitos, porque son tu vida
Cuida tu vida, porque sólo tienes una!
ACEPTAR
Es más fácil aceptar a la gente como es... que como debieran ser.
El secreto de la vida es aprovechar cada día y ser más feliz con lo que tenemos
Cuando no podemos tener lo que queremos, debemos querer lo que tenemos
No podemos ganar siempre y no todos podemos todo
No debemos exigir la perfección.. hasta que no seamos perfectos
Acepta que los otros sean otros y que piensen distinto a ti, que obren distinto a ti, que sientan distinto a ti y que hablen distinto a ti.
No pretendas ser siempre el hombre orquesta, acepta tus limitaciones!
Reconcíliate con la vida tal como es ahora
Mantén tus brazos abiertos, los demás vendrán a ti o se marcharán según se les antoje
ACTUAR
Vive y acepta tus circunstancias. Dios te hizo tal como eres y te coloco donde estás.
No pierdas las oportunidades que se te están presentando. Sólo vivimos un día! Hoy!
Amo a quienes anhelan lo imposible!
Todos los días debemos dar más de lo que se espera de nosotros
El hombre puede modificar su vida, cambiando su actitud hacia ella
Vale más hacer algo y fracasar que no hacer nada y quejarse
El único fracaso auténtico está en no empezar
Empieza por hacer lo necesario, luego lo que es posible, y pronto te encontrarás haciendo lo imposible
Lo difícil lo hacemos inmediatamente, lo imposible se demora un poquito!
Cuando más hacemos, más podemos hacer
Es más saludable no esperar nada y hacerlo que se pueda, que entusiasmarse y no hacer nada
Cada cual es como Dios lo ha hecho... pero llega a ser como el mismo se hace.
Muchas cosas se juzgan imposibles antes de que estén hechas
Nadie sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta!
Todo lo que te viniere para hacer, hazlo según tus fuerzas
Quien desea comer la nuez debe primero romper la cáscara
No basta tener grandes cualidades, hay que saber emplearlas
Piensa antes de obrar y no comiences nada antes de haber consultado las circunstancias bien a fondo
Y a cualquiera que te cargare por una milla, ve con él dos!
Cada cual da lo que se exige
No hay nada que el hombre no pueda hacer sé lo quiere con bastante resolución
Las personas podrán dudar de tus palabras, pero creerán en tus acciones!
Sólo sacaremos un pez grande si lanzamos el anzuelo!
Lo que capta nuestra la atención determina nuestra acción
Un hombre descuidado con el martillo jamas construirá un palacio
Actúa de tal modo que todo lo que hagas aumente la estima y el respeto hacia ti mismo
Desafíate a ti mismo. Llega hasta donde no puedas!
Vale mas actuar exponiéndose a arrepentirse de ello, que arrepentirse de no haber hecho nada
ADVERSIDAD
Un hombre carácter podrá ser derrotado, pero jamás destruido
Si estás triste ríe, llorar es demasiado fácil
Para sanar, tiene que doler primero
La adversidad es una gran cosa, se conoce uno a sí mismo y conoce a los demás
No existe problema sin solución
Nuestro único deber es siempre seguir adelante
Nada es imposible a menos que uno este de acuerdo en que lo es!
La vida, por muy dura que se ponga a veces, se ve mejor desde detrás de una pequeña sonrisa
A veces no nos dan a escoger entre las lágrimas y la risa, sino sólo entre las lágrimas. Entonces hay que decidirse por las más hermosas
No te entregues si pierdes una batalla, se necesitan muchas para ganar la guerra
Ningún hombre que lo permita será derrotado
Nadie puede ser valiente en la vida si sólo le han sucedido cosas maravillosas
Las grandes pruebas nos preparan para los grandes triunfos
Tenemos que rechazar todo aquello que nos limite
Las dificultades no son tales, cuando las enfrentamos con inteligencia
Los problemas son cobardes, cuando les hacemos frente huyen
Hallaré un camino o me lo abriré!
Las dificultades prueban el valor del hombre
Si cierras la puerta a todos los errores dejarás afuera a la verdad
AMISTAD
Sólo los honestos pueden tener amigos
Mi amigo no me obliga, pero me aconseja. No se molesta, pero me hace entender. No me anima, pero me enseña a ser feliz y no me dice que es mi amigo, pero me da toda su amistad
Un amigo no es el que te seca las lágrimas, sino el que evita que las derrames
Un amigo es alguien que se acerca a mí, cuando todo el mundo me abandona
Un amigo que deja de serlo, es que no lo fue nunca
Amigo no es el que llega primero, sino quien se va de último
El amigo es como la sangre, aparece en la herida sin ser llamada
Ayuda a tu hermano a cruzar el río y verás que tu también llegas a la orilla
La razón de que un perro tenga tantos amigos es que mueve la cola y no la lengua
Un amigo viene a tiempo, los demás cuando tienen tiempo!
Debemos escribir en la arena las faltas de nuestros amigos
Es más fácil perdonar a un enemigo que a un amigo
Un amigo es un regalo que nos hacemos a nosotros mismos
Al amigo no lo busques perfecto, búscalo amigo
En la prosperidad nuestros amigos nos conocen, en la adversidad conocemos a nuestros amigos
Sé lento para escoger un amigo y más en cambiarlo
Ríe y el mundo estará contigo, llora y estarás sólo
Amigo es aquel que adivina cuando tenemos necesidad de él
Sólo damos de verdad cuando nos damos a nosotros mismos
Probad al amigo antes de abridle vuestro corazón
El que pudiendo ayudarte te aconseja no es tu amigo
Todo el mundo desea tener un buen amigo, pero pocos se preocupan por serlo
No te hagas demasiado amigo de nadie, tendrás menos alegrías, pero, también menos penas
No sabrás quien es tu amigo hasta que el hilo se rompa!
Ayuda a tus amigos a levantar su carga, pero no se las lleves
No conocemos a los hombres cuando vienen a vernos, tenemos que visitarlos para saber cómo son
AMOR
El amor no posee ni es poseído
Amaos el uno al otro, pero, no hagáis del amor una atadura
La distancia le devuelve al amor, lo mismo que la costumbre le hizo perder
Amarás a quien no te ame, por no haber amado a quien te amó
El amor es sufrido, es benigno, el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor, no se goza de la injusticia mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor por discreto que sea se descubre de alguna forma
De nada vale obrar sin amor!
Eres esclavo de quien amas, por el hecho mismo de amarlo. Y eres esclavo de quien te ama, por el hecho mismo de amarte.
Si amas algo déjalo libre, si regresa a ti es tuyo, sino regresa nunca lo fue
La mejor declaración de amor es la que no se hace, porque quien siente mucho
habla poco
Nunca somos demasiado grandes como para no necesitar amor
El amor no tiene cura, pero es la única medicina para todos los males.
No todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama
El amar es algo que debemos aprender una y otra vez, pues es algo que no tiene fin!. El odiar es algo que no hace falta enseñar sino que necesitamos solamente que se le provoque!
Es mejor haber amado y perder que no haber amado
No es el que desvanezca el amor lo que duele, sino el que se fuese de mil pequeñas
maneras
La primera obligación del amor es escuchar!
No basta amar, es necesario que los demás se den cuenta de que los amamos
Haré del amor mi arma más poderosa, nadie podrá defenderse de su fuerza
El amor nos da la fuerza para obrar milagros, si así lo deseamos
El amor no tiene cura, pero es la única medicina para todos los males.
ANIMO
Hombres volved a vivir humildemente, volved a las cosas sencillas de la vida, a la alegría, a la bondad y a la amistad!
Hay que recibir cada mañana con una sonrisa, considerando este nuevo día como una bendición especial de nuestro Creador.
Es preciso florecer allí donde Dios nos ha plantado
Todo el mundo se equivoca, por eso le pusieron borrador a los lápices
Sólo hay una forma de disfrutar la vida: vivirla como si nada fuera eterno
El mayor de todos los males es creer que los males no tienen remedio
Seamos como los ríos que renuevan constantemente sus aguas
Habrá muchas veces que tengas que vencer la oscuridad, aún sin luz
Me daría por vencido, pero ahora no tengo tiempo
Lo interesante del desierto es que oculta un pozo en alguna parte
Una persona que piense que lo que hace es importante lo hará mejor
Hay que considerar lo bueno que uno tiene
Cuenta tus bendiciones y te sorprenderás!
Toma las cosas por el lado bueno
Somos lo que pensamos
Goza de la vida, sin hacer comparaciones
Tienes un pincel, tienes los colores pinta tu paraíso y entra en él
Hay que dejar las propias acciones hablen por uno
Debemos vivir este día como si fuera el último
Los hombres son capaces de obrar milagros cuando tienen fe
Usted es alguien especial y debe actuar como tal
No se puede sobrepasar a alguien cuando se le siguen los pasos
No olvides los días hermosos, porque si los olvidas no volverán más!
Todos somos arquitectos de nuestros propios destinos
Cada día debemos prometernos no intentar resolver de una vez todos nuestros problemas
Y sois como las estaciones y aunque en vuestro invierno neguéis vuestra primavera, la primavera reposando en vosotros, sonríe mientras espera y no se ofende
APRECIAR
Prefiero saber apreciar lo que no puedo tener, que tener lo que no soy capaz de apreciar
El principio más profundo del carácter humano es el anhelo de ser apreciados
El aprecio se consigue menos, cuando se busca más!
El aprecio se valora mas cuando menos se espera
Si quieres apreciar algo, pues imagínate que lo pierdes
Lo que cuesta menos se estima menos
A los demás les gusta tanto como a uno ser apreciados!
APRENDER
Aprender sin pensar es tiempo perdido, pensar sin aprender es peligroso
Más que repasar debemos re-pensar las cosas
Lo más importante no se ve con los ojos sino con el corazón
Caminando comprobé lo que pensaba: la vida es una fiesta, si uno hace lo que ama
No desprecies nunca a nadie, de todos tenemos algo que aprender!
Todo aquel que se proponga aprender, aprenderá!
El único modo eficaz de aprender es la repetición
La práctica hace al maestro
Si quieres aprender debes ser inflexible contigo mismo.
CASTIGAR
Con el que sólo merece un pequeño castigo no te ensañes
El que estando enfadado impone un castigo, no corrige sino se venga
Al que has de castigar con obras no trates mal con palabras!
Reprender pequeñas faltas violentamente, es como darle con un martillo en la cabeza a alguien para espantarle una mosca
COMPRENDER
Nadie comprende totalmente a nadie en este mundo, las almas están muy lejos unas de otras
Cuanta más comprensión demos, menos necesitaremos
Bueno es dar cuando nos necesitan, pero mejor es dar sin ser solicitados, por comprensión
En lugar de censurar a la gente, tratemos de comprenderla
CRISTIANOS
No busques las cosas transitorias ni te contentes con lo externo, tu vida verdadera está en Dios.
Si pones a Dios en todo lo que haces lo veras en todo lo que acontece.
Dios ha estampado su nombre en cada flor y lo ha escrito en cada estrella del cielo
El hombre sin Dios esta terriblemente solo.
Crucificado, estás crucificado en mi corazón y los clavos que taladran tus manos hoy taladran las paredes de mi corazón.
La oración cambia las cosas.
Dios nunca te va a dejar solo, porque te ama y te acepta como eres
Dios prueba a los que más ama
Cada amanecer es una nueva oportunidad que Dios nos da para rectificar nuestros errores
Gracias Señor por dejarme ser como soy
La vida es un regalo de Dios, lo que hagamos con ella es nuestro regalo para Él
Si tu Biblia está en buen estado, tu no lo estás
Una vez le pedí a Dios muchas cosas para disfrutar la vida... y me dio la vida para poder disfrutar de muchas cosas
El día que aprendamos a caminar, Dios nos dará alas
El fracaso no significa que Dios te ha abandonado, sino que tiene un plan mejor para ti
Dios interviene únicamente en respuesta a la oración.
A lo más oscuro amanece Dios
Dios oye el corazón sin palabras pero nunca oye las palabras sin corazón.
Bendice a Dios por lo que tienes y confía en Él por lo que te hace falta.
Me bastaría examinar la hoja de un árbol o un puñado de tierra para saber que Dios existe.
Dios esta más deseoso de dar que nosotros de recibir.
Nunca las noticias son malas para los elegidos de Dios.
Ningún sufrimiento humano es un castigo Dios no se castiga a sí mismo.
El hombre mas fuerte es el que se mantiene más tiempo a solas con Dios.
Si el mundo te traiciona ten fe amigo, ten fe en Dios.
Todo cuanto he visto me enseña a confiar en el Creador a quien no he visto.
Cuando hables de Dios o de sus atributos hazlo con toda seriedad y reverencia.
Dios lleva a los hombres a aguas profundas, no para ahogarlos sino para limpiarlos.
Vive con Dios y jamás estarás solo ni miserable.
La única soledad verdadera es donde falta Dios.
Las grandes batallas solo se ganan de rodillas.
Nada malo puede sucedernos sin el permiso de Dios!
Dios nunca cierra una puerta, sin antes haber abierto dos
Dios sabe todo lo que necesito y Él no necesita mis consejos
Dios da la carga, pero también da los hombros
Aborrece, el Señor el pecado del hombre pecador, mas no la naturaleza que le dio
Temo a Dios y después de Dios temo al que no le teme
Acuérdate siempre que allá arriba hay un Dios que te ve, te escucha y a quien debes complacer antes que a nadie!!
Se hace más daño un hombre a sí mismo si no busca a Jesucristo, que todo el mundo y sus enemigos juntos
Dios nunca te da un sueño sin que se te den también los medios para que lo realices!
Aunque no sepas la explicación, nada ocurre sin razón!
DAR
Donde quiera que hay un hombre hay ocasión de hacer un beneficio
Aprende a dar cada uno lo que le toca y a ofrecerle algo más
Los que dan menos reciben menos
En la medida que le des a los demás lo que ellos necesitan ellos te darán a ti lo que tu necesitas
Dale a tu hijo un pez y comerá un día, pero si le enseñas a pescar comerá toda la vida
Si tienes tiempo para dedicárselo a alguien, no te quedes allí parado!
La caridad no es darlo todo sino saber dar algo
Es necesario olvidar el bien que se hace a otro, y sólo tener presente el que se recibe
La manera de dar importa mas que lo que se da
Bienaventurados los que saben dar sin recordarlo y recibir sin olvidarlo
DEFECTOS
Nuestros defectos nos irritan más, cuando los observamos en los otros
Cuando estés sólo piensa en tus defectos, cuando estés acompañado olvida los de los demás
Toda persona debería tener un cementerio para sepultar los defectos ajenos
Antes de lanzarte a criticar un defecto de los demás cuenta diez tuyos
El que te habla de los defectos de los demás, con los demás habla de los tuyos
El orgullo es la máscara de nuestros defectos
DETALLES
Disfruta de las cosas pequeñas, porque tal vez te des cuenta que eran las cosas grandes
Todo el mundo trata de realizar algo grande, sin darse cuenta que la vida se compone de cosas muy pequeñas
Los grandes fracasos nacen por descuidar los pequeños detalles
Cuán grandes cosas se derrumban por motivos insignificantes
Sólo los fracasados y mediocres descuidan los detalles
Que poco cuestan los pequeños detalles y son los que hacen la felicidad cada día!
En las cosas grandes los hombres se muestran como le conviene, en las pequeñas se muestran tal como son!
Las cosas importantes se presentan bajo la apariencia de detalles y los detalles generalmente pasan desapercibidos
Quien nos dice que nonos incomodemos por pequeñeces, de seguro nunca ha dormido en un cuarto con un mosquito
DOMINIO PROPIO
Vuelve a ser dueño de ti mismo. Llena tu espíritu de pensamientos alegres, tu corazón de misericordia, dulzura y amor. Tu boca de una sonrisa y todo volverá a ir bien
Controlando el estímulo se controla la respuesta
Quién es libre?. Sólo el que sabe dominar sus pasiones
Es más fácil evadir el primer deseo, que satisfacer los que vienen después
El que no tiene carácter no es un hombre es una cosa
El que domina su cólera, domina a su peor enemigo
Simplifica tu vida, es más rico aquel que se contenta con menos
El hombre es rico en proporción a las cosas que puede desechar
No muerdas el cebo del placer hasta estar seguro que no oculta un anzuelo
Lo que da valor a un placer es usarlo raramente
El mal humor no soluciona los problemas
Nada externo tiene poder sobre mí
EXITO
Piensa siempre que lo que has de hacer será fácil, que tendrás éxito y así será
El sabio sabe recuperarse de sus fracasos, el necio jamás sabe recuperarse de un éxito
Los fracasos debemos convertirlos en éxitos, son las enseñanzas de la vida
El buen éxito en todas las empresas depende de los primeros pasos que se den en ellas
Fracasado es aquel que vive criticando y quejándose continuamente
Para tener éxito debemos hacer todo lo posible por parecer exitosos
Cada fracaso enseña al hombre algo nuevo que necesita aprender
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
La clave del éxito consiste en hacer las cosas de la mejor manera posible
Para triunfar en la vida necesitamos: sentir una necesidad, querer algo más de la vida sentir un deseo de superación y estar dispuesto a lograrlo
No temas los fracasos. El primero es necesario porque ejercita tu voluntad el segundo puede serte útil. Si te levantas después del tercero eres un hombre
El éxito consiste en estar preparado para cuando la ocasión se presente
La gran reflexión es garantía del buen éxito
Los grandes éxitos nacen de los grandes esfuerzos
El éxito lo tiene Dios en sus manos y se lo entrega a quienes se esfuerzan
Fracasamos porque no sabemos lo que significa fuerza de voluntad.
Los buenos hábitos son la clave del éxito
Nunca proclamaré mis éxitos
Jamás me sentiré satisfecho con mis éxitos, puedo hacer más y lo haré
Bienaventurado el que nada espera, porque nunca sufrirá desengaños
Lo que se desea más, es preciso esperarlo menos
FELICIDAD
La felicidad es como una mariposa, cuanto más la persigues, más te eludirá, pero si vuelves tu atención a otras cosas, vendrá y suavemente se posará en tu hombro
La felicidad consiste en tener algo que hacer, algo que amar y algo porque esperar
La felicidad no existe como tal, sólo existen momentos felices
He aprendido a buscar mi felicidad limitando mis deseos, en vez de satisfacerlos
Por cada minuto de enojo, perdemos 60 segundos de felicidad
La infelicidad consiste en no saber lo que se quiere y matarse por alcanzarlo
Hay 2 maneras de vivir feliz: siendo tonto o haciéndose el tonto
No es feliz quien mucho tiene, sino quien se contenta con poco
No hay nada más difícil que ser feliz sin intentarlo
El éxito consiste en alcanzar lo que deseas, la felicidad en desear lo que alcanzas
Para ser felices en la vida hay que amar, perdonar y olvidar
No desees nada y serás el hombre más feliz del mundo
No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices
Al lado de la dificultad esta la felicidad
La felicidad es gratitud por el presente, gozo por el pasado y fe en el futuro
No hables de tu dicha a un hombre más desgraciado que tú
Casi todas las personas son tan felices como deciden serlo
Felicidad, no es hacer siempre lo que se quiere, sino querer siempre lo que se hace
Si alguien no es feliz en sí mismo, no será feliz en ninguna parte
Muy poco se necesita para hacer una vida feliz, todo se halla dentro de uno mismo, en la manera de pensar
GRANDEZA
El don más grande que podemos hacer a otro no es compartir nuestra riqueza, sino hacerles descubrir la suya
El hombre es como el águila, entre más se eleva menos visible se torna, pero la soledad es el castigo de su grandeza
Haz algo que no te guste, así formarás tu carácter
Hay sólo una cosa grande... vivir para ver el gran día que amanece y la luz que llena al mundo
Aspira a la perfección en todo aunque parezca inalcanzable, los que la persiguen y perseveran se le acercarán más, que aquellos cuya pereza y desaliento les hace abandonarla por considerarla inalcanzable
Es estupendo ser grande, pero es más estupendo ser humano
La grandeza de un hombre consiste en hacer que todos se sientan grandes
Nadie es grande por lo que sabe, ni por lo que tiene, sino por lo que ama
No es el águila la que chupa la miel de las flores, sino las abejas
Quieres ser grande? has que tu persona desaparezca detrás de tus obras!
Un gran hombre demuestra su grandeza, por la forma en que trata a los pequeños
La grandeza es como los perfumes, que el que los lleva es quien menos lo percibe
El que busca la grandeza alguna vez la encuentra
No vengarse del enemigo cuando se halla la ocasión es una prueba de humanidad, más el compadecerse de él cuando ha caído en la adversidad y prestarle la ayuda que pidiere es señal de grandeza
HOY
Ahora es el momento. No esperes mañana para decirle a alguien que lo quieres!
El tiempo no espera por nadie... Así que deja de esperar!. Vive tu hoy!
Disfruta este día como si fuera el último, tal vez lo sea
Mi tesoro es el hoy, el mañana no ha nacido y el ayer ya murió!
Hoy es que debo actuar, lo que tenga que hacer mañana lo haré‚ mañana!
El futuro nos tortura, y el pasado nos encadena. He aquí por que se nos escapa el presente
Ahora es el único momento que realmente tenemos. No asesinemos el presente!
El mirar al pasado, debe implicar el recoger y apreciar toda la sabiduría, la veracidad, la belleza y todas las fuentes de inspiración posibles
Vive el presente y no el pasado, mira hacia adelante y no por el espejo retrovisor
JUZGAR
Para enderezar a otros lo mejor es que caminemos derechos
Más nos estorba el ruido que llevamos adentro que el de afuera
No son las montañas que tenemos enfrente las que nos molestan, sino la piedrita que llevamos en nuestro zapato
Nos juzgamos a nosotros mismos por lo que podemos hacer, los demás nos juzgan por lo que hemos hecho
Los hombres desaprueban siempre lo que no son capaces de hacer
El que se burla de otro, gana un gusto pequeño, pero un enemigo grande
LUCHA
Cuando otros dejen de luchar mi lucha apenas habrá comenzado!
Con todas sus farsas, trabajos y sueños rotos, este sigue siendo un mundo hermoso.
Siempre extenderé mi brazo más allá de lo que esté a mi alcance
Cuando se tienen sueños, hay que correr tras ellos antes de que se pierdan en el horizonte
Toda victoria se convierte en una derrota, si no es el comienzo de una nueva lucha
El que tiene un porqué para vivir, siempre encuentra el cómo
Si quieres que tus sueños se cumplan...despierta
No hay problemas, sólo situaciones que demandan soluciones adecuadas
Hay algo que admiro del tiempo: nunca se detiene
La gota de agua perfora la roca, no por su fuerza, sino por su constancia
La mejor manera de predecir el futuro es crearlo
Hay que saber perder, pero no ser un perdedor
No llores por lo que has perdido, disfruta de lo que has ganado
Cada cual es artífice de su ruina o de su fortuna
La importancia del hombre no reside en lo que logra, sino en lo que ansía lograr.
La fortaleza va creciendo en proporción a la carga
Los pequeños intentos repetidos, completarán cualquier empresa
Siempre daré un paso más, sino es suficiente daré otro y aún otro
Note rindas antes de llegar a la meta
La constancia lo alcanza todo!
Si careces de algo, es porque no has luchado por ello
Siempre somos más de lo que hacemos, pensamos, deseamos y creemos
El hombre más fuerte del mundo es aquel que se mantiene solo
No te preocupes por lo que les sobra a los demás, sino lucha por lo que te falta a tí!
Si luchas puedes perder. Si no luchas estas perdido!
Sin exigencias no se construye nada bueno en el hombre
Luchar con lo difícil es grandeza, pero con lo imposible es locura
MADUREZ
Lo que sabes guárdalo como un reloj de bolsillo y no lo saques para lucirlo o para que los demás escuchen el sonido. Eso es madurez!
Una persona madura es aquella que no estando de acuerdo, no muestra su disgusto
Trata de saber más que los demás, pero nunca se los demuestres
La madurez llega cuando tenemos la razón y no necesitamos demostrar que el otro está equivocado
Creemos que para madurar hemos de ser independientes y no necesitar a nadie. Por eso es que estamos muriéndonos de soledad
Somos suficientemente maduros, cuando al acercarnos a otros podemos decirles sinceramente, a pesar de tus defectos que los queremos
Si te aplauden, no presumas hasta saber quien aplaudió.
Las cosas tienen la importancia que les damos
El hecho de que alguien nos haya herido no significa nada, al menos que insistamos en recordarlo
Intentar olvidar a alguien, es darle mucha importancia
MENTIRAS
Si me engañas una vez la culpa será tuya, Si me engañas dos, la culpa es mía
El que quiera estar bien en este mundo, procure no dejarse engañarse nunca, pero finja que se deja engañar siempre
La mentira no engaña sino a quien la dice
Las mentiras más crueles son dichas en silencio
Si no conviene no lo hagas. Si no es verdad no lo digas
El peor embustero es el que juzga tonto a su prójimo
Un desengaño a tiempo es un don inapreciable del cielo
Todo hombre tropieza ocasionalmente con la verdad, pero la mayoría continúan su camino
METAS
Preguntémonos a dónde queremos llegar y qué estamos haciendo por conseguirlo?
Nunca dejes ningún día sin un plan fijo de lo que quieres hacer
Debemos trazarnos metas, pues ellas nos dirigen, nos motivan y refuerzan la autoestima, sin ellas la vida no tiene sentido
Debemos tener muy claro dónde estamos ahora y a dónde queremos llegar
Veamos el objetivo como si ya lo hubiéramos logrado
Sea claro, específico y definido en los ideales que desea lograr
En vez de preguntarnos, Qué esperamos de la vida?. Debiéramos preguntarnos. Qué espera la vida de nosotros?
El que tiene ante sus ojos un fín, hace que todas las cosas lo ayuden a conseguirlo
Sólo las metas le dan sentido a nuestras vidas
Cuando te sientas desanimado recuerda tus ideales
Cuidado con lo que deseas… porque lo conseguirás
MIEDO
Perdemos tanto por culpa del miedo
El que tiene miedo, sólo recoge migajas
El mundo es de los que se atreven
Muchos se equivocan por miedo a equivocarse
La peor cobardía es saber lo que es justo y no hacerlo
Valiente es aquel que no toma nota de su miedo
A veces los peores embusteros son nuestros temores
No debemos dejarnos aconsejar por el miedo
El miedo está siempre dispuesto a ver las cosas peores de lo que son!
Ningún temeroso llegó a las altas cumbres
Sólo se tiene miedo cuando no se está de acuerdo con uno mismo
Acaba con tus temores antes de que estos acaben contigo
Tan sólo hay que temerle al miedo
MUJERES
Los hombres aprenden a amar a las mujeres que desean. Y las mujeres aprenden a desear a los hombres que aman.
Una mujer hermosa con un corazón malo es como una copa de oro llena de veneno
Lo malo de una mujer con el corazón roto es que reparte los pedazos.
Las batallas contra las mujeres se ganan...huyendo
Hay que ser osados con las mujeres, de cada diez veces una se logra triunfar
Las que no pueden querernos por mucho que las queramos, bien saben vengar a las que nos quisieron sin lograr ser queridas
Las mujeres han sido hechas para ser amadas y no para ser comprendidas
Amad a una mujer y habréis comenzado a ser esclavos
La mujer perdona las infidelidades, pero no las olvida. El hombre olvida las infidelidades, pero no las perdona
Las mujeres rechazan a quien las quiere y aman a quien las desprecia
Con las mujeres es preciso atreverse a todo
No hay nada más peligroso que una mujer cuando acaricia
Muchas mujeres toman prestado el corazón de un hombre; muy pocas pueden poseerlo.
PRUDENCIA
Un hombre que comete un error y no lo corrige está cometiendo otro error
Se puede ser más hábil que los demás, pero es peligroso darlo a entender
Cuando no se puede escoger lo mejor, debemos escoger lo mejor de lo peor
En la prosperidad, modérate. En la adversidad, resígnate y sé siempre prudente
Los que viven en casa de vidrio, no deben tirar piedras
Cuídate del furor de un hombre paciente
Tu ruina provoca un exámen de sus causas
No ensucies la fuente donde has apagado tu sed
Se puede confiar en las malas personas: no cambian jamás.
Huye de los elogios, pero trata de merecerlos
SUFRIMIENTO
Mucho de vuestro dolor es elegido por vosotros mismos
La soledad es estar rodeado de gente y acordarte de lo que te hace falta
Todo lo que duele, nos fortalece y cada lágrima nos lleva a una verdad
Si la vida te da sólo motivos para llorar, demuéstrale razones para sonreír
Las espinas más agudas a menudo producen las más suaves rosas
Cada hombre lleva dentro de sí la imagen de Dios, a pesar de los límites y las derrotas del espíritu humano
Si una espina me hiere, me aparto de la espina...pero no la aborrezco
Las heridas más profundas son las que no se ven
No puede el hombre sentirse mal sin su propia aprobación
A menudo se hiere más con la palabra que con un arma, ésta atraviesa el cuerpo pero aquella el alma
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho más!
Quien hace mal a su prójimo, antes se hizo daño a sí mismo
Nadie puede amar sus cadenas, aunque sean de oro puro.
VARIOS
Podrán cortar una flor, dos, mil, pero no podrán impedir que llegue la primavera
Todos ven lo que tu aparentas, pocos advierten lo que tú eres
No son muertos los que descansan en una tumba fría, son muertos los que teniendo el alma muerta… viven todavía
No hay nada mas dura que la blandura de la indiferencia
La sencillez es la fuerza que vence todas las astucias
Aunque no sepas la explicación, nada ocurre sin razón
Hay pájaros que están presos en una jaula y sin embargo cantan!
No porque arranques sus hojas a una flor tomarás su hermosura
No hay que culpar a las buenas teorías de las malas prácticas
Qué cosa más dura que la piedra?. Qué cosa más blanda que el agua?. Pues el agua blanda cava la dura piedra
Por más alto que sea un árbol, sus hojas siempre caen hacia la raíz
Si tengo la razón nadie se acuerda, si estoy equivocado nadie lo olvida
Para ser realista hay que creer en los milagros
Las personas son ridículas cuando quieren ser lo que no son
Debemos mirar las cosas bellas como si fuera la ultima vez
Loco es aquel que deja lo cierto por lo incierto
Cuando más se aproxima la aurora más oscura es la noche
Los pesimistas no viven, están ya muertos antes de ser sepultados
No es agresivo defender nuestros derechos sino asertivo
La envidia al igual que el gusano siempre se siente atraída por la mejor manzana
Tu ídolo se ha deshecho en el polvo, para mostrarte que el polvo de Dios es más grande que tu ídolo
Cuando no se vive como se piensa, se termina pensando como se vive
Cuando das la espalda al sol, no vez más que tu sombra.
Saber más que los otros es fácil, lo difícil es saber algo mejor que los otros
Todo el mundo quiere que le miren...pero nadie quiere que le observen.
No te preocupes por lo que la gente piense de tí; están demasiado preocupados por lo que tu puedas pensar de ellos.
Sueña lo que te atrevas a soñar. Ve donde quieras ir. Se lo que quieras ser. ¡Vive!
Lo interesante del desierto es que oculta un pozo en alguna parte
Las palabras que son verdad no son bellas. Las palabras que son bellas no son verdad
La batalla de la vida la gana aquel que cree poder hacerlo.
Las locuras de las que un hombre se lamenta más en su vida son aquellas que no cometió cuando tuvo la oportunidad
Nunca vayas siempre por el camino trazado porque sólo conduce hacia donde otros han ido
Nos pasamos la vida haciendo cosas que detestamos con objeto de ganar dinero para comprarnos cosas que no necesitamos e impresionar a personas que no nos caen bien.
Camino pensando que todo lo que podemos ver, esta esperando que lo miremos
TU PROJIMO
Hemos olvidado como mirar al prójimo, no miramos, no tocamos ni escuchamos a los demás, estamos tan cerca y sin embargo nos morimos de pura soledad
Si ves a alguien sin sonrisas regálale una de las tuyas
La vida es muy corta, aprovecha y dile a alguien lo mucho que significa para ti.
Debemos tratar a todas las personas como si fueran a morirse a medianoche
Nunca debemos crecer bajo la sombra de otro
Si quieres conocer a una persona, no escuches lo que dice, sino lo que calla.
La misma cerca que deja afuera a los demás, nos deja encerrados a nosotros mismos
No exijas a nadie nada, no eres Dios!
Nadie será capaz de odiar a una persona, si reza siempre por ella pidiendo que le vaya bien
Las caras de las personas amadas no son las mismas cada mañana. No te las pierdas!
Nunca mires a nadie por encima del ojo mírale a los ojos
Los demás cambian cuando tu cambias, cuando haces algo la gente reacciona
Pobre de aquel que no se estremece al ver mendigar a un niño
Porqué esperar que caiga tu prójimo para luego lamentarte?
Porqué hacer distinciones entre las personas?. Porqué pegarles una etiqueta?
Si encomiendas a un hombre más de lo que puede hacer... lo hará. Si solamente le encomiendas lo que puede hacer...No hará nada
No busques un premio, porque tu tienes una gran recompensa sobre esta tierra, la dicha espiritual que sólo el justo posee
Si te comparas con otros puedes volverte vanidoso y amargado, porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Aprende a decir lo que sientes, a la persona que te lo hizo sentir
Las miradas son peores que las palabras, las palabras hieren, pero la miradas matan
Olvidamos fácilmente a quienes nos han hecho reír, pero nunca a quienes nos hicieron llorar
Sólo quienes se sienten inferiores, necesitan sentirse superiores
Lo mejor para motivar a una persona es escucharla
Nos es ajeno el dolor de los demás, porque en nuestro corazón no existe el deseo de ayudar
Nadie necesita tanto una sonrisa como aquel que no sabe sonreír a los demás
Solemos escribir con Mayúsculas cosas minúsculas
No hay nada que hacer, cuando ante una montaña rusa alguien prefiere un carrusel
Podrán cortar las flores, pero nunca detener la primavera
Mientras más busco respuestas, más preguntas encuentro
El amor es lo único que explica lo que no tiene explicación
Antes de pisarla, dibújala; Así tus nietos sabrán cómo era una flor
Tendrás tiempo para lo que realmente te interese y sólo tendrás excusas para lo que no te importe
A veces deseo saber tantas cosas, que me alegro de no saberlas
Lo malo de lo bueno es que pasa, lo bueno de lo malo es que pasa
No te odio por fracasar, te amo por intentarlo
Hay cosas que puedo hacer solo y otras que puedo hacer sin nadie
La vida hay que vivirla con amor y humor, con amor para comprenderla y con humor para poder soportarla
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor
La vida es como una rosa, el que tenga espinas no le quita su belleza
Sólo hay 3 cosas que no pueden volverse atrás: las flechas, las palabras y las oportunidades perdidas
domingo, 29 de abril de 2007
EL FERROCARRIL EN VILLA PEÑAROL
EL FERROCARRIL EN VILLA PEÑAROL
PATRIMONIO INDUSTRIAL / CIRCUITO Y PASEO HISTORICO
Introducción: Un relato como base
Una murga, el Ford T, el viaje a la luna, el arribo de Colón a América, la Escuela del Sur de Torres García, un partido político, una pareja, un hijo, un cuadro de fútbol, la Coca-Cola y lo que se quiera poner existen porque alguien hizo de ellos un relato que encontró eco.
Lo que sigue es también un relato, con la finalidad de atraer voluntades para evaluar la formulación de un proyecto de desarrollo económico a partir de bienes culturales, viable, que conjugue: vigencia patrimonial; generación de empleo; alternativas de entretenimiento con temperamento y tradición; reparación de identidades desgarradas y prestación de conocimiento socialmente valioso, así como sostenible económicamente.
Es un relato sobre el barrio de Peñarol, el cual posee, en un perímetro de cinco cuadras, casi el 10% de los bienes inmuebles de Montevideo afectados como patrimonio nacional.
El Ferrocarril en Villa Peñarol. Patrimonio industrial. Circuito y paseo histórico
La historia es esta.
Es sábado. La familia que vive en Pocitos hoy no va ir a ningún shopping, como de costumbre. Ya tienen programa: van a ir a un lugar que queda en el extrarradio. Es más, casi no van a usar el auto.
Se levantan, desayunan, sienten algo especial, no saben bien qué. Van a ir al encuentro con la historia, a una “película”, pero no filmada en Hollywood sino en Uruguay, hace más de un siglo. Están todos listos.
Suben al coche y de Pocitos al Centro ponen quince minutos. Llegan a la ESTACIÓN CENTRAL DEL FERROCARRIL, construida en 1897. El jefe de familia que viene manejando saca los tickets que compró en un local de la misma red que vende para espectáculos. Un acomodador de coches e integrante de una agencia de seguridad le indica dónde debe estacionar: se trata de una zona perfectamente delimitada que luce los colores identificatorios del paseo turístico patrimonial, esos que se repiten en el uniforme del acomodador de coches, gris como los de los guardas del ferrocarril de los ingleses, con su gorra armada y el emblema del CUR (Central Uruguay Railway)..Estacionan y los cuatro ingresan a la boletería de la ESTACIÓN CENTRAL, que está restaurada tal como los ingleses la dejaron. Visitan el salón del directorio del CUR. Para ello suben unas anchas y austeras escaleras de mármol blanco que resaltan como los ojos en la cara de un negro. Ingresan a un amplio patio iluminado naturalmente por la luz que se filtra a través de una claraboya grande. Ven el salón del presidente: maderas de líneas claras y diseño austero pero muy sólido dominan el ambiente; escritorio de madera, silla reclinable (la prehistoria de Herman Miller), sillones tapizados de cuero duro con formas antiguas y sobrias. Todo es sobrio y sólido, como el ferrocarril, como lo inglés, como la estética industrial: contundente, pensado “para toda la vida”, lo opuesto a lo descartable y a lo light, diet, soft, atributos de la contemporánea era post - industrial.
Una guía vestida con el uniforme del Ferrocarril les cuenta cuándo se fundó, cuándo pasó a ser del Estado uruguayo. Bajan de nuevo al hall. Antiguamente se expendían cada día miles de boletos de cartón duro. Cuando van a pasar al espacio que queda entre el hall y los andenes, les cambian los modernos y descartables tickets hechos en computadora por unos boletos iguales a aquellos de cartón duro, contundentes, porque hasta un boleto debía ser para toda la vida.
Al levantar la cabeza ven el reloj, que funciona. El avisador, que no es electrónico sino como el antiguo placard del Estadio Centenario (donde se jugó el primer mundial de fútbol), indica el destino y los horarios de los viajes. El viaje histórico, a la segunda revolución industrial, ya ha comenzado. Papel de fumar Olla, Alpargatas, Buena Estrella y otros anuncios impresos en chapas esmaltadas decoran, como lo hacían en la época en que las estaciones de ferrocarril estaban pobladas por estos carteles. En un almacén improvisado se vende gofio, maní, garrapiñada, alfajores artesanales, pasteles y tortas fritas. También postales con fotos históricas de la Estación y de las distintas locomotoras y vagones. Un niño vestido como a principios del siglo XX utiliza un andador (aro) y cuatro púberes juegan a la payana, en un ángulo, destacados. Los niños que se aprontan para el viaje se acercan y un mayor les explica el juego. A la distancia se ven los vagones y un poco más lejos el símbolo de la segunda revolución industrial: la locomotora. Es el momento de pasar a los andenes. Los salones de madera están listos, impecables. Un poco más de un centenar de personas se aprestan a subir, pero antes todos quieren ver de cerca el “caballo de hierro”.
Es la hora de partir; se siente el chillido del vapor que se expande desde el alma de hierro. Tres sonidos indican, a modo de ritual, el arranque: primero el de una campana de bronce, luego el silbato del guarda como un árbitro dando comienzo al partido y por último el sonido del pito de la locomotora. Empiezan a moverse.
El guarda pasa por todos los vagones y marca los boletos arrancándoles un triangulito con una pinza especial, les entrega un pequeño mapa con el itinerario de las estaciones y referencias geográficas importantes, como el Prado, el arroyo Miguelete, etcétera. Camina anunciando en voz alta —como siempre se hizo— el nombre de la próxima estación, Carnelli, originariamente denominada Bella Vista.
Hacia el exterior se pueden ver el puerto, la Torre de las Comunicaciones, el Palacio de la Luz, la Central Batlle, fondos de viviendas, el desprolijo follaje de la naturaleza que crece al costado de la vía: cañas, pastos, la silvestre enredadera taco de reina, en suma, paisaje de arrabal, de tango (“… todo, todo se ilumina cuando ella vuelve a verte y mis viejas madreselvas están en flor para quererte…” Arrabal amargo. Gardel – Le Pera).
Atrás quedó Carnelli, lugar de maniobras y de los primeros talleres que instalaron los ingleses, antes de los de Peñarol, así como el antecedente de la ESTACIÓN CENTRAL GENERAL ARTIGAS. El guarda pasa por los vagones anunciando que Yatay (nombre capicúa) es la próxima estación. La locomotora emite unos pitazos. (“Ella esperaba en Yatay una luz anaranjada, una motora capaz de pasearla una semana…” de Autoblues de Fernando Cabrera.)
El paisaje es más suburbano. Se divisa el arroyo Miguelete, se pasa por debajo del viaducto de Belvedere, un pedazo del Prado se deja ver. El guarda recorre de nuevo los vagones y anuncia que la próxima estación es Sayago. Si se está de espaldas al sentido en que avanza el tren, el predio de la Facultad de Agronomía aparecerá a la derecha, y a la izquierda una fábrica de portland que tanto contaminó a la zona en el pasado. “Próxima estación: Peñarol. Destino”, anuncia el guarda.
La estación se muestra refaccionada, con el telégrafo, la ventanilla para sacar boletos, la cartelería y los colores típicos (gris y negro), el local de encomiendas, los anuncios de la época, esos que hoy nos parecen naïf. Un guía muestra estos elementos. Los visitantes se dirigen a la casas de los directivos de la época de los ingleses. Hay dos casonas que eran de los gerentes y unas siete u ocho de funcionarios de jerarquía, todas ellas distribuidas en las aceras de una cuadra. Se ingresa a una de las casonas. Está ambientada tal como cuando la habitaban los empresarios que jugaban críquet y polo en los campos de Peñarol, además de regentear el ferrocarril. Es como el Museo Romántico de la Ciudad Vieja, pero más entretenido porque está dentro del contexto de una geografía histórica, que existió y existe en la transmisión.
Ahora, una breve procesión hasta el puente de la calle Morse. El nomenclátor de Peñarol es predominantemente inglés: Watt, Edison, Shakespeare, Franklin, Hudson… son los nombres de la calles del barrio que fue creciendo y tuvo su identidad en torno al ferrocarril. En el origen estuvieron las quintas y los viñedos, y aquel pionero piamontés, oriundo de Pinerolo, cuya insistencia en recordar su lugar de origen terminaría dando nombre a Peñarol.
Desde encima del puente que cruza la vía se puede ver, a un lado, la estación de Peñarol; hacia el otro, la vista se pierde en el continuo de los rieles que vienen de la ESTACIÓN CENTRAL. Al bajar del puente se destaca la escuela, y enseguida algo muy impactante: dos manzanas de casas construidas por los ingleses para el personal obrero, las que se denominan “las casas de la compañía”. Están habitadas. De una simetría hermosa y austera, en la calle Rivarola parecen formar parte de un paisaje de un cuadro de De Chirico. Se puede ingresar a una de ellas, que se mantiene como testimonio: cocina económica (a leña), aljibe, camas de bronce, etcétera.
De ahí al plato fuerte. A menos de una cuadra se encuentra el taller fundado en 1891 y que empleó a más de tres mil quinientas personas. Un silbato, como si fuesen las seis de la mañana o las dos de la tarde, suena (como lo hacía en aquellos días de industria) dando la bienvenida a los visitantes. Se ingresa entonces en una aventura industrial. La escenografía es similar al a la del taller de la película La tierra prometida, de Andrzej Wajda: fraguas, tornos, pescantes, bombas y un sinfín de elementos para mostrar “en acción”, que dan para una visita de más de una hora y media.
Tras un descanso y después de tanto ambiente industrial se pasa al CENTRO ARTESANO, lugar donde nació el Club Atlético Peñarol, cuyo antecedente es el Central Uruguay Railway Cricket Club. Allí hay un museo del origen del fútbol en Uruguay: la camisetas del Albion, la del CURCC, la de Nacional y de los equipos que competían en aquellos tiempo de juego amateur, así como balones de fútbol, fotos de la época y recortes de prensa. Algo sencillo pero contundente. Se ofrece merchandising sobre todos los temas: fútbol, ferrocarril, locomotoras, arquitectura de los ingleses, etcétera. Se almuerza en el CENTRO ARTESANO con precios variados.
Después del almuerzo, en el viejo cine se puede ver un documental de media hora que condensa todo lo vivido en la visita, como si fuera un epílogo. De ahí se va a la estación, que queda a menos de una cuadra, para retornar en tren. Se regresa a la ESTACIÓN CENTRAL luego de más de cinco horas de paseo patrimonial. Se ha dejado dinero en un barrio como Peñarol, que recupera así su vínculo desgarrado con el pasado, vuelve a generar empleo y a adquirir valor y notoriedad gracias al rescate temático histórico.
Epílogo
También es una cuestión de valores como integración, generación de dinamismo económico, etcétera. ¿Cuántos montevideanos y uruguayos conocen Peñarol? ¿Qué saben los más jóvenes (y también los otros) sobre la revolución industrial, la máquina a vapor, los talleres industriales? ¿Qué legado, qué historia, qué relatos dejamos para las próximas generaciones? Cuando se habla de turismo cultural ¿de qué estamos hablando concretamente? Tener una ciudad integrada significa tener razones para circular y visitarla en sus distintas zonas. Esta es una forma de plasmar la necesaria descentralización.
Hoy, al Uruguay vienen extranjeros a pasear en tren (que pagan por ello y arriendan hotel y demás) porque la locomotora nº 120, reconstruida por el Centro de Estudios Ferroviarios, es una las cinco más antiguas que están en funcionamiento en todo el mundo. Si con una locomotora y unos salones reconstruidos exclusivamente con el esfuerzo y el dinero de privados sin fines de lucro ya se genera atención internacional, ¿qué puede llegar a generar un circuito patrimonial y turístico como el propuesto?
Los empleados de este paseo serán todos jóvenes habitantes de Peñarol. Esto significa entre otras cosas desarrollo local y recuperación de identidad desgarrada.
Así como Bilbao pasó de ser una ciudad deprimida —luego del cierre de la industria siderúrgica— a una ciudad dinámica y floreciente con la instalación del Museo Guggenheim, Peñarol (y la zona norte de Montevideo) puede tener en este circuito un motor para un nuevo desarrollo económico y social sostenible, basado en bienes culturales.
-------------------------------------------------------------------------------------
Investigación y textos:
Manuel Esmoris | IMM Departamento de Cultura
PATRIMONIO INDUSTRIAL / CIRCUITO Y PASEO HISTORICO
Introducción: Un relato como base
Una murga, el Ford T, el viaje a la luna, el arribo de Colón a América, la Escuela del Sur de Torres García, un partido político, una pareja, un hijo, un cuadro de fútbol, la Coca-Cola y lo que se quiera poner existen porque alguien hizo de ellos un relato que encontró eco.
Lo que sigue es también un relato, con la finalidad de atraer voluntades para evaluar la formulación de un proyecto de desarrollo económico a partir de bienes culturales, viable, que conjugue: vigencia patrimonial; generación de empleo; alternativas de entretenimiento con temperamento y tradición; reparación de identidades desgarradas y prestación de conocimiento socialmente valioso, así como sostenible económicamente.
Es un relato sobre el barrio de Peñarol, el cual posee, en un perímetro de cinco cuadras, casi el 10% de los bienes inmuebles de Montevideo afectados como patrimonio nacional.
El Ferrocarril en Villa Peñarol. Patrimonio industrial. Circuito y paseo histórico
La historia es esta.
Es sábado. La familia que vive en Pocitos hoy no va ir a ningún shopping, como de costumbre. Ya tienen programa: van a ir a un lugar que queda en el extrarradio. Es más, casi no van a usar el auto.
Se levantan, desayunan, sienten algo especial, no saben bien qué. Van a ir al encuentro con la historia, a una “película”, pero no filmada en Hollywood sino en Uruguay, hace más de un siglo. Están todos listos.
Suben al coche y de Pocitos al Centro ponen quince minutos. Llegan a la ESTACIÓN CENTRAL DEL FERROCARRIL, construida en 1897. El jefe de familia que viene manejando saca los tickets que compró en un local de la misma red que vende para espectáculos. Un acomodador de coches e integrante de una agencia de seguridad le indica dónde debe estacionar: se trata de una zona perfectamente delimitada que luce los colores identificatorios del paseo turístico patrimonial, esos que se repiten en el uniforme del acomodador de coches, gris como los de los guardas del ferrocarril de los ingleses, con su gorra armada y el emblema del CUR (Central Uruguay Railway)..Estacionan y los cuatro ingresan a la boletería de la ESTACIÓN CENTRAL, que está restaurada tal como los ingleses la dejaron. Visitan el salón del directorio del CUR. Para ello suben unas anchas y austeras escaleras de mármol blanco que resaltan como los ojos en la cara de un negro. Ingresan a un amplio patio iluminado naturalmente por la luz que se filtra a través de una claraboya grande. Ven el salón del presidente: maderas de líneas claras y diseño austero pero muy sólido dominan el ambiente; escritorio de madera, silla reclinable (la prehistoria de Herman Miller), sillones tapizados de cuero duro con formas antiguas y sobrias. Todo es sobrio y sólido, como el ferrocarril, como lo inglés, como la estética industrial: contundente, pensado “para toda la vida”, lo opuesto a lo descartable y a lo light, diet, soft, atributos de la contemporánea era post - industrial.
Una guía vestida con el uniforme del Ferrocarril les cuenta cuándo se fundó, cuándo pasó a ser del Estado uruguayo. Bajan de nuevo al hall. Antiguamente se expendían cada día miles de boletos de cartón duro. Cuando van a pasar al espacio que queda entre el hall y los andenes, les cambian los modernos y descartables tickets hechos en computadora por unos boletos iguales a aquellos de cartón duro, contundentes, porque hasta un boleto debía ser para toda la vida.
Al levantar la cabeza ven el reloj, que funciona. El avisador, que no es electrónico sino como el antiguo placard del Estadio Centenario (donde se jugó el primer mundial de fútbol), indica el destino y los horarios de los viajes. El viaje histórico, a la segunda revolución industrial, ya ha comenzado. Papel de fumar Olla, Alpargatas, Buena Estrella y otros anuncios impresos en chapas esmaltadas decoran, como lo hacían en la época en que las estaciones de ferrocarril estaban pobladas por estos carteles. En un almacén improvisado se vende gofio, maní, garrapiñada, alfajores artesanales, pasteles y tortas fritas. También postales con fotos históricas de la Estación y de las distintas locomotoras y vagones. Un niño vestido como a principios del siglo XX utiliza un andador (aro) y cuatro púberes juegan a la payana, en un ángulo, destacados. Los niños que se aprontan para el viaje se acercan y un mayor les explica el juego. A la distancia se ven los vagones y un poco más lejos el símbolo de la segunda revolución industrial: la locomotora. Es el momento de pasar a los andenes. Los salones de madera están listos, impecables. Un poco más de un centenar de personas se aprestan a subir, pero antes todos quieren ver de cerca el “caballo de hierro”.
Es la hora de partir; se siente el chillido del vapor que se expande desde el alma de hierro. Tres sonidos indican, a modo de ritual, el arranque: primero el de una campana de bronce, luego el silbato del guarda como un árbitro dando comienzo al partido y por último el sonido del pito de la locomotora. Empiezan a moverse.
El guarda pasa por todos los vagones y marca los boletos arrancándoles un triangulito con una pinza especial, les entrega un pequeño mapa con el itinerario de las estaciones y referencias geográficas importantes, como el Prado, el arroyo Miguelete, etcétera. Camina anunciando en voz alta —como siempre se hizo— el nombre de la próxima estación, Carnelli, originariamente denominada Bella Vista.
Hacia el exterior se pueden ver el puerto, la Torre de las Comunicaciones, el Palacio de la Luz, la Central Batlle, fondos de viviendas, el desprolijo follaje de la naturaleza que crece al costado de la vía: cañas, pastos, la silvestre enredadera taco de reina, en suma, paisaje de arrabal, de tango (“… todo, todo se ilumina cuando ella vuelve a verte y mis viejas madreselvas están en flor para quererte…” Arrabal amargo. Gardel – Le Pera).
Atrás quedó Carnelli, lugar de maniobras y de los primeros talleres que instalaron los ingleses, antes de los de Peñarol, así como el antecedente de la ESTACIÓN CENTRAL GENERAL ARTIGAS. El guarda pasa por los vagones anunciando que Yatay (nombre capicúa) es la próxima estación. La locomotora emite unos pitazos. (“Ella esperaba en Yatay una luz anaranjada, una motora capaz de pasearla una semana…” de Autoblues de Fernando Cabrera.)
El paisaje es más suburbano. Se divisa el arroyo Miguelete, se pasa por debajo del viaducto de Belvedere, un pedazo del Prado se deja ver. El guarda recorre de nuevo los vagones y anuncia que la próxima estación es Sayago. Si se está de espaldas al sentido en que avanza el tren, el predio de la Facultad de Agronomía aparecerá a la derecha, y a la izquierda una fábrica de portland que tanto contaminó a la zona en el pasado. “Próxima estación: Peñarol. Destino”, anuncia el guarda.
La estación se muestra refaccionada, con el telégrafo, la ventanilla para sacar boletos, la cartelería y los colores típicos (gris y negro), el local de encomiendas, los anuncios de la época, esos que hoy nos parecen naïf. Un guía muestra estos elementos. Los visitantes se dirigen a la casas de los directivos de la época de los ingleses. Hay dos casonas que eran de los gerentes y unas siete u ocho de funcionarios de jerarquía, todas ellas distribuidas en las aceras de una cuadra. Se ingresa a una de las casonas. Está ambientada tal como cuando la habitaban los empresarios que jugaban críquet y polo en los campos de Peñarol, además de regentear el ferrocarril. Es como el Museo Romántico de la Ciudad Vieja, pero más entretenido porque está dentro del contexto de una geografía histórica, que existió y existe en la transmisión.
Ahora, una breve procesión hasta el puente de la calle Morse. El nomenclátor de Peñarol es predominantemente inglés: Watt, Edison, Shakespeare, Franklin, Hudson… son los nombres de la calles del barrio que fue creciendo y tuvo su identidad en torno al ferrocarril. En el origen estuvieron las quintas y los viñedos, y aquel pionero piamontés, oriundo de Pinerolo, cuya insistencia en recordar su lugar de origen terminaría dando nombre a Peñarol.
Desde encima del puente que cruza la vía se puede ver, a un lado, la estación de Peñarol; hacia el otro, la vista se pierde en el continuo de los rieles que vienen de la ESTACIÓN CENTRAL. Al bajar del puente se destaca la escuela, y enseguida algo muy impactante: dos manzanas de casas construidas por los ingleses para el personal obrero, las que se denominan “las casas de la compañía”. Están habitadas. De una simetría hermosa y austera, en la calle Rivarola parecen formar parte de un paisaje de un cuadro de De Chirico. Se puede ingresar a una de ellas, que se mantiene como testimonio: cocina económica (a leña), aljibe, camas de bronce, etcétera.
De ahí al plato fuerte. A menos de una cuadra se encuentra el taller fundado en 1891 y que empleó a más de tres mil quinientas personas. Un silbato, como si fuesen las seis de la mañana o las dos de la tarde, suena (como lo hacía en aquellos días de industria) dando la bienvenida a los visitantes. Se ingresa entonces en una aventura industrial. La escenografía es similar al a la del taller de la película La tierra prometida, de Andrzej Wajda: fraguas, tornos, pescantes, bombas y un sinfín de elementos para mostrar “en acción”, que dan para una visita de más de una hora y media.
Tras un descanso y después de tanto ambiente industrial se pasa al CENTRO ARTESANO, lugar donde nació el Club Atlético Peñarol, cuyo antecedente es el Central Uruguay Railway Cricket Club. Allí hay un museo del origen del fútbol en Uruguay: la camisetas del Albion, la del CURCC, la de Nacional y de los equipos que competían en aquellos tiempo de juego amateur, así como balones de fútbol, fotos de la época y recortes de prensa. Algo sencillo pero contundente. Se ofrece merchandising sobre todos los temas: fútbol, ferrocarril, locomotoras, arquitectura de los ingleses, etcétera. Se almuerza en el CENTRO ARTESANO con precios variados.
Después del almuerzo, en el viejo cine se puede ver un documental de media hora que condensa todo lo vivido en la visita, como si fuera un epílogo. De ahí se va a la estación, que queda a menos de una cuadra, para retornar en tren. Se regresa a la ESTACIÓN CENTRAL luego de más de cinco horas de paseo patrimonial. Se ha dejado dinero en un barrio como Peñarol, que recupera así su vínculo desgarrado con el pasado, vuelve a generar empleo y a adquirir valor y notoriedad gracias al rescate temático histórico.
Epílogo
También es una cuestión de valores como integración, generación de dinamismo económico, etcétera. ¿Cuántos montevideanos y uruguayos conocen Peñarol? ¿Qué saben los más jóvenes (y también los otros) sobre la revolución industrial, la máquina a vapor, los talleres industriales? ¿Qué legado, qué historia, qué relatos dejamos para las próximas generaciones? Cuando se habla de turismo cultural ¿de qué estamos hablando concretamente? Tener una ciudad integrada significa tener razones para circular y visitarla en sus distintas zonas. Esta es una forma de plasmar la necesaria descentralización.
Hoy, al Uruguay vienen extranjeros a pasear en tren (que pagan por ello y arriendan hotel y demás) porque la locomotora nº 120, reconstruida por el Centro de Estudios Ferroviarios, es una las cinco más antiguas que están en funcionamiento en todo el mundo. Si con una locomotora y unos salones reconstruidos exclusivamente con el esfuerzo y el dinero de privados sin fines de lucro ya se genera atención internacional, ¿qué puede llegar a generar un circuito patrimonial y turístico como el propuesto?
Los empleados de este paseo serán todos jóvenes habitantes de Peñarol. Esto significa entre otras cosas desarrollo local y recuperación de identidad desgarrada.
Así como Bilbao pasó de ser una ciudad deprimida —luego del cierre de la industria siderúrgica— a una ciudad dinámica y floreciente con la instalación del Museo Guggenheim, Peñarol (y la zona norte de Montevideo) puede tener en este circuito un motor para un nuevo desarrollo económico y social sostenible, basado en bienes culturales.
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Investigación y textos:
Manuel Esmoris | IMM Departamento de Cultura
UMBERTO ECO - Para una guerrilla semiológica
Para una guerrilla semiológica
de Umberto Eco
No hace mucho tiempo que para adueñarse del poder político en un país era suficiente controlar el ejército y la policía. Hoy, sólo en los países subdesarrollados los generales fascistas recurren todavía a los carros blindados para dar un golpe de estado. Basta que un país haya alcanzado un alto nivel de industrialización para que cambie por completo el panorama: el día siguiente a la caída de Kruschev fueron sustituidos los directores de Izvestia, de Pravda y de las cadenas de radio y televisión; ningún movimiento en el ejército. Hoy, un país pertenece a quien controla los medios de comunicación.
Si la lección de la historia no parece lo bastante convincente, podemos recurrir a la ayuda de la ficción que, como enseñaba Aristóteles, es mucho más verosímil que la realidad. Consideremos tres películas norteamericanas de los últimos años: Seven Days in May (Siete días de mayo), Dr. Strangelove (Teléfono rojo, volamos hacia Moscú) y Fail Safe (Punto límite). Las tres trataban de la posibilidad de un golpe militar contra el gobierno de Estados Unidos, y, en las tres, los militares no intentaban controlar el país mediante la violencia de las armas, sino a través del control del telégrafo, el teléfono, la radio y la televisión.
No estoy diciendo nada nuevo: no sólo los estudiosos de la comunicación, sino también el gran público, advierten ahora que estamos viviendo en la era de la comunicación. Como ha sugerido el profesor McLuhan, la información ha dejado de ser un instrumento para producir bienes económicos, para convertirse en el principal de los bienes. La comunicación se ha transformado en industria pesada. Cuando el poder económico pasa de quienes poseen los medios de producción a quienes tienen los medios de información, que pueden determinar el control de los medios de producción, hasta el problema de la alienación cambia de significado. Frente al espectro de una red de comunicación que se extiende y abarca el universo entero, cada ciudadano de este mundo se convierte en miembro de un nuevo proletariado. Aunque a este proletariado ningún manifiesto revolucionario podría decirle: "¡Proletarios del mundo, uníos!" Puesto que aún cuando los medios de comunicación, en cuanto medios de producción, cambiaran de dueño, la situación de sujeción no variaría. Al limite, es lícito pensar que los medios de comunicación serían medios alienantes aunque pertenecieran a la comunidad.
Lo que hace temible al periódico no es (por lo menos, no es sólo) la fuerza económica y política que lo dirige. El periódico como medio de condicionamiento de la opinión queda ya definido cuando aparecen las primeras gacetas. Cuando alguien tiene que redactar cada día tantas noticias como permita el espacio disponible, de manera que sean accesibles a una audiencia de gustos, clase social y educación diferentes y en todo el territorio nacional, la libertad del que escribe ha terminado: los contenidos del mensaje no dependerán del autor, sino de las determinaciones técnicas y sociológicas del medio.
Todo esto había sido advertido hace tiempo por los críticos más severos de la cultura de masas, que afirmaban: " Los medios de comunicación de masas no son portadores de ideología: son en sí mismos una ideología." Esta posición, que he definido en uno de mis libros como "apocalíptica", sobreentiende este otro argumento: No importa lo que se diga a través de los canales de comunicación de masas; desde el momento en que el receptor está cercado por una serie de comunicaciones que le llegan simultáneamente desde varios canales, de una manera determinada, la naturaleza de esta información tiene poquísima importancia. Lo que cuenta es el bombardeo gradual y uniforme de la información, en la que los diversos contenidos se nivelan y pierden sus diferencias. Recordaréis que ésta es también la conocida posición de Marshall McLuhan en Understanding Media.
Salvo que, para los llamados "apocalípticos", esta convicción se traducía en una consecuencia trágica: el destinatario del mensaje de los mass-media, desvinculado de los contenidos de la comunicación, recibe sólo una lección ideológica global, un llamado a la pasividad narcótica. Cuando triunfan los medios de masas, el hombre muere. Por el contrario, Marshall McLuhan, partiendo de las mismas premisas, llega a la conclusión de que, cuando triunfan los medios de masas muere el hombre gutenbergiano y nace un hombre diferente, habituado a "sentir" el mundo de otra manera. No sabemos si este hombre será mejor o peor, pero sabemos que se trata de un hombre nuevo. Allí donde los apocalípticos veían el fin de la historia, McLuhan observa el comienzo de una nueva fase histórica. Pero es lo mismo que sucede cuando un virtuoso vegetariano discute con un consumidor de LSD: el primero ve en la droga el fin de la razón, el otro el inicio de una nueva sensibilidad. Ambos están de acuerdo en lo que concierne a la composición química de los psicodélicos.
En cambio la cuestión que deben plantearse los estudiosos de la comunicación es ésta: ¿Es idéntica la composición química de todo acto comunicativo?
Naturalmente, están los educadores que manifiestan un optimismo más simple, de tipo iluminista: tienen una fe ciega en el poder del contenido del mensaje. Confían en poder operar una transformación de las conciencias transformando las transmisiones televisivas, la cuota de verdad en el anuncio publicitario, la exactitud de la noticia en la columna periodística. A éstos, o a quienes sostienen que the medium is the message, quisiera recordarles una imagen que hemos visto en tantos cartoons y en tantos comic strips, una imagen un poco obsoleta, vagamente racista, pero que sirve de maravilla para ejemplificar esta situación. Se trata de la imagen del jefe caníbal que se ha colgado del cuello, como pendentif, un reloj despertador. No creo que todavía existan jefes caníbales que vayan ataviados de tal modo, pero cada uno de nosotros puede trasladar este modelo a otras varias experiencias de la propia vida cotidiana. El mundo de las comunicaciones está lleno de caníbales que transforman un instrumento para medir el tiempo en una joya "op". Si esto sucede, entonces no es cierto que the medium is the message: puede ser que la invención del reloj, al habituarnos a pensar el tiempo en forma de un espacio dividido en partes uniformes, haya cambiado para algunos hombres el modo de percibir, pero existe indudablemente alguien para quien el "mensaje-reloj" significa otra cosa. Pero si esto es así, tampoco es cierto que la acción sobre la forma y sobre el contenido del mensaje pueda modificar a quien lo recibe; desde el momento en que quien recibe el mensaje parece tener una libertad residual: la de leerlo de modo diferente.
He dicho "diferente" y no "equivocado". Un breve examen de la mecánica misma de la comunicación nos puede decir algo más preciso sobre este argumento. La cadena comunicativa presupone una fuente que, mediante un transmisor, emite una señal a través de un canal. Al extremo del canal, la señal se transforma en mensaje para uso del destinatario a través de un receptor. Esta cadena de comunicación normal prevé naturalmente la presencia de un ruido a lo largo del canal, de modo que el mensaje requiere una redundancia para que la información se transmita en forma clara. Pero el otro elemento fundamental de esta cadena es la existencia de un código, común a la fuente y al destinatario. Un código es un sistema de probabilidad prefijado y sólo en base al código podemos determinar si los elementos del mensaje son intencionales (establecidos por la fuente) o consecuencia del ruido. Me parece muy importante distinguir perfectamente los diversos puntos de esta cadena, porque cuando se omiten se producen equívocos que impiden considerar el fenómeno con atención. Por ejemplo, buena parte de las tesis de Marshall McLuhan acerca de la naturaleza de los media derivan del hecho de que él llama "media", en general, a fenómenos que son reducibles a veces al canal, a veces al código y a veces a la forma del mensaje. El alfabeto reduce, según criterios de economía, las posibilidades de los órganos fonadores y de este modo provee de un código para comunicar la experiencia; la calle me provee de un canal a lo largo del cual puedo hacer viajar cualquier comunicación. Decir que el alfabeto y la calle son "media", significa no considerar la diferencia entre un código y un canal. Decir que la geometría euclidiana y un traje son "media", significa no diferenciar un código (los elementos de Euclídes son un modo de formalizar la experiencia y de hacerla comunicable) de un mensaje (un traje determinado, en base a códigos indumentarios - de convenciones aceptadas por la sociedad -, comunica una actitud mía respecto a mis semejantes). Decir que la luz es un media significa no advertir que existen, por lo menos, tres acepciones de "luz". La luz puede ser una señal de información (utilizo la electricidad en el código morse, significan mensajes particulares); la luz puede ser un mensaje (si mi amante pone una luz en la ventana, significa que su marido está ausente); y la luz puede ser un canal (si tengo la luz encendida en la habitación, puedo leer el mensaje-libro). En cada uno de estos casos el impacto de un fenómeno sobre el cuerpo social varía según el papel que juega en la cadena comunicativa.
Siguiendo con el ejemplo de la luz, en cada uno de estos tres casos el significado del mensaje cambia según el código elegido para interpretarlo. El hecho de que la luz, cuando utilizo el código morse para transmitir señales luminosas, sea una señal - y que esta señal sea luz y nada más- tiene en el destinatario un impacto mucho menos importante que el hecho de que el destinatario conozca el código morse. Si, por ejemplo, en el segundo de los casos citados, mi amante usa la luz como señal para transmitirme en morse el mensaje "mi marido está en casa" pero yo sigo refiriéndome al código establecido precedentemente, por el que "luz encendida" significa "marido ausente", lo que determina mi comportamiento (con todas las desagradables consecuencias que supone) no es la forma del mensaje ni su contenido según la fuente emisora, sino el código que yo uso. Es la utilización del código lo que confiere a la señal-luz un determinado contenido. El paso de la Galaxia Gutenberg al Nuevo Pueblo de la Comunicación Total no impedirá que se desencadene entre yo, mi amante y su marido el eterno drama de la traición y de los celos.
En este sentido, la cadena comunicativa descrita antes deberá transformarse de esta manera: el receptor transforma la señal en mensaje, pero este mensaje es todavía una forma vacía a la que el destinatario podrá atribuir significados diferentes según el código que aplique. Si escribo la frase No more, aquel que la interprete a la luz del código lengua inglesa la entenderá en el sentido más obvio; pero les aseguro que, leída por un italiano, la misma frase significaría "nada de moras", o bien "no, prefiero las moras"; pero, si en lugar de un sistema de referencia botánico, mi interlocutor apelase a un sistema de referencia jurídico, entendería "nada de moras (dilaciones)"; y si usase un sistema de referencia erótico, la misma frase sería la respuesta "no, morenas" a la pregunta "¿Los caballeros las prefieren rubias?".
Naturalmente, en la comunicación. normal, entre persona y persona, relativa a la vida cotidiana, estos equívocos son mínimos: los códigos se establecen de antemano. Pero hay también casos extremos como, en primer lugar, la comunicación estética, donde el mensaje es intencionalmente ambiguo con el fin preciso de estimular la utilización de códigos diferentes por parte de aquellos que estarán en contacto con la obra de arte, en lugares y en momentos diferentes.
Si en la comunicación cotidiana la ambigüedad está excluida y en la estética es por el contrario deseada, en la comunicación de masas la ambigüedad, aunque ignorada, está siempre presente. Hay comunicación de masas cuando la fuente es única, centralizada, estructurada según los modos de la organización industrial; el canal es un expediente tecnológico que ejerce una influencia sobre la forma misma de la señal; y los destinatarios son la totalidad (o bien un grandísimo número) de los seres humanos en diferentes partes del globo. Los estudiosos norteamericanos se han dado cuenta de lo que significa una película de amor en tecnicolor, pensada para las señoras de los suburbios y proyectada, después, en un pueblo del Tercer Mundo. Pero en países como Italia, donde el mensaje televisivo es elaborado por una fuente industrial centralizada y llega simultáneamente a una ciudad industrial del norte y a una perdida aldea agrícola del sur, en dos circunstancias sociológicas separadas por siglos de historia, este fenómeno se registra día a día.
Pero basta incluso con la reflexión paradójica para convencerse de este hecho: cuando la revista Eros publicó, en Estados Unidos, la famosa fotografía de una mujer blanca y un hombre de color, desnudos, besándose, imagino que, si las mismas imágenes hubieran sido transmitidas por una red televisiva de gran difusión, el significado atribuido al mensaje por el gobernador de Alabama y por Allen Ginsberg habría sido diferente. Para un hippie californiano, para un radical del Village, la imagen habría significado la promesa de una nueva comunidad. Para un seguidor del Ku Klux Man el mensaje habría significado una tremenda amenaza de violencia carnal.
El universo de la comunicación de masas está lleno de estas interpretaciones discordantes; diría que la variabilidad de las interpretaciones es la ley constante de las comunicaciones de masas. Los mensajes parten de la fuente y llegan a situaciones sociológicas diferenciadas, donde actúan códigos diferentes. Para un empleado de banco de Milán la publicidad televisiva de un frigorífico representa un estímulo a la adquisición, pero para un campesino en paro de Calabria la misma imagen significa la denuncia de un universo de bienestar que no le pertenece y que deberá conquistar. Es por esto que creo que en los países pobres incluso la publicidad televisiva puede funcionar como mensaje revolucionario.
El problema de la comunicación de masas es que hasta ahora esta variabilidad de las interpretaciones ha sido casual. Nadie regula el modo en que el destinatario usa el mensaje, salvo en raras ocasiones. En este sentido, aunque hayamos desplazado el problema, aunque hayamos afirmado que "el medio no es el mensaje", sino que "el mensaje depende del código", no hemos resuelto el problema de la era de las comunicaciones. Si el apocalíptico dice: "El medio no transmite ideologías, es la ideología misma; la televisión es la forma de comunicación que asume la ideología industrial avanzada", nosotros sólo podremos responder: "El medio transmite las ideologías a las que el destinatario puede recurrir en forma de códigos que nacen de la situación social en la que vive, de la educación recibida, de las disposiciones psicológicas del momento." En tal caso, el fenómeno de las comunicaciones de masas seria inmutable: existe un instrumento extremadamente poderoso que ninguno de nosotros llegará jamás a regular; existen medios de comunicación que, a diferencia de los medios de producción, no son controlables ni por la voluntad privada ni por la de la colectividad. Frente a ellos, todos nosotros, desde el director de la CBS y el presidente de Estados Unidos, pasando por Martin Heidegger, hasta el campesino más humilde del delta del Nilo, somos el proletariado.
Sin embargo, creo que el defecto de este planteamiento consiste en el hecho de que todos nosotros estamos tratando de ganar esta batalla (la batalla del hombre en el universo tecnológico de la comunicación) recurriendo a la estrategia. Habitualmente, los políticos, los educadores, los científicos de la comunicación creen que para controlar el poder de los mass-media es preciso controlar dos momentos de la cadena de la comunicación: la fuente y el canal. De esta forma se cree poder controlar el mensaje; por el contrario, así sólo se controla el mensaje como forma vacía que, en su destinación, cada cual llenará con los significados que le sean sugeridos por la propia situación antropológica, por su propio modelo cultural. La solución estratégica puede resumirse en la frase: "Hay que ocupar el sillón del presidente de la RAI", o bien: "Hay que apoderarse del sillón del ministro de Información", o: "Es preciso ocupar el sillón del director del Corriere." No niego que este planteamiento estratégico pueda dar excelentes resultados a quien se proponga el éxito político y económico, pero me temo que ofrezca resultados muy magros a quien espere devolver a los seres humanos una cierta libertad frente al fenómeno total de la comunicación.
Por esta razón, habrá que aplicar en el futuro a la estrategia una solución de guerrilla. Es preciso ocupar, en cualquier lugar del mundo, la primera silla ante cada aparato de televisión (y, naturalmente, la silla del líder de grupo ante cada pantalla cinematográfica, cada transistor, cada página de periódico). Si se prefiere una formulación menos paradójica, diré: La batalla por la supervivencia del hombre como ser responsable en la Era de la Comunicación no se gana en el lugar de donde parte la comunicación sino en el lugar a donde llega. Si he hablado de guerrilla es porque nos espera un destino paradójico y difícil, a nosotros, estudiosos y técnicos de la comunicación: precisamente en el momento en que los sistemas de comunicación prevén una sola fuente industrializada y un solo mensaje, que llegaría a una audiencia dispersa por todo el mundo, nosotros deberemos ser capaces de imaginar unos sistemas de comunicación complementarios que nos permitan llegar a cada grupo humano en particular, a cada miembro en particular, de la audiencia universal, para discutir el mensaje en su punto de llegada, a la luz de los códigos de llegada, confrontándolos con los códigos de partida.
Un partido político, capaz de alcanzar de manera capilar a todos los grupos que ven televisión y de llevarlos a discutir los mensajes que reciben, puede cambiar el significado que la fuente había atribuido a ese mensaje. Una organización educativa que lograse que una audiencia determinada discutiera sobre el mensaje que recibe, podría volver del revés el significado de tal mensaje. 0 bien, demostrar que ese mensaje puede ser interpretado de diferentes modos. Cuidado: no estoy proponiendo aquí una nueva forma de control de la opinión pública, todavía más terrible. Estoy proponiendo una acción para incitar a la audiencia a que controle el mensaje y sus múltiples posibilidades de interpretación. La idea de que un día habrá que pedir a los estudiosos y educadores que abandonen los estudios de televisión o las redacciones de los periódicos para librar una guerrilla puerta a puerta, como provos de la recepción crítica puede asustar y parecer pura utopía. Pero si la Era de las Comunicaciones avanza en la dirección que hoy nos parece más probable, ésta será la única salvación para los hombres libres. Hay que estudiar cuales pueden ser las formas de esta guerrilla cultural. Probablemente, en la interrelación de los diversos medios de comunicación, podrá emplearse un medio para comunicar una serie de juicios sobre otro medio. Esto es lo que en cierta medida hace, por ejemplo, un periódico cuando critica una transmisión de televisión.
Pero, ¿quién nos asegura que el artículo del periódico será leído del modo que deseamos? ¿Nos veremos obligados a recurrir a otro medio para enseñar a leer el periódico de manera consciente?.
Ciertos fenómenos de "contestación de masa" (hippies o beatniks, new bohemia o movimientos estudiantiles) nos parecen hoy respuestas negativas a la sociedad industrial: se rechaza la sociedad de la Comunicación Tecnológica para buscar formas alternativas de vida asociativa. Naturalmente, estas formas se realizan usando medios de la sociedad tecnológica (televisión, prensa, discos...). Así no se sale del círculo, sino que se vuelve a entrar en él sin quererlo. Las revoluciones se resuelven a menudo en formas pintorescas de integración.
Podría suceder que estas formas no industriales de comunicación (de los love-in a los mítines estudiantiles, con sentadas en el campus universitario) pudieran llegar a ser las formas de una futura guerrilla de las comunicaciones. Una manifestación complementaria de las manifestaciones de la comunicación tecnológica, la corrección continua de las perspectivas, la verificación de los códigos, la interpretación siempre renovada de los mensajes de masas. El universo de la comunicación tecnológica sería entonces atravesado por grupos de guerrilleros de la comunicación, que reintroducirían una dimensión crítica en la recepción pasiva. La amenaza para quienes the medium is the message podría entonces llegar a ser, frente al medio y al mensaje, el retorno a la responsabilidad individual. Frente a la divinidad anónima de la Comunicación Tecnológica, nuestra respuesta bien podría ser: "Hágase nuestra voluntad, no la Tuya."
de Umberto Eco
No hace mucho tiempo que para adueñarse del poder político en un país era suficiente controlar el ejército y la policía. Hoy, sólo en los países subdesarrollados los generales fascistas recurren todavía a los carros blindados para dar un golpe de estado. Basta que un país haya alcanzado un alto nivel de industrialización para que cambie por completo el panorama: el día siguiente a la caída de Kruschev fueron sustituidos los directores de Izvestia, de Pravda y de las cadenas de radio y televisión; ningún movimiento en el ejército. Hoy, un país pertenece a quien controla los medios de comunicación.
Si la lección de la historia no parece lo bastante convincente, podemos recurrir a la ayuda de la ficción que, como enseñaba Aristóteles, es mucho más verosímil que la realidad. Consideremos tres películas norteamericanas de los últimos años: Seven Days in May (Siete días de mayo), Dr. Strangelove (Teléfono rojo, volamos hacia Moscú) y Fail Safe (Punto límite). Las tres trataban de la posibilidad de un golpe militar contra el gobierno de Estados Unidos, y, en las tres, los militares no intentaban controlar el país mediante la violencia de las armas, sino a través del control del telégrafo, el teléfono, la radio y la televisión.
No estoy diciendo nada nuevo: no sólo los estudiosos de la comunicación, sino también el gran público, advierten ahora que estamos viviendo en la era de la comunicación. Como ha sugerido el profesor McLuhan, la información ha dejado de ser un instrumento para producir bienes económicos, para convertirse en el principal de los bienes. La comunicación se ha transformado en industria pesada. Cuando el poder económico pasa de quienes poseen los medios de producción a quienes tienen los medios de información, que pueden determinar el control de los medios de producción, hasta el problema de la alienación cambia de significado. Frente al espectro de una red de comunicación que se extiende y abarca el universo entero, cada ciudadano de este mundo se convierte en miembro de un nuevo proletariado. Aunque a este proletariado ningún manifiesto revolucionario podría decirle: "¡Proletarios del mundo, uníos!" Puesto que aún cuando los medios de comunicación, en cuanto medios de producción, cambiaran de dueño, la situación de sujeción no variaría. Al limite, es lícito pensar que los medios de comunicación serían medios alienantes aunque pertenecieran a la comunidad.
Lo que hace temible al periódico no es (por lo menos, no es sólo) la fuerza económica y política que lo dirige. El periódico como medio de condicionamiento de la opinión queda ya definido cuando aparecen las primeras gacetas. Cuando alguien tiene que redactar cada día tantas noticias como permita el espacio disponible, de manera que sean accesibles a una audiencia de gustos, clase social y educación diferentes y en todo el territorio nacional, la libertad del que escribe ha terminado: los contenidos del mensaje no dependerán del autor, sino de las determinaciones técnicas y sociológicas del medio.
Todo esto había sido advertido hace tiempo por los críticos más severos de la cultura de masas, que afirmaban: " Los medios de comunicación de masas no son portadores de ideología: son en sí mismos una ideología." Esta posición, que he definido en uno de mis libros como "apocalíptica", sobreentiende este otro argumento: No importa lo que se diga a través de los canales de comunicación de masas; desde el momento en que el receptor está cercado por una serie de comunicaciones que le llegan simultáneamente desde varios canales, de una manera determinada, la naturaleza de esta información tiene poquísima importancia. Lo que cuenta es el bombardeo gradual y uniforme de la información, en la que los diversos contenidos se nivelan y pierden sus diferencias. Recordaréis que ésta es también la conocida posición de Marshall McLuhan en Understanding Media.
Salvo que, para los llamados "apocalípticos", esta convicción se traducía en una consecuencia trágica: el destinatario del mensaje de los mass-media, desvinculado de los contenidos de la comunicación, recibe sólo una lección ideológica global, un llamado a la pasividad narcótica. Cuando triunfan los medios de masas, el hombre muere. Por el contrario, Marshall McLuhan, partiendo de las mismas premisas, llega a la conclusión de que, cuando triunfan los medios de masas muere el hombre gutenbergiano y nace un hombre diferente, habituado a "sentir" el mundo de otra manera. No sabemos si este hombre será mejor o peor, pero sabemos que se trata de un hombre nuevo. Allí donde los apocalípticos veían el fin de la historia, McLuhan observa el comienzo de una nueva fase histórica. Pero es lo mismo que sucede cuando un virtuoso vegetariano discute con un consumidor de LSD: el primero ve en la droga el fin de la razón, el otro el inicio de una nueva sensibilidad. Ambos están de acuerdo en lo que concierne a la composición química de los psicodélicos.
En cambio la cuestión que deben plantearse los estudiosos de la comunicación es ésta: ¿Es idéntica la composición química de todo acto comunicativo?
Naturalmente, están los educadores que manifiestan un optimismo más simple, de tipo iluminista: tienen una fe ciega en el poder del contenido del mensaje. Confían en poder operar una transformación de las conciencias transformando las transmisiones televisivas, la cuota de verdad en el anuncio publicitario, la exactitud de la noticia en la columna periodística. A éstos, o a quienes sostienen que the medium is the message, quisiera recordarles una imagen que hemos visto en tantos cartoons y en tantos comic strips, una imagen un poco obsoleta, vagamente racista, pero que sirve de maravilla para ejemplificar esta situación. Se trata de la imagen del jefe caníbal que se ha colgado del cuello, como pendentif, un reloj despertador. No creo que todavía existan jefes caníbales que vayan ataviados de tal modo, pero cada uno de nosotros puede trasladar este modelo a otras varias experiencias de la propia vida cotidiana. El mundo de las comunicaciones está lleno de caníbales que transforman un instrumento para medir el tiempo en una joya "op". Si esto sucede, entonces no es cierto que the medium is the message: puede ser que la invención del reloj, al habituarnos a pensar el tiempo en forma de un espacio dividido en partes uniformes, haya cambiado para algunos hombres el modo de percibir, pero existe indudablemente alguien para quien el "mensaje-reloj" significa otra cosa. Pero si esto es así, tampoco es cierto que la acción sobre la forma y sobre el contenido del mensaje pueda modificar a quien lo recibe; desde el momento en que quien recibe el mensaje parece tener una libertad residual: la de leerlo de modo diferente.
He dicho "diferente" y no "equivocado". Un breve examen de la mecánica misma de la comunicación nos puede decir algo más preciso sobre este argumento. La cadena comunicativa presupone una fuente que, mediante un transmisor, emite una señal a través de un canal. Al extremo del canal, la señal se transforma en mensaje para uso del destinatario a través de un receptor. Esta cadena de comunicación normal prevé naturalmente la presencia de un ruido a lo largo del canal, de modo que el mensaje requiere una redundancia para que la información se transmita en forma clara. Pero el otro elemento fundamental de esta cadena es la existencia de un código, común a la fuente y al destinatario. Un código es un sistema de probabilidad prefijado y sólo en base al código podemos determinar si los elementos del mensaje son intencionales (establecidos por la fuente) o consecuencia del ruido. Me parece muy importante distinguir perfectamente los diversos puntos de esta cadena, porque cuando se omiten se producen equívocos que impiden considerar el fenómeno con atención. Por ejemplo, buena parte de las tesis de Marshall McLuhan acerca de la naturaleza de los media derivan del hecho de que él llama "media", en general, a fenómenos que son reducibles a veces al canal, a veces al código y a veces a la forma del mensaje. El alfabeto reduce, según criterios de economía, las posibilidades de los órganos fonadores y de este modo provee de un código para comunicar la experiencia; la calle me provee de un canal a lo largo del cual puedo hacer viajar cualquier comunicación. Decir que el alfabeto y la calle son "media", significa no considerar la diferencia entre un código y un canal. Decir que la geometría euclidiana y un traje son "media", significa no diferenciar un código (los elementos de Euclídes son un modo de formalizar la experiencia y de hacerla comunicable) de un mensaje (un traje determinado, en base a códigos indumentarios - de convenciones aceptadas por la sociedad -, comunica una actitud mía respecto a mis semejantes). Decir que la luz es un media significa no advertir que existen, por lo menos, tres acepciones de "luz". La luz puede ser una señal de información (utilizo la electricidad en el código morse, significan mensajes particulares); la luz puede ser un mensaje (si mi amante pone una luz en la ventana, significa que su marido está ausente); y la luz puede ser un canal (si tengo la luz encendida en la habitación, puedo leer el mensaje-libro). En cada uno de estos casos el impacto de un fenómeno sobre el cuerpo social varía según el papel que juega en la cadena comunicativa.
Siguiendo con el ejemplo de la luz, en cada uno de estos tres casos el significado del mensaje cambia según el código elegido para interpretarlo. El hecho de que la luz, cuando utilizo el código morse para transmitir señales luminosas, sea una señal - y que esta señal sea luz y nada más- tiene en el destinatario un impacto mucho menos importante que el hecho de que el destinatario conozca el código morse. Si, por ejemplo, en el segundo de los casos citados, mi amante usa la luz como señal para transmitirme en morse el mensaje "mi marido está en casa" pero yo sigo refiriéndome al código establecido precedentemente, por el que "luz encendida" significa "marido ausente", lo que determina mi comportamiento (con todas las desagradables consecuencias que supone) no es la forma del mensaje ni su contenido según la fuente emisora, sino el código que yo uso. Es la utilización del código lo que confiere a la señal-luz un determinado contenido. El paso de la Galaxia Gutenberg al Nuevo Pueblo de la Comunicación Total no impedirá que se desencadene entre yo, mi amante y su marido el eterno drama de la traición y de los celos.
En este sentido, la cadena comunicativa descrita antes deberá transformarse de esta manera: el receptor transforma la señal en mensaje, pero este mensaje es todavía una forma vacía a la que el destinatario podrá atribuir significados diferentes según el código que aplique. Si escribo la frase No more, aquel que la interprete a la luz del código lengua inglesa la entenderá en el sentido más obvio; pero les aseguro que, leída por un italiano, la misma frase significaría "nada de moras", o bien "no, prefiero las moras"; pero, si en lugar de un sistema de referencia botánico, mi interlocutor apelase a un sistema de referencia jurídico, entendería "nada de moras (dilaciones)"; y si usase un sistema de referencia erótico, la misma frase sería la respuesta "no, morenas" a la pregunta "¿Los caballeros las prefieren rubias?".
Naturalmente, en la comunicación. normal, entre persona y persona, relativa a la vida cotidiana, estos equívocos son mínimos: los códigos se establecen de antemano. Pero hay también casos extremos como, en primer lugar, la comunicación estética, donde el mensaje es intencionalmente ambiguo con el fin preciso de estimular la utilización de códigos diferentes por parte de aquellos que estarán en contacto con la obra de arte, en lugares y en momentos diferentes.
Si en la comunicación cotidiana la ambigüedad está excluida y en la estética es por el contrario deseada, en la comunicación de masas la ambigüedad, aunque ignorada, está siempre presente. Hay comunicación de masas cuando la fuente es única, centralizada, estructurada según los modos de la organización industrial; el canal es un expediente tecnológico que ejerce una influencia sobre la forma misma de la señal; y los destinatarios son la totalidad (o bien un grandísimo número) de los seres humanos en diferentes partes del globo. Los estudiosos norteamericanos se han dado cuenta de lo que significa una película de amor en tecnicolor, pensada para las señoras de los suburbios y proyectada, después, en un pueblo del Tercer Mundo. Pero en países como Italia, donde el mensaje televisivo es elaborado por una fuente industrial centralizada y llega simultáneamente a una ciudad industrial del norte y a una perdida aldea agrícola del sur, en dos circunstancias sociológicas separadas por siglos de historia, este fenómeno se registra día a día.
Pero basta incluso con la reflexión paradójica para convencerse de este hecho: cuando la revista Eros publicó, en Estados Unidos, la famosa fotografía de una mujer blanca y un hombre de color, desnudos, besándose, imagino que, si las mismas imágenes hubieran sido transmitidas por una red televisiva de gran difusión, el significado atribuido al mensaje por el gobernador de Alabama y por Allen Ginsberg habría sido diferente. Para un hippie californiano, para un radical del Village, la imagen habría significado la promesa de una nueva comunidad. Para un seguidor del Ku Klux Man el mensaje habría significado una tremenda amenaza de violencia carnal.
El universo de la comunicación de masas está lleno de estas interpretaciones discordantes; diría que la variabilidad de las interpretaciones es la ley constante de las comunicaciones de masas. Los mensajes parten de la fuente y llegan a situaciones sociológicas diferenciadas, donde actúan códigos diferentes. Para un empleado de banco de Milán la publicidad televisiva de un frigorífico representa un estímulo a la adquisición, pero para un campesino en paro de Calabria la misma imagen significa la denuncia de un universo de bienestar que no le pertenece y que deberá conquistar. Es por esto que creo que en los países pobres incluso la publicidad televisiva puede funcionar como mensaje revolucionario.
El problema de la comunicación de masas es que hasta ahora esta variabilidad de las interpretaciones ha sido casual. Nadie regula el modo en que el destinatario usa el mensaje, salvo en raras ocasiones. En este sentido, aunque hayamos desplazado el problema, aunque hayamos afirmado que "el medio no es el mensaje", sino que "el mensaje depende del código", no hemos resuelto el problema de la era de las comunicaciones. Si el apocalíptico dice: "El medio no transmite ideologías, es la ideología misma; la televisión es la forma de comunicación que asume la ideología industrial avanzada", nosotros sólo podremos responder: "El medio transmite las ideologías a las que el destinatario puede recurrir en forma de códigos que nacen de la situación social en la que vive, de la educación recibida, de las disposiciones psicológicas del momento." En tal caso, el fenómeno de las comunicaciones de masas seria inmutable: existe un instrumento extremadamente poderoso que ninguno de nosotros llegará jamás a regular; existen medios de comunicación que, a diferencia de los medios de producción, no son controlables ni por la voluntad privada ni por la de la colectividad. Frente a ellos, todos nosotros, desde el director de la CBS y el presidente de Estados Unidos, pasando por Martin Heidegger, hasta el campesino más humilde del delta del Nilo, somos el proletariado.
Sin embargo, creo que el defecto de este planteamiento consiste en el hecho de que todos nosotros estamos tratando de ganar esta batalla (la batalla del hombre en el universo tecnológico de la comunicación) recurriendo a la estrategia. Habitualmente, los políticos, los educadores, los científicos de la comunicación creen que para controlar el poder de los mass-media es preciso controlar dos momentos de la cadena de la comunicación: la fuente y el canal. De esta forma se cree poder controlar el mensaje; por el contrario, así sólo se controla el mensaje como forma vacía que, en su destinación, cada cual llenará con los significados que le sean sugeridos por la propia situación antropológica, por su propio modelo cultural. La solución estratégica puede resumirse en la frase: "Hay que ocupar el sillón del presidente de la RAI", o bien: "Hay que apoderarse del sillón del ministro de Información", o: "Es preciso ocupar el sillón del director del Corriere." No niego que este planteamiento estratégico pueda dar excelentes resultados a quien se proponga el éxito político y económico, pero me temo que ofrezca resultados muy magros a quien espere devolver a los seres humanos una cierta libertad frente al fenómeno total de la comunicación.
Por esta razón, habrá que aplicar en el futuro a la estrategia una solución de guerrilla. Es preciso ocupar, en cualquier lugar del mundo, la primera silla ante cada aparato de televisión (y, naturalmente, la silla del líder de grupo ante cada pantalla cinematográfica, cada transistor, cada página de periódico). Si se prefiere una formulación menos paradójica, diré: La batalla por la supervivencia del hombre como ser responsable en la Era de la Comunicación no se gana en el lugar de donde parte la comunicación sino en el lugar a donde llega. Si he hablado de guerrilla es porque nos espera un destino paradójico y difícil, a nosotros, estudiosos y técnicos de la comunicación: precisamente en el momento en que los sistemas de comunicación prevén una sola fuente industrializada y un solo mensaje, que llegaría a una audiencia dispersa por todo el mundo, nosotros deberemos ser capaces de imaginar unos sistemas de comunicación complementarios que nos permitan llegar a cada grupo humano en particular, a cada miembro en particular, de la audiencia universal, para discutir el mensaje en su punto de llegada, a la luz de los códigos de llegada, confrontándolos con los códigos de partida.
Un partido político, capaz de alcanzar de manera capilar a todos los grupos que ven televisión y de llevarlos a discutir los mensajes que reciben, puede cambiar el significado que la fuente había atribuido a ese mensaje. Una organización educativa que lograse que una audiencia determinada discutiera sobre el mensaje que recibe, podría volver del revés el significado de tal mensaje. 0 bien, demostrar que ese mensaje puede ser interpretado de diferentes modos. Cuidado: no estoy proponiendo aquí una nueva forma de control de la opinión pública, todavía más terrible. Estoy proponiendo una acción para incitar a la audiencia a que controle el mensaje y sus múltiples posibilidades de interpretación. La idea de que un día habrá que pedir a los estudiosos y educadores que abandonen los estudios de televisión o las redacciones de los periódicos para librar una guerrilla puerta a puerta, como provos de la recepción crítica puede asustar y parecer pura utopía. Pero si la Era de las Comunicaciones avanza en la dirección que hoy nos parece más probable, ésta será la única salvación para los hombres libres. Hay que estudiar cuales pueden ser las formas de esta guerrilla cultural. Probablemente, en la interrelación de los diversos medios de comunicación, podrá emplearse un medio para comunicar una serie de juicios sobre otro medio. Esto es lo que en cierta medida hace, por ejemplo, un periódico cuando critica una transmisión de televisión.
Pero, ¿quién nos asegura que el artículo del periódico será leído del modo que deseamos? ¿Nos veremos obligados a recurrir a otro medio para enseñar a leer el periódico de manera consciente?.
Ciertos fenómenos de "contestación de masa" (hippies o beatniks, new bohemia o movimientos estudiantiles) nos parecen hoy respuestas negativas a la sociedad industrial: se rechaza la sociedad de la Comunicación Tecnológica para buscar formas alternativas de vida asociativa. Naturalmente, estas formas se realizan usando medios de la sociedad tecnológica (televisión, prensa, discos...). Así no se sale del círculo, sino que se vuelve a entrar en él sin quererlo. Las revoluciones se resuelven a menudo en formas pintorescas de integración.
Podría suceder que estas formas no industriales de comunicación (de los love-in a los mítines estudiantiles, con sentadas en el campus universitario) pudieran llegar a ser las formas de una futura guerrilla de las comunicaciones. Una manifestación complementaria de las manifestaciones de la comunicación tecnológica, la corrección continua de las perspectivas, la verificación de los códigos, la interpretación siempre renovada de los mensajes de masas. El universo de la comunicación tecnológica sería entonces atravesado por grupos de guerrilleros de la comunicación, que reintroducirían una dimensión crítica en la recepción pasiva. La amenaza para quienes the medium is the message podría entonces llegar a ser, frente al medio y al mensaje, el retorno a la responsabilidad individual. Frente a la divinidad anónima de la Comunicación Tecnológica, nuestra respuesta bien podría ser: "Hágase nuestra voluntad, no la Tuya."
UMBERTO ECO - Reseña a las Apostillas a El Nombre de la Rosa
Fiel a su lema "sólo se hacen libros sobre otros libros", Umberto Eco, profesor de Bolonia, relata en estas deliciosas Apostillas cómo escribió su novela El nombre de la rosa (publicada por primera vez en Italia en 1980), "con un 20 por ciento de inspiración y un 80 por ciento de transpiración".
"Escribí porque tuve ganas", dice, "impulsado por una idea seminal: envenenar a un monje". Ya en el introito de la novela había dicho que "es posible escribir por el puro deleite de escribir", tesis importante en su momento en Europa, donde por mucho tiempo se procuró circunscribir la escritura a la propaganda de lo inmediato ("Vote a De Gaulle", "Váyase a hacer la revolución a Indochina", "Tome Coca Cola", etc.).
Se puso entonces a buscar los apropiados venenos, conventos y monjes y los halló en la Edad Media, que conoce al dedillo y aprecia mucho porque allí se engendraron "desde la democracia comunal hasta la economía bancaria", desde las monarquías nacionales hasta las rebeliones de los pobres, todo lo cual constituye "nuestra infancia a la que siempre es necesario volver" para estudiar los fenómenos anteriores a nuestros males. Bromea sobre el presente diciendo que solo lo conoce "a través de la pantalla de la televisión".
Del minucioso trabajo de investigación también dan cuenta las diez estampas medievales rotuladas con frases de la novela, obtenidas de antiguas iglesias y manuscritos de la época.
Mucho meditó hasta descubrir a Adso de Melk, el monje narrador en primera persona que le sirvió de máscara para dar rienda suelta a la pluma, con la variedad de puntos de vista resultante de contar a los 80 años lo que vio a los 18, incluyendo su primer amor en la cocina a oscuras. Ad effectum coitus, el propio Eco se transmutó en un puro "juego de ojos y dedos" sobre la máquina, "como si hubiese decidido contar una historia de amor tocando el tambor", con citas de textos religiosos resultantes de asimilar el éxtasis místico al éxtasis erótico.
Admirador de la poética aristotélica y la novela bien "amueblada", dedicó el primer año de su trabajo "a la construcción del mundo", para lo cual calculó y escrutó hasta las manchas de la camiseta de Santa Margarita. Así, en la novela, al ver la maravillosa arquitectura de la Abadía, Adso pudo decir: "Alabado sea nuestro Creador, que ha establecido el peso y la medida de todas las cosas".
Transitó por numerosos laberintos hasta que encontró el que quería, al que no obstante debió abrirle troneras para darle la buena ventilación requerida por el resplandeciente final que, éste sí, iluminó su mente desde el principio. Explorador y baqueano a la vez, el artista sabe de movida adónde quiere ir a parar.
Como si esto fuera poco "quería que el lector se divirtiese, al menos tanto como me estaba divirtiendo yo", para lo cual ajustó al milímetro una intriga detectivesca (paródica, como las de Borges), batió a punto de coágulo las últimas gotas de sangre y construyó "su lector" con un rito iniciático durante las primeras cien páginas para tenerlo luego a su merced hasta la última página, incluso al revelarle los trucos de que se valió para atraparlo.
En verdad, logró todos sus objetivos. Ricardo Pochtar, traductor también de la novela, parece razonablemente leal, y aunque tradujo en España, también es legible entre nosotros, quizá porque el original era italiano. La primera edición italiana de las Apostillas data de 1983, Lumen la editó luego en España y De la Flor la puso ahora al alcance de nuestros bolsillos.
Se trata, pues, del amenísimo relato de la aventura apasionante de hacer esa novela. Pero también de un breviario de poética modelo 1980. Así, nos cuenta que hacia 1963 y 1965 hubo polémicas sobre los experimentos artísticos de la primera mitad de nuestro siglo, experimentos que a juicio de los polemistas divorciaban al arte del público masivo.
Cuenta también que algún polemista norteamericano - urgido, se nos ocurre, por la competencia de los "mass media"- promovió el retorno a viejos libros que en otros tiempos tuvieron consumo masivo, creyendo que su aceptación residía en la propaganda conservadora que contenían y no en las técnicas. Estaba preocupado por los modernos aparatos de propaganda (diarios, cine, radio, televisión) que producen "analfabetos lobotomizados". A nuestro juicio, también aquellos libros perdieron su alcance masivo, porque si de lobotomizar se trata, la TV lobotomiza mejor.
A Dios gracias, este no fue el caso de Eco, quien en las Apostillas alcanza a señalar el problema y ponerlo en condiciones de resolverlo como, de hecho, lo hizo en El nombre de la rosa, que "es una máquina de generar interpretaciones", un despertador de ideas, divirtiendo a la vez, nada más que con palabras.
Alfredo Becerra
Título original de esta reseña: «Eco y los bordes de una escritura», La Razón Cultura (Buenos Aires), 9 de noviembre de 1986, p. 7, cols. 1-3.
"Escribí porque tuve ganas", dice, "impulsado por una idea seminal: envenenar a un monje". Ya en el introito de la novela había dicho que "es posible escribir por el puro deleite de escribir", tesis importante en su momento en Europa, donde por mucho tiempo se procuró circunscribir la escritura a la propaganda de lo inmediato ("Vote a De Gaulle", "Váyase a hacer la revolución a Indochina", "Tome Coca Cola", etc.).
Se puso entonces a buscar los apropiados venenos, conventos y monjes y los halló en la Edad Media, que conoce al dedillo y aprecia mucho porque allí se engendraron "desde la democracia comunal hasta la economía bancaria", desde las monarquías nacionales hasta las rebeliones de los pobres, todo lo cual constituye "nuestra infancia a la que siempre es necesario volver" para estudiar los fenómenos anteriores a nuestros males. Bromea sobre el presente diciendo que solo lo conoce "a través de la pantalla de la televisión".
Del minucioso trabajo de investigación también dan cuenta las diez estampas medievales rotuladas con frases de la novela, obtenidas de antiguas iglesias y manuscritos de la época.
Mucho meditó hasta descubrir a Adso de Melk, el monje narrador en primera persona que le sirvió de máscara para dar rienda suelta a la pluma, con la variedad de puntos de vista resultante de contar a los 80 años lo que vio a los 18, incluyendo su primer amor en la cocina a oscuras. Ad effectum coitus, el propio Eco se transmutó en un puro "juego de ojos y dedos" sobre la máquina, "como si hubiese decidido contar una historia de amor tocando el tambor", con citas de textos religiosos resultantes de asimilar el éxtasis místico al éxtasis erótico.
Admirador de la poética aristotélica y la novela bien "amueblada", dedicó el primer año de su trabajo "a la construcción del mundo", para lo cual calculó y escrutó hasta las manchas de la camiseta de Santa Margarita. Así, en la novela, al ver la maravillosa arquitectura de la Abadía, Adso pudo decir: "Alabado sea nuestro Creador, que ha establecido el peso y la medida de todas las cosas".
Transitó por numerosos laberintos hasta que encontró el que quería, al que no obstante debió abrirle troneras para darle la buena ventilación requerida por el resplandeciente final que, éste sí, iluminó su mente desde el principio. Explorador y baqueano a la vez, el artista sabe de movida adónde quiere ir a parar.
Como si esto fuera poco "quería que el lector se divirtiese, al menos tanto como me estaba divirtiendo yo", para lo cual ajustó al milímetro una intriga detectivesca (paródica, como las de Borges), batió a punto de coágulo las últimas gotas de sangre y construyó "su lector" con un rito iniciático durante las primeras cien páginas para tenerlo luego a su merced hasta la última página, incluso al revelarle los trucos de que se valió para atraparlo.
En verdad, logró todos sus objetivos. Ricardo Pochtar, traductor también de la novela, parece razonablemente leal, y aunque tradujo en España, también es legible entre nosotros, quizá porque el original era italiano. La primera edición italiana de las Apostillas data de 1983, Lumen la editó luego en España y De la Flor la puso ahora al alcance de nuestros bolsillos.
Se trata, pues, del amenísimo relato de la aventura apasionante de hacer esa novela. Pero también de un breviario de poética modelo 1980. Así, nos cuenta que hacia 1963 y 1965 hubo polémicas sobre los experimentos artísticos de la primera mitad de nuestro siglo, experimentos que a juicio de los polemistas divorciaban al arte del público masivo.
Cuenta también que algún polemista norteamericano - urgido, se nos ocurre, por la competencia de los "mass media"- promovió el retorno a viejos libros que en otros tiempos tuvieron consumo masivo, creyendo que su aceptación residía en la propaganda conservadora que contenían y no en las técnicas. Estaba preocupado por los modernos aparatos de propaganda (diarios, cine, radio, televisión) que producen "analfabetos lobotomizados". A nuestro juicio, también aquellos libros perdieron su alcance masivo, porque si de lobotomizar se trata, la TV lobotomiza mejor.
A Dios gracias, este no fue el caso de Eco, quien en las Apostillas alcanza a señalar el problema y ponerlo en condiciones de resolverlo como, de hecho, lo hizo en El nombre de la rosa, que "es una máquina de generar interpretaciones", un despertador de ideas, divirtiendo a la vez, nada más que con palabras.
Alfredo Becerra
Título original de esta reseña: «Eco y los bordes de una escritura», La Razón Cultura (Buenos Aires), 9 de noviembre de 1986, p. 7, cols. 1-3.
DOLINA -
ADIVINANZAS
Hace muchos siglos, en los tiempos de la dinastía Sung, andaban por la ciudad de Hang-cheu los inventores de adivinanzas. Se sabe que todos vestían del mismo color, pero se discute cuál era ese color. Solían caminar por los jardines que estaban más allá de las murallas, o por la orilla de los canales, o por el barrio de los actores.
Todos conocían sus procedimientos: se jugaba por dinero. La honestidad de estos hombres era proverbial. Jamás se negaban a pagar cuando alguien daba con la solución de sus enigmas. De entre todos los artistas ambulantes, los inventores de adivinanzas eran los preferidos de las muchedumbres. Convocaban más curiosos que los acróbatas, los amaestradores de peces o los remontadores de barriletes.
Según se dice, las adivinanzas eran siempre distintas y jamás volvían a usarse una vez que alguien las resolvía. Los estudiosos pretenden reconocer distintas técnicas en la formulación de acertijos. La más usual consistía en la descripción concreta de una cosa que en lenguaje metafórico resultaba ser otra. El legendario Wang-li acuñó durante su vida alrededor de setenta mil adivinanzas obscenas cuya respuesta era siempre la misma.
La preferida del maestro Hsu-t'ang Chih-yu puede escribirse así:
Tiene patas, pero no es un pez. Tiene dientes, pero no es un gusano. Es insignificante, pero no es el emperador.
La respuesta, Li, el vendedor de limones, es imprevisible pero no inevitable.
Los emperadores solían favorecer a estos ingeniosos peregrinos instalándolos en la corte. Allí permanecían largos períodos, disfrutando del lujo y la molicie. Casi todas las mañanas el emperador se hacía formular una adivinanza. Hay que admitir que se trataba de una situación delicada, pues un enigma que el emperador no pudiera resolver trastornaba ciertamente las leyes de la naturaleza. Para evitar catástrofes, los inventores ideaban misterios sencillos o -mejor aún- daban por buena cualquier respuesta imperial. Durante siglos, fue señal de cautela en la China el contestar una indagatoria con la fórmula: "aquéllo que al emperador pluguiere".
El dato más curioso es el que se anota a continuación: cada vez que alguien adivinaba, los formuladores saltaban de gozo y daban muestras de la más sincera alegría. No les importaba perder una moneda, si a cambio recibían el halago de ser comprendidos. Esta alegría era mayor cuanto más difícil era la adivinanza.
Aristóteles decía, o se olvidó de decir, que la vida del entendimiento es la vida más dichosa a la que el hombre puede aspirar. Otros han dicho que los seres humanos disfrutan con el ejercicio de sus capacidades realizadas y que este disfrute es mayor cuantas más capacidades se realizan o cuanto mayor es su complejidad.
Wang-li, en el prólogo del Libro de las Adivinanzas Obscenas, escribió: "La adivinanza, el enigma, la prueba o el examen no se proponen dejar fuera al peregrino, sino hacer que entre mejor de lo que era. La puerta de la nobleza es difícil de abrir, pero se abre. Sólo las puertas de los tiranos son inexpugnables".
Con la llegada de los mongoles, la estrella de los inventores de adivinanzas se fue apagando. Ya en tiempos de decadencia, los últimos formuladores reducían al mínimo las dificultades: Brillo redondo soy de tus noches. Algunos enigmas ya venían resueltos ¿Qué es una cosa que brilla en el cielo y que se llama Luna?.
Según el maestro Yin-yüan Lung-ch'i, todo idioma es una colección de adivinanzas, ya que las palabras sustituyen a las cosas y los enigmas son sustituciones. Algunos hablan de la adivinanza de Tzu-fu. Los maestros del Zen creían que la recompensa por su adecuada resolución era nada menos que la comprensión cabal del sentido del universo. Su formulación usual era: Tres, dos, uno, dime adivinador cuál es el sentido del mundo.
Alejandro Dolina - La Venganza Sera Terrible
El Caminante
Cualquier dictamen sobre la persona de Tamas Dorkas es necesariamente apresurado. Puedo garantizar, eso sí, su calvicie y su estatura exigua.
La primera vez que lo vi, fue en la calle bacacay, por comodidad literaria, podía mentir que andaba yo sin rumbo fijo. La verdad es que "como casi siempre" dudaba entre algunos rumbos posibles. Dorkas apareció a mis espaldas e hizo oír su voz chillona.
- tenga cuidado, amigo. Este barrio está lleno de brujas. No le conviene caminar cerca de las paredes.
Mientras hablaba, se movía a mi alrededor con paso gimnástico
- yo si fuera usted, buscaría la luz de la avenida. Aquí suceden cosas muy extraña.
Después de esta frase, ensayo una carrerita y me sacó como cuarenta metros de ventaja. Yo apuré el paso y, tal vez por cortesía, legrité.
- espere... si quiere decirme algo, dígamelo del todo...deténgase, por favor.
- ese es el punto... no puedo detenerme. Y no es una metáfora. Quiero decir que me resulta enteramente imposible quejar de caminar.
El hombre se creyó en el caso de ilustrar sus palabras con movimientos ostensible. Empezó a trotar en zig-zag, mientras reclamó con mirada insistente un gesto de compresión.
- pero, ¿Por qué no puede detenerse?.
-Sí me hace el favor de acompañarle un rato, se lo explicar.
Doblamos por Artigas hacia el norte. Tuve la sensación de que Dorkas usaba su paso como recurso expresivo. Marchaba más lentamente en los silencios. Enfatizaba pisando fuerte. Cuando no encontraba una palabra, su andar se hacía sinuoso. Y si trataba de recordar algún detalle olvidado, directamente retrocedía.
-Me llamo Tamas Dorkas y vivo en todas partes. Así como me ve, yo he sido un gran seductor. He tenido muchas mujeres, no es por presumir. Las amaba por untiempito y después las abandonaba. Trataba de lograr que se enamorada de mí y cuando estaba seguro de ello, desaparecía. Dorkas subrayaba la inconstancia de sus amores subiendo y bajando el cordón de la vereda.
- pero un día, tuve la desgracia de encontrarme con la bruja. Por si usted no lo sabe, se trata de la mujer más hermosa del mundo. En verdad,ella también disfrutaba provocando amores desgraciados. Yo me enamorarse vergonzosamente. Era capaz de cumplir la comisiones más indigna, con tal de convencerla. Una noche me comunicó su conclusión de abandonar, en los términos más crudos. Entonces me desesperé. Me arrastre como un gusano.Imploré,supliqué. Y luego me ejercité en el reproche minucioso. La bruja resolvió castigar mi estupidez: me hechizo. Me hechizo del modo más espantoso que usted puede ver. Estoy condenado a caminar perpetuamente.
No puede evitar algunas indagaciónes burguesas.
-Disculpe, señor Dorkas. Pero... ¿Cómo hace usted para vivir al trote! Hay ciertas cosas....
-Sí, ya se. Todos preguntan lo mismo. Uno se acostumbra. No quiero escandalizado con detalles: puedo decirle que me las arregló bastante bien. Por ejemplo, puedo dormir caminando. Lo malo es que a veces me despierto en lugares totalmente desconocidos.
- ¿Y no hay ninguna forma de romper el hechizo?.
- claro que sí. Los brujos de Chiclana me han dicho que para librar, debo encontrar cinco cosas. Desde luego, se trata de hachazos casi imposible.
- a ver.
- primero: una copa del licor del recuerdo... segundo: localizar una de las entradas del infierno... tercero: conseguir la cigarrera de níquel que garantiza el amor de las mujeres...cuarto: encontrar a alguien que ame a la bruja más que yo... quinto: estrechar la mano de Manuel Manbed.
- creo que los brujos de Chiclana se han burlado de usted. Jamás podrá cumplir. Y ahora, si me permite, su conversación es muy interesante, pero estoy empezando a casarme.
- no se preocupe, estoy acostumbrado. Siempre sucede lo mismo. Ya nos encontraremos: algo me dice que usted va a ayudarme.
- ¿Qué le hace pensar tal cosa?.
- Dorkas empezó a explicarme. Pero la esperanza le acercaba el paso y ya no pude segirlo.Me senté en un umbral y dejé que se fuera hablando solo.
Parte II
La segunda vez me encontré con Donkas , ya era invierno. Me pareció que caminaba más ligero que antes. Llevaba en la mano una botellita verde.
-Salud, amigo...¿Quiere un traguito ?.
-¿Ginebra ?
-Licor del recuerdo, caballero. Mójese los labios y el pasado estará con usted.
-Gracias. Pero creo que no lo necesito. El pasado siempre está conmigo.
Empezó a correr hacia atrás como un loco, mientras me gritaba :
-El universo tiende al olvido. La memoria es apenas una resistencia efímera. La vida es una resistencia efímena. Beba conmigo.
Volvió a los saltos y me ofrecio la botalla. No tuve mas remedio que apurar un sorbo
-¿Y ?¿Recuerda Algo ?
-Yo siempre recuerdo lo mismo, Dorkas
-Usted me atudó a hacer el primer milagro, que es el mas dificil. En verdad es el único milagro. Una vez que uno camina sobre las aguas, ya nada resulta imposible.
-¿Por que dice que yo lo ayudé ?
-No me haga explicar dos veces la misma cosa.
Galopo hacia el norte y se perdió en la noche.
Parte III
-Acompáñeme Amigo. Creo que estoy en condiciones de mostrarle una de las entradas del infierno.
Yo estaba de mal humor, como casi siempre en aquel tiempo.
-La ingenuidad cósmica es insoportable. Dorkas. Para usted, cualquier Jarabe es licor del recuerdo, cualquier cigarrera es mágica, cualquier agujero en el piso es la entrada el infierno. No se engañe. No hay milagros.
Dorkas empezó a caminar a mis espaldas tal vez para argumentar mejor.
-Me extraña que un hombre como usted no comprenda que los milagros se cumplen de un modo misterioso, poético, simbólico. Quien no tenga fe poética, nunca verá un milagro, ni aunque se lo hagan delante de las narices.
-Salga de ahí con las alegorías. Uno quiere ser inmortal y tratan de contentarlo con el recuerdo que dejará en los otros. Uno quiere volar y le hablan de pensamientos espirituales. Uno quiere conversar con los muertos y debe conformarse soñando con su abuelo.
-Venga conmigo y verá un prodigio contante sonante.
Con un trote que no admitía replica, me paseo por todo el barrio.
Cada tanto se daba vuelta y trataba de apurarme con voces de aliento.
-Vamos, vamos. Si no me falla el cálculo, las puertas del tártaro están por abrirse.
Pasamos frente a una casa parduzca en la calle Bogotá.
-Es aquí, esperemos.
Yo me senté en el cordón de la vereda de enfrente. Dorkas empezó a caminar de esquina a esquina. Pasaron horas.
Cerca de las dos de la madrugada, la puerta se abrió, y apareció una mujer alta, vestida de negro.
Dorkas se me acercó al galope.
-Tenga mucho cuidado...
-Es solamente una mina.
-Sí tiene valor, mírela de cerca.
Cruce la calle. La mujer ya caminaba hacia el norte. Me puse a su lado. Ella se detuvo bruscamente y me miro. Era el diablo.
Parte IV
Durante varios meses no tuve noticias del caminate. Todas las noches me daba una vuelta por la casa de la calle Bogotá, con la esperanza de cruzarme con aquella mujer que, según Dorkas, era el diablo.
No pude volver a verla. Pero si vi salir a muchos hombres. Calcule que serian demonios, ya que los réprobos no pueden ausentarse del infierno a su capricho. Parando la oreja, me pareció escuchar lamentos y quejas de los condenados que seguramente ardían en las habitaciones del fondo.
Debo confesar que estaba obsesionado con aquella hembra. No podía pensar en otra cosa. Mis amigos me evitaban. Había dejado mi trabajo. Me había enamorado del modo más ruin.
Una noche de carnaval. Busque distraerme con una pechugona que conocí en la plaza. Mientras la inspeccionaba distraídamente en un portón, oí a mis espaldas la voz del caminante perpetuo.
-¡Alegría, Alegría !-gritó y me mojo con un pomo.
Estaba disfrazado de El Zorro. La casaca le habia quedado mal abotonada y fuera del pantalón, como fatalmente ocurre cuando unos se viste caminado
-Gusto en verlo, Dorkas. Le presento a mi amiga.
La pechugona sonrío mientras se acomodaba la ropa.
El hombre estableció una órbita alrededor de un Arbol.
-Mire lo que tengo.
Saco del bolsillo una cigarrera
-Éste objeto, señor mío, permite a su poseedor alzarse con el amor de todas las damas.
-¿De todas?
Me esforcé en argumentar que no era deseaba ser amado por la totalidad de las señoras. Si no mas bien por aquellas que uno mismo eligiese.
Pero Dorkas me coto en seco.
-No piense que usare la cigarrera para expandir mis serrallo. Usted Bien sabe que solo pretendo romper el Hechizo de la bruja.
-¿Como la consiguió ?
-En la calle Condarco, por supuesto.
-Sea prudente, Dorkas. Este Barrio esta lleno de Charlatanes y de falsos hechiceros que se aprovechan de las personas demasiado crédulas. ¿Como sabe que esa cigarrera es mágica ?
-No lo se, Tan solo lo deseo.
Dio media vuelta y marcho a paso vivo por el empedrado. Yo me dispuce a reanudar mis caricias callejeras, pero la pechugona, sin saludar siquiera, corrió tras de Dorkas, lo tomo del brazo y me abandono para siempre.
Parte V
Recien en el otoño volví a ver a la mujer de la calle Bogotá. Salía al caer la noche y yo caminaba a su lado pensando frases ingeniosas, hasta que esa me pedía explícitamente que la dejara en paz.
por fin, al cabo de largas semanas de humillación, conseguí que se sentara conmigo en un banco de la estación de flores. Supe su nombre: María. Casi no me dijo otra cosa. Me escuchó distraída mente durante algunos minutos y después se fue.
A partir de entonces mi guardia frente a la casa se hizo perpetua. La aceptaba sin disimulo. Gracias a mi pertenencia pude lograr que aceptara modestas invitaciones. Al menos una vez por semana, nos sentamos a conversar.
Ella advirtió inmediatamente que tenía poder sobre mí. Y encontró solaz ejerciendolo.
Solía indagar con fervor la naturaleza de mis sentimientos, empujando que a la confesión. Fingida dudar de mi sinceridad y me obligaba a la promesa y al juramento.
Entonces, cuando yo esperaba la revelación de su amor, cuando yo creía que iba a desarme, me hablaba de otros hombres o de asuntos sin importancia o se iba.
En mi estupidez, insistía en hacer ostensible mi desesperación. Me le mostraba tétrico, vencido. Coqueteaba con mi desdicha y Lucía este ingenio resentido de los que creen que su fracaso es injusto. Cuando María calculaba que mis fuerzas se iban agotando, encendía mi esperanza con mínimas señales de afecto. El solo roce de su mano me ilusionada de un modo vergonzoso. Los pocos amigos que aún me quedaban debían soportar preciosos informes sobre el asunto.
Una tarde de invierno yo vigilaba bajo la lluvia. Hacía semanas que no veía a María. Estaba sucio y mal dormido. Temblando de frío, modulada, a modo de ensayo, unos reproches siniestros que venía preparando. Tamas Dorkas llegó gambeteando baldosas flojas.
-Ya está. El cuarto milagro está cumplido. Encontré a un hombre que ama a la hechicera más que yo. Llamarte profano
-¿ y quién es ese estúpido?.
-Usted....
parte VI.
A sombra con gestos amorosos a una persona que nos rechaza es, ante todo, una grosería Hong.
Así, como el que confiesan sus secretos íntimos al compañero de asiento, como el que hace regalos demasiado caros, me postulé ante María. Esa, cuando se aseguró de mi completa obsesión, me despidió evocador mente.
Una vez cumplidas todas las maniobras de la indignidad, me enteré de manipular las cenizas de aquella historia para que pareciera restos de un gran amor.
Inventé un tiempo de plenitud que nunca existió. Me obligué a suponer que María me amaba pero se resistía a admitirlo, en virtud de vaya a saber que árabes psicológicos. Se me puso en la cabeza que era buena.
Lucena en plural sensaciones que fueron solamente mías.
Una madrugada de octubre, volví a encontrarme con Dorkas. Marchaba, cosa infrecuente, con paso fatigado. Me dio la mano a la pasada.
-gusto en verlo-le dije-. Veo que sigue tan eclipsado como siempre.
En silencio fue hasta la esquina y volvió.
Guión plantea. Me parece que ya cumplí los cinco encargos de los brujos de Chiclana. El licor, la entrada del infierno, la cigarra, el enamorado...
-¡Objeción!-le grité-. Yo estoy enamorado, pero no de la bruja, sino de María.
-todas las mujeres que lo rechazan a uno son la bruja.
-usted llegó a sugerir que María era el diablo.
-todas las mujeres que lo rechazan a uno son el diablo.
-usted parece pensar que toda frase sonora es verdadera. Además, si no calculo mal, le falta estrechar la mano de Manuel Mandeb.
- acabó de hacerlo- dijo Dorkas-. Usted no me engaña. En este barrio todos conocen las historias de Mandeb, pero nadie lo ha visto jamás. Usted es Manuel mandeb. Usted es Jorge Allen. Usted es Salzman y Castagnino. Usted quisiera ser filósofo, ser poeta, ser músico, ser jugador, pero apenas si se atreve a contar historias, dándose aires de no creerlas del todo.
-esa es otra de sus alegorías. Claro que en cierto modo soy Mandeb, como en cierto modo soy la Emperatriz de Bizancio. Pero, según se ve, los brujos de Chiclana no se contentan con metáforas. Usted no cumplió.
-Le aseguro que cumplí.
-Y entonces, si ya rompió el hechizo, ¿Por qué no se detiene?
Dorkas empezó a pisar más fuerte que nunca.
-Hay algo que usted debe saber: todos estamos condenados a un hechizo cósmico. El universo primeramente plenamente objetivo. Nadie puede detenerse. Salvo que usted sea tan estúpido como para creer que detenerse es esto.
Y se plantó, firme como una estatua, delante de mí...
ARENA
Los paganos admitían la existencia de divinidades toscas, imperfectas, chapuceras.
Los dioses no sólo estaban sujetos a toda clase de vaivenes éticos sino que también cometían numerosos errores en el ejercicio de su profesión: creaban universos endebles, se dejaban engañar por los humanos, desconocían el futuro, fallaban en sus cálculos.
Las grandes religiones monoteístas acuñaron la idea de la infalibilidad divina, de un poder sin grietas.
No es nuestro propósito ejercitarnos ociosamente en la lógica para entretenernos con esas paradojas que tanto divierten a los gandules agnósticos. Ahorraremos al lector la modesta perplejidad de pensar si Dios es capaz de crear un objeto tan pesado que él mismo no pueda levantar.
Sin embargo, la historia de la arena comienza con una distracción de un Dios omnipotente.
Las tradiciones islámicas dicen que, habiendo finalizado la creación, el Señor advirtió que faltaba la arena. Grave defecto, si bien se mira. Los hombres estarían privados de la deliciosa voluptuosidad que sienten al caminar junto a los mares. El fondo de los ríos sería siempre ríspido, los arquitectos carecerían de un material indispensable, los caminos no podrían suavizarse, las huellas de los enamorados serían invisibles.
Dispuesto a remediar su olvido, Dios envío al arcángel Gabriel con una enorme bolsa de arena a que la desparramara allí donde fuera necesario.
Pero el Enemigo trabaja siempre para estropear la obra divina. Mientras Gabriel volaba con su carga inconcebible, el diablo le agujereó la bolsa. Esto sucedió exactamente sobre la región que hoy es Arabia. Casi toda la arena se volcó en ese lugar, de modo tal que las nueve décimas partes del país quedaron convertidas para siempre en un desierto de arena.
Advertido de esta catástrofe, Dios resolvió ofrecer a los árabes algunos dones compensatorios.
Les dio un cielo lleno de estrellas como no hay otro, para que miraran siempre hacia lo alto.
Les dio el turbante, que bajo el sol del desierto es mucho más valioso que una corona.
Les dio la tienda, que es mejor que un palacio.
Les dio la espada. Les dio el camello. Les dio el caballo.
Y les dio algo más precioso que todas las otras cosas juntas: la palabra, el oro de los Arabes.
Otros pueblos modelan en la piedra o los metales. Los árabes modelan en el verbo.
El poeta ( el chair ) es sacerdote, juez, médico, jefe. El poeta es poderoso: puede traer alegría, tristeza, encono. Puede desencadenar la venganza y la guerra. Puede matar con la palabra.
Los errores de Dios, como los de los grandes artistas, como los de los verdaderos enamorados, desencadenan tantas reparaciones felices que cabe desearlos.
HISTORIA DE LA MANZANA MARAVILLOSA
Existe en el barrio de Parque Chas una manzana acotada por las calles Berna, Marsella, La Haya y Ginebra.
No es posible dar la vuelta a esa manzana.
Si alguien lo intenta, aparece en cualquier otro lugar del barrio, por más que haya observado el método riguroso de girar siempre a la izquierda o siempre a la derecha.
Muchos investigadores han intentado la experiencia formando grupos numerosos. Los resultados han sido desalentadores. A veces sucede que el paseante sigue en la misma calle aún después de doblar una esquina.
En 1957, un grupo de exploradores franceses desembocó inexplicablemente en la estación de Villa Urquiza.
Urbanistas catalanes probaron suerte formando dos equipos y partiendo cada uno en dirección opuesta. En cualquier manzana de la ciudad es fatal que los grupos se encuentren en la mitad del recorrido. Pero en este lugar no sucede tal cosa y hasta se han dado casos en que un equipo alcanza al otro por detrás.
Los más pertinaces han realizado excursiones a través de los fondos de las casas, con el resultado de aparecer siempre dejando a sus espaldas calles que no habían cruzado jamás.
En estas experiencias se descubrió que muchos vecinos son incapaces de indicar en qué calle viven. Asimismo existen casas que no dan a ninguna calle. Sus habitantes se alimentan de sus propios cultivos o de lo que generosamente les pasan por sobre las medianeras.
Los taxistas afirman que ningún camino conduce a la esquina de Ávalos y Cádiz y que por lo tanto es imposible llegar a ese lugar.
En realidad, conviene no acercarse nunca a Parque Chas.
CHARLA FERIA DEL LIBRO 2000
El hombre es una perpetua víspera. Es lo que es, pero también lo que todavía no es. Vive inclinado hacia el futuro. Vive deseando y es él mismo su deseo.
El hombre se va a morir, pero tiene apetito de eternidad. El hombre es mortal y es esa tragedia la que lo hace libre, la que lo convierte en constante posibilidad. Posibilidad de caída o de salvación. El hombre se va a morir y por eso ama, y por eso escribe poemas.
Y tal vez el poetizar no sea más que un juicio sobre el carácter mortal del hombre. La poesía revela nuestra condición fundamental y esa condición es trágica.
Sin embargo, no debe pensarse que la poesía es una experiencia que luego va a ser traducida en palabras adecuadas. En verdad, las palabras mismas son la experiencia. La poesía es nombrar lo que no existía. Y ahora va a existir sólo por haber sido nombrado.
La charla de hoy se refiere a algunos aspectos de la experiencia poética, particularmente a la inspiración. Muchos artistas sienten que en el momento de la expresión alguien les canta en el oído. Oyen voces intrusas que dictan palabras inesperadas. O mejor todavía, sienten que una fuerza que les es exterior, los impulsa a cumplir con los misteriosos trabajos del arte. Algunos llaman a estas fuerzas la musa, la diosa, el espíritu, el genio. Otros hablan de razonamiento, asociaciones de la inteligencia, casualidad, circunstancias sociales o inconsciente. Nuestro propósito es examinar estos asuntos y si tenemos suerte descubrir unas relaciones, unos modestos puentes, entre el amor, la musa y la muerte.
Para los antiguos, el artista era apenas un instrumento de la diosa. La inteligencia, la destreza, el rigor de los aprendizajes, de poco servían sin la intervención de las musas. Por eso al comienzo de cada canto pedían explícitamente una ayuda sobrenatural invocando a la diosa:
canta diosa,
la venganza fatal
de Aquiles de Peleo.
Conforme al mito griego, las musas son hijas de Zeus y de Mnemosine, es decir, la memoria. (anoten este dato porque es una clave).
Zeus se unió a ella en Pieria durante nueve noches seguidas. Al cabo de un año, Mnemosine dio a luz a sus nueve hijas. Las musas son las cantoras divinas, cuyos coros e himnos deleitan a los dioses. Pero, principalmente, presiden el pensamiento en todas sus formas. Ellas dictan a los reyes palabras convincentes para aplacar las riñas y restablecer la paz y, por supuesto, inspiran a los poetas y les señalan los procedimientos artísticos más adecuados.
Desde la época clásica, se impone la cifra de nueve, admitiéndose generalmente la lista que sigue: Calíope, la primera de todas, en dignidad. Y después: Clío, Polimnia, Euterpe, Terpsícore, Erato, Melpómene, Talía y Urania.
Paulatinamente a cada una se le fue asignando una función determinada. A Calíope se le atribuye la poesía épica; a Clío, la historia; a Polimnia, la pantomima; a Euterpe, la flauta; a Terpsícore, la poesía ligera y la danza; a Erato, la lírica coral; a Melpómene, la tragedia; a Talía, la comedia; a Urania, la astronomía.
Las musas no tienen ciclo legendario propio. Son únicamente personificación de conceptos abstractos. Sin embargo, una investigación personal me permite contar hoy los siguientes datos, que deben ser tomados como chismes de conventillo.
1) Viven en el monte Helicón, aunque algunos dicen que Apolo las trasladó luego a Delfos. En el Helicón, el caballo Pegaso, aquel tordillo que volaba, creó la fuente de Hipocrene golpeando su casco en la tierra. Alrededor de esa fuente cantaban las musas y se dice que aquellas aguas facilitaban la inspiración poética.
2) Cuando chicas, tuvieron una nodriza, llamada Eufeme. Esta nodriza tenía un hijo, que era un centauro llamado Croto, que se crió junto a las musas. Cazaba y vivía familiarmente con sus hermanas de leche; y para mostrarles su admiración inventó los aplausos.
3) En la vecindad vivían las Cárites, también conocidas como las tres gracias, que son divinidades de la belleza que desparraman alegría. Forman coros con las musas y son tres muchachas desnudas que ejercen toda clase de influencias sobre los trabajos del espíritu y las obras de arte.
4) En el mismo barrio del Helicón vive el genio Hímero, que es la personificación del deseo amoroso.
5) Se sabe que las musas asistieron a la boda de Cadmo y Harmonía y a la de Peleo y Tetis.
6) Fueron jurado en el duelo entre Marcias y Apolo.
7) Se dice que Calíope fue en realidad la madre de Orfeo. En cualquier caso, las musas enterraron a Orfeo en Lebietra, donde los ruiseñores cantan mejor que en ningún lugar del mundo.
8) Apolo tuvo aventuras con Talía, con quien engendró a los Coribantes, unos demonios del cortejo de Dionisio. Urania también anduvo con el dios.
9) Son las verdaderas autoras del famoso enigma de la fuente de Tebas.
10) Compitieron con las sirenas y las derrotaron. Fue allí donde las sirenas perdieron sus alas: las musas se hicieron coronas con las plumas.
11) También compitieron con el músico Támiris, que había pedido en caso de resultar vencedor, unirse sucesivamente a todas ellas. Las musas lo derrotaron y para castigarlo le quitaron primero la vista, después el canto y por fin le hicieron olvidar el arte de pulsar las cuerdas.
12) Pero la competencia más ardua fue contra las Piérides, que también eran nueve doncellas cantoras. Una vez vencidas, las musas las transformaron en aves para castigarlas. Según se dice, el propio monte Helicón, al oír el canto de las musas, arrebatado de placer, se levantó hasta el cielo, hasta que por orden de Posidón, Pegaso puso fin a este crecimiento golpeando su casco en la cumbre.
13) Algunos dicen que las musas eran sólo tres y que esta tríada correspondía a la diosa trípode de la Europa matriarcal, la diosa que simbolizaba a la mujer en sus tres fases: la virgen, la madre, la hechicera. (Y anoten esta segunda clave).
En el ocaso del paganismo y en la antigua poesía cristiana, el rechazo de la musa se convirtió en un tópico poético. Empiezan a aparecer intentos de encontrarle sustituto. Juvenco, el más antiguo de los poetas épicos cristianos, pide ayuda al Espíritu Santo y le ruega que lo rocíe con las aguas del Jordán, las cuales vienen a sustituir aquí a las fuentes de las musas. Tibulo, la sustituye por la invocación a un amigo, Propercio invoca a su amada, Ovidio llama a su musa Jocosa y ya en época de los césares, la invocación del emperador llegó a suplantar la invocación de las musas, como ocurre por primera vez en Virgilio.
Comienza además el auge del evemerismo. Evemero es un pensador helenista que impuso la desagradable costumbre de suavizar los mitos que parecían demasiado inverosímiles, intentando contemporizarlos con la realidad: Urano era en realidad un rey al que todos respetaban; los dioses todos eran héroes divinizados; el diluvio, una tremenda inundación en Medio Oriente; etc. La patrística utilizó el evemerismo para hacer inofensivas a las musas transformándolas en conceptos de la teoría musical.
Dante, con la libertad única de un alma grande y solitaria, se atreve a dar cabida en los Campos Elíseos a los poetas y héroes de la antigüedad. Y siguiendo el uso clásico, invoca a las musas en todos los momentos decisivos.
Bocaccio y Petrarca insisten con las sustituciones. Tasso repudia la musa antigua y rechaza los laureles del Helicón. En la Inglaterra de Isabel, Edmund Spencer invoca a las musas sin prejuicio alguno, pero en el siglo siguiente aparece la musa protestante de Milton, la musa celestial, la que inspiró a Moisés en el Sinaí.
En el siglo de las luces, los autores utilizan la ironía. Christoph Wieland presenta a las musas en el Oberon y les ordena primero que ensillen el hipógrifo y después que se sienten en un sofá a referir con calma los acontecimientos. En 1754 Thomas Gray escribió una obra pindárica sobre el progreso de la poesía y allí trata de salvar a las musas trasladándolas a las regiones árticas o al trópico. La musa francesa era también el nombre de la revista mensual publicada en París, en la que colaboraban Víctor Hugo, Emile Deschamps y Alfred de Vigny. Pero en ese tiempo ya nadie creía en las musas.
La verdad es que el pensamiento moderno ha construido un panteón de divinidades abstractas. El lugar de Dios, o el lugar de los dioses, es ocupado por ideas tales como la clase, la raza, la herencia, el inconsciente.
Son ideas interesantes, pero insuficientes para explicar cómo se transforman en palabras. Sabemos que las circunstancias económicas influyen en la poesía, pero no podemos decir de qué manera se vuelven poesía. El psicoanálisis declara que la creación poética es una sublimación. Algunos preguntan por qué en algunos casos esa sublimación se vuelve poema y en otros no.
Freud confiesa su ignorancia y habla de una misteriosa facultad artística. La diferencia entre las palabras del poeta y las del simple neurótico podría establecerse recurriendo a una clasificación de los subconcientes: uno sería el del común de los mortales y otro el de los artistas.
Algunos deterministas sostienen que a falta de musa, el artista es el inevitable resultado de las circunstancias sociales, económicas y políticas. Es decir, que examinadas las condiciones de una región en un momento histórico determinado, es posible conjeturar qué clase de obras se acuñarán allí. Me permito repetir un argumento que ustedes habrán oído muchas veces en el programa.
Al oír Borges que la vida pastoril, típica de la pampa, había producido el Martín Fierro, objetó con justicia que esa misma vida pastoril había sido típica de muchas regiones de América, desde Montana y Oregón hasta Chile, pese a lo cual estos territorios se habían abstenido enérgicamente de redactar El gaucho Martín Fierro.
Ciertamente, lo social y lo económico influyen en el arte. Pero es imposible saber de qué modo.
La gran excepción a los criterios antedichos son los surrealistas. Ellos utilizaron la inspiración como un arma y la transformaron en idea y en teoría. Para el surrealismo, dentro de cada uno de nosotros hay muchas voces. Nada de sujeto y objeto, la inspiración es el centro del mundo. Es algo que nos asalta apenas la conciencia se descuida. André Bretón se burlaba de aquellos que veían en toda obra humana un fruto de la voluntad y mostró los innumerables casos en que la casualidad interviene en los descubrimientos.
En respuesta al individualismo y al racionalismo que los precedieron, los surrealistas acentuaron el carácter inconsciente, involuntario y colectivo de toda creación. Lo poético reside en los elementos inconscientes que sin quererlo el poeta se revelan en su poema.
Ahora bien, es cierto que esta revelación del inconsciente no es voluntaria. Pero abandonarse al inconsciente sí exige un acto voluntario: el tipo decide abandonarse al inconsciente. Es una pasividad que se apoya en una actividad.
Bretón siempre tuvo presente esta insuficiencia de la explicación psicológica y, aunque admiraba a Freud, insistió en que la inspiración era un fenómeno inexplicable para el psicoanálisis.
Conforme se avance en la historia, se tiene la sensación de que no solamente se ha dejado de creer en las musas del Helicón sino que también se ha ido abandonando la idea de cualquier voz ajena al poeta. Más aún, el fenómeno de la inspiración parece no interesar demasiado a quienes analizan los procedimientos artísticos.
Sin embargo, si uno mira con atención puede advertir no sólo a las nueve hermanas de los mitos griegos sino también a otras hermanitas nuevas, musas modernas cuyas voces son ciertamente imperativas. Las presentaré inmediatamente.
Los griegos solían hablar de la musa que proporcionaba dinero. Era la de los poetas de alquiler, como Simónides de Julis en Seos, que componía himnos a todos los vencedores.
Esa musa existe hoy en día y dicta versos vulgares en el oído de los artistas que están a sueldo de la industria y del mundo del espectáculo. Muy a menudo la diosa asume forma humana de gerente artístico y sopla recomendaciones que ayudan a preservar la pureza incorruptible del mal gusto, que es indispensable en ese Helicón invertido que suelen ser los medios masivos de comunicación.
Cuenta Virgilio que Fama, es decir la voz pública, fue engendrada por la Tierra. Está dotada de numerosos ojos y bocas y viaja volando con grandísima rapidez. Ovidio imagina que esta divinidad habita en el centro del mundo y su morada es un palacio sonoro, con mil aberturas por las que penetran todas las voces. Este palacio, enteramente de bronce, está siempre abierto y devuelve amplificadas las palabras que llegan hasta él.
Fama vive rodeada de la Credulidad, el Error, la Falsa Alegría, el Terror, la Sedición y los Falsos Rumores. Y desde su alcázar vigila al mundo entero.
Otra musa de nuestro tiempo es la musa del tópico, del lugar común, la diosa de la comodidad artística.
Uno de los procedimientos característicos del arte refinado consiste en crear dificultades para luego superarlas. El manierismo y el barroco han llevado esta idea hasta lo exasperante.
En la novela Robinson Crusoe, está siempre presente el alarde de resolver las necesidades del náufrago a partir de la modesta dotación de una isla desierta. El ingenio del autor resuelve cada uno de los problemas casi siempre de modos inesperados. Sin embargo, a veces, Defoe, hace trampa.
No lejos de la isla han quedado los restos del barco, y cuando se necesita algún objeto demasiado específico, pongamos por caso un catalejo, Robinson nada hasta el barco y lo trae. Aquí anduvo la diosa cómoda. El que nada hasta el barco no es Robinson Crusoe sino el autor de la novela. Y hay que decir que los poetas perezosos siempre tienen a mano un barco hacia el cual nadar cuando las palmeras de sus islas desiertas no fructifican en catalejos.
Musa inútil, la copia. Sin embargo, copiar algo, aunque se trate de una copia exacta, y especialmente cuando es una copia exacta, produce unos efectos curiosos. La falsificación de un cuadro impresionista es en verdad una obra hiperrealista.
Y en cualquier copia existe la pretensión de ofrecer un signo que se haga olvidar como tal: el signo aspira a ser la cosa, no la imagen de la cosa, sino la cosa.
A lo largo de la historia, el Estado ha aparecido muchas veces vistiendo la ropa de la diosa.
La verdad es que el poder político puede canalizar, utilizar y hasta impulsar una corriente artística. Lo que no puede es crearla. Y allí donde el estado ha intervenido para edificar una estética oficial, el verdadero arte languidece.
Sin embargo, muchos pensadores han apreciado el arte sólo por los servicios que podía prestar al Estado. Tal el caso de Confucio o de Platón, que en “Las leyes” prohibe todo arte que no sea útil a la república. Hoy en día, muchos progresistas del mundo entero exigen que la creación artística sea socialmente útil, como aquellos nihilistas que llegaron a proclamar que un par de botas era más útil que todo Shakespeare.
Voy a citar ahora dos casos de intromisión del Estado en la poesía que ocurren en el mismo país y cuya cabeza visible es una mujer, como conviene a esta charla.
La dinastía Tang gobernó el imperio de la China entre el 618 y el 906. Parece que el buen gobierno de los Tang se debió más a las instituciones ideadas para regir el imperio que a la personalidad de los emperadores. La concepción de la llamada “Carrera abierta de los talentos” fue una invención china.
Los Tang ampliaron el sistema de exámenes que existía para evaluar a los funcionarios. Hasta ese momento era indispensable la erudición. Después se agregó otra exigencia: el ejercicio de la poesía. Una emperatriz llamada Wu estableció que la poesía fuera un requisito esencial para ingresar a la administración pública y para ascender en la misma.
Wu fue muy elogiada por permitir el ascenso social de hombres de condición humilde pero de gran talento. Debe decirse que este ascenso social llegó en algunos casos hasta la misma cama de la emperatriz, donde solían solazarse algunos poetas. Se tenía en tal estima a la literatura durante aquella dinastía, que el gobierno se veía obligado a dar empleo a todos los que tuvieran talento literario.
Por esos tiempos había una distinción entre la literatura práctica llamada pi y la composición estrictamente literaria llamada Wen, que estaba en relación con la expresión agradable. Así, por ejemplo, las obras de Confucio eran pi. A pesar de las protestas de algunos funcionarios importantes, el estilo wen se puso de moda, con lo que se oscurecía el significado de los textos administrativos.
La frase “Prohibido estacionar durante las 24 Hs.” Podía escribirse así en estilo wen:
Que nada se detenga nunca.
Las horas, los vientos, las pasiones
no estarán mañana donde están hoy.
El viajero vuelve al aposento
donde quedó su amada
pero su amada ya se ha ido
y el aposento también.
Veamos otra ordenanza municipal: Prohibido escupir en el suelo Pasémosla al estilo wen:
De los portones del alma,
de la morada del beso
del manantial del lenguaje
absténganse de salir
ofensas líquidas
a la dignidad horizontal
que nos sostiene,
manga de chanchos.
Wu fue una verdadera musa inspiradora para un ejército de burócratas que poetizaban. Más de mil años después, otra musa apareció en la China.
En 1965 Mao Tsé Tung concibió la idea de lo que se llamó la revolución cultural.
En ese momento, China estaba gobernada por un triunvirato: el propio Mao, el jefe de estado Liu Shao-chi y el jefe del ejército Lin Piao.
Mao decidió abordar indirectamente la nueva obra y empujó hacia el centro de la escena a su esposa, la actriz cinematográfica Chiang Ching. Se habían casado en 1939. Ella había actuado en Shangai durante los años treinta, utilizando el nombre profesional de Lang Ting. Durante los primeros veinte años de su matrimonio Chiang Ching se mantuvo en un plano muy secundario. Pero de pronto se convirtió en el centro de un grupo de intelectuales descontentos, escritores fracasados, actores de segundo orden, y en general, de un grupo que deseaba ejercer el dominio de las artes y radicalizarlas.
Chiang Ching tuvo su oportunidad cuando Mao le permitió organizar el festival de la ópera de Pekín acerca de temas contemporáneos en el gran salón del pueblo. Eran 37 óperas nuevas, casi todas sobre la revolución, representadas por 28 compañías proletarias provenientes de 19 provincias. Lo que es todavía más sorprendente, Mao le permitió pronunciar un discurso, el primero a cargo de una mujer desde que él había tomado el poder. Chiang Ching arremetió contra el teatro clásico Chino, dominado por los antiguos temas de héroes, heroínas, emperadores, príncipes, eruditos y, sobre todo, espectros y demonios.
Recomendó la representación universal de ciertas óperas modelo, por ejemplo una que se llamaba Incursión sobre el regimiento del tigre blanco y captura de la montaña del tigre mediante la estrategia. Todo esto molestó al alcalde de Pekín, el mandarín y erudito Peng Chen, que se negó de plano a seguir las instrucciones de Chiang Ching.
La señora juró venganza. Se instaló junto a Mao en Shangai. Peng Chen, el mandarín, fue despedido y ella fue designada asesora cultural de todas las fuerzas militares. El 20 de marzo de 1966, Mao convocó a la juventud iletrada. Chiang Ching se convirtió en el espíritu rector de un grupo de activistas y fue designada especialmente por Mao para encabezar la revolución cultural.
Los primeros guardias rojos aparecieron a fines de mayo. Pertenecían a la enseñanza secundaria. Tenían de 12 a 14 años. Pronto se les unieron otros, que desataron una revolución contra los intelectuales, contra los que admiraban lo extranjero, contra los maestros y contra todos aquellos que según ellos eran contrarrevolucionarios.
Empezaron los famosos carteles de caracteres grandes, donde se leían amenazas. Las pandillas recorrían las calles y cortaban el pelo a las muchachas que usaban trenzas, a los varones que usaban pantalones de estilo extranjero se los destrozaban. Se organizaron fogatas callejeras con los artículos prohibidos, que incluían naipes, juegos de ajedrez, discos de jazz y una amplia gama de objetos de arte. Las bibliotecas fueron saqueadas y clausuradas. Entre tanto, Chiang Ching se había dedicado a gobernar el mundo de la cultura y a hablar en mitines de masa, en los cuales denunciaba al capitalismo, el jazz, el rock and roll, el impresionismo, el arte abstracto, etc. Aprovechó para saldar cuentas pendientes con el mundo del teatro y el cine de los años treinta. En una ocasión llevó a todos sus enemigos, incluido en antiguo alcalde de Pekín, al estadio de los trabajadores con pesados carteles de madera colgados del cuello.
Las pandillas de Chiang Ching se apoderaron de la televisión, los diarios y las revistas. Confiscaron todas las películas existentes y las presentaron corregidas. Chiang Ching asistía a los ensayos de la orquesta filarmónica central y zarandeaba al director Li Te Lung. En el ballet, prohibió los dedos de orquídeas y las palmas vueltas hacia arriba, y en cambio favoreció los puños cerrados y los movimientos violentos para demostrar el odio a la clase terrateniente.
Después de prohibir prácticamente todas las formas de expresión artística, Ching Ching se esforzó con desesperación por llenar el vacío, pero no fue posible producir gran cosa: dos obras orquestales, cuatro óperas y dos ballet. Tampoco pudieron producirse muchas películas. Ching Ching decía que había sabotaje. A fines del verano de 1967, Mao ordenó a Ching Ching que suspendiese toda la actividad. En el otoño Mao retiró todo el apoyo oficial a la revolución cultural y utilizó al ejército popular de liberación para restablecer el orden. Chiang Ching, la musa de la revolución cultural, fue perdiendo poder.
En 1973 ya no vivían juntos. Poco antes de su muerte, Mao recibió un informe acerca del sistema educativo por parte del presidente de la universidad Qinghua, que había sido purgado por Chiang Ching y después rehabilitado. Mao le dijo que hablara sólo tres minutos.
Recibió esta sombría respuesta “Treinta segundos bastarán. Los alumnos universitarios estudian los textos de los alumnos secundarios y su nivel académico es el de las escuelas primarias”.
Mao falleció el 9 de septiembre de 1976. Los enemigos de Chiang Ching querían cortarla en 10 mil pedazos. Fue juzgada en 1981 y condenada a muerte. Dicen que durante el juicio llegó a desnudarse.
Antes de nombrar a la última de las musas quisiera referirme a la poesía provenzal.
En el siglo XII surge en Occitania, en el sur de Francia, en el país de la lengua de oc, la poesía provenzal, es decir la poesía lírica y también la idea del amor como forma de vida. Aquellos trovadores, aquellos poetas, hicieron aparecer el amor cortés. Señalemos que en esa época se había verificado un cambio en la condición femenina.
Las muchachas de la nobleza gozaban de cierta libertad. Y en un mundo donde el matrimonio no estaba fundado en el amor sino en intereses políticos y económicos, y siendo que las frecuentes guerras obligaban a los señores a ausentarse durante años, es probable que la infidelidad fuera cosa muy frecuente.
En Alemania existía la institución de la frauendienst, que consistía en el culto de la mujer. La meta del caballero era demostrar su virilidad y su valor mediante actos de audacia, cuyo último objetivo era servir de homenaje a una sola mujer. Este favor caballeresco se cumplía siempre en beneficio de mujeres casadas. Las tradiciones de la caballería francesa eran muy similares. Todo lo que el caballero hacía, ya se tratase de escribir un poema o de intervenir en una cruzada, lo hacía en nombre de su dama.
Era mucho lo que el caballero aceptado podía hacer para honor y entretenimiento de su dama.
Si sabía escribir versos, elogiaba los encantos y las virtudes de su ideal... los ponía por las nubes, y aún más alto. He aquí un breve muestrario de las encantadoras comparaciones que los caballeros del amor utilizaban para dirigirse a la dama elegida:
“Oh, Estrella de la Mañana, Capullo de Mayo, Rocío de las Lilas, Hierba del Paraíso, Racimo de Otoño, Jardín de Especias, Atalaya de Alegrías, Delicia Estival, Fuente de Felicidad, Foresta Florida, Nido de Amor del Corazón, Valle de Placeres, Reparadora Fuente de Amor, Canción del Ruiseñor, Arpa del Alma, Pascua Florida, Perfume de Miel, Consolación Eterna, Peso de la Bienaventuranza, Prado Florido, Dulce Limosna, Cielo de los Ojos... etc.”
Consignemos algunas influencias artísticas y filosóficas: los árabes desde España, a través de formas poéticas populares, pero más aún a partir de la costumbre islámica, según la cual, invirtiendo la relación tradicional de los sexos, llamaban a la dama su señora y se confesaban sus sirvientes.
Pero la sociedad de Occitania era mucho más abierta que la hispano-musulmana y las mujeres gozaban de mucha mayor libertad. Y así este cambio fue una verdadera revolución, afectó las costumbres, cambió la visión del mundo. Vamos a explicarlo.
Como vasallo el amante sirve a su amada. El servicio tiene varias etapas: comienza con la contemplación del cuerpo y el rostro de la amada y sigue conforme a un ritual, con poemas escritos en su honor, con pruebas de amor de cumplimiento casi imposible, etc. El último paso es el goce carnal.
Sin embargo, en una época tardía aparecieron los poetas profesionales y ya no fue un señor el que se fingía vasallo, sino un verdadero vasallo el que escribía poemas, ya que los poetas pertenecían casi siempre a un rango inferior al de las damas para las que componían las canciones.
Ahora bien, la dama era en estos casos inspiradora de los poemas y al mismo tiempo temática central de ellos y objeto de la dedicatoria. Vale decir que era musa que dictaba el poema, pero luego lo recibía a modo de homenaje u ofrenda. El poeta era la flecha, la dama era el arco y el blanco. (Y esta es otra señal).
Los tres grados del servicio amoroso eran pretendiente, suplicante y aceptado. La dama, al aceptar al amante lo besaba y con eso terminaba el servicio. Pero había un cuatro grado: el de amante carnal.
Otra influencia interesante es la influencia platónica que, según se ha dicho, considera al amor como un camino a la divinidad.
Los provenzales trabajaron la idea de que el amor era una iniciación, lo cual indicaba que también era una prueba. Así, antes de la consumación física, había una etapa intermedia que se llamaba assag o assai y que era la prueba de amor.
El assai comprendía a su vez varios grados: asistir al levantarse o acostarse de la dama; contemplarla desnuda y finalmente penetrar en su lecho y entregarse a diversas caricias sin llegar al final.
Los poetas provenzales hablaban siempre de una misteriosa exaltación que llamaban joi y que era la más alta recompensa del amor. Se trataba de un estado de felicidad indefinible. Algo así como el goce de la posesión carnal, refinado por la espera y la mesura. Una estética de los sentidos. Sólo la poesía podía aludir a ese sentimiento.
A aquella misma época pertenecen las famosas cortes de amor y las demenciales aventuras de caballeros andantes como el caballero Ulrich Von Lichtenstein, que en honor a su dama rompió 307 lanzas vestido con ropas femeninas. O el caballero Balaum, que tuvo que arrancarse el meñique. Después de oír estas historias es más fácil comprender la famosa balada de Schiller sobre el guante que la dama arroja a los leones. El caballero acepta rescatarlo, pero con él cruza la cara de la cruel mujer.
Al margen de estas exigencias femeninas hijas del aburrimiento, el legado provenzal fue considerable. Formas poéticas e ideas sobre el amor, que influyeron en Dante, Petrarca y sus sucesores, hasta los poetas surrealistas del siglo XX, sin olvidar las canciones, las películas y los mitos populares. La mujer mantiene en esta tradición una superioridad en el dominio del amor y una jerarquía de musa en la inspiración de los poetas.
Contaré, si ustedes me permiten, la historia de un trovador provenzal que es verdaderamente ejemplar.
En la corte de Leonor de Aquitania, había un trovador que gozaba de gran fama. Las damas y las doncellas no se cansaban de escucharlo.
El trovador se llamaba Jaufré Rudel. Era un tipo solitario que soñaba con un amor ideal y aguardaba a la que supiera inspirarlo.
Por aquellos años, a principios del siglo XII los cruzados que volvían de Jerusalén relataban las peripecias de sus viajes. No sólo se referían a episodios de guerra, sino también a la ardiente belleza de las mujeres orientales y también a las hermosas francas nacidas en Tierra Santa, donde no pocos cruzados se habían casado con armenias o levantinas.
Jaufré Rudel escuchaba. Pronto los viajeros comenzaron a referirse a una misma mujer, una cuyo esplendor superaba al de todas las demás.
La muchacha se llamaba Melisenda de Trípoli, era hija de Raimundo de Trípoli. Era de talle fino y formas perfectas, cutis claro y cabellera negra como el azabache. Vivía en un suntuoso palacio a orillas del mediterráneo, precisamente en la ciudad de Trípoli.
Jaufré Rudel se enamoró de Melisenda, aunque no la había visto nunca. Esperaba ansioso que llegaran más relatos de los cruzados. Las damas y doncellas de la corte le parecían insignificantes comparadas con la lejana belleza que describían los aventureros.
A partir de entonces, Melisenda fue su musa. Escribía sus versos pensando en ella. Pasaron algunos años y Rudel pensó en declararle sus sentimientos. Pero su salud era precaria y no tenía dinero. Como no escribía más que para Melisenda, tuvo la idea de confiar sus escritos a los caballeros que partían hacia tierra santa, para ver si alguno podía entregárselos a su amada. Pero el tiempo pasaba y Rudel no obtenía respuesta alguna.
Desesperado, decidió partir, su salud declinaba y quería encontrarse con Melisenda antes de morir. Empezó a economizar, moneda tras moneda, para pagar su viaje a bordo de una nave. Cuando finalmente reunió la suma necesaria, partió y llegó a Trípoli sumamente enfermo después de una travesía terrible. Tambaleando quiso ir al castillo donde vivía Melisenda. Golpeó la puerta y solicitó ver a la muchacha. Los guardias lo echaron a patadas. Es que Jaufré Rudel parecía un pordiosero.
El trovador insistió. Regresó al otro día y los días siguientes. Por fin, cuando Melisenda advirtió su presencia, lo hizo ingresar de inmediato. Es que habían llegado hasta ella las canciones de Rudel a través de otros viajeros. Melisenda estaba enterada de la existencia de aquel hombre que le expresaba su amor desde hacía tantos años y quería conocerlo.
Jaufré tembló de emoción cuando fueron a buscarlo. Delgado y pálido, apenas caminaba. Lo hicieron entrar en el gran salón. Frente a él estaba Melisenda. Jaufré avanzó lentamente, se arrodilló frente a ella y no pudo hacer nada. Sólo permaneció mirándola durante largo tiempo. La muchacha se inclinó y besó largamente a Rudel en la boca.
Lamentablemente aquí termina la historia. Apenas se separó de la doncella, Jaufré Rudel cayó muerto. Tenía 50 años de edad. Nada más se sabe de Melisenda de Trípoli. Esto ocurrió hace más de 800 años. Las más bellas canciones de Jaufré Rudel, las que escribió para su princesa lejana eternizaron su amor e hicieron de él no de los más grandes poetas de la Edad Media.
Melisenda fue una verdadera musa. Pero hay damas que no son tan eficaces, o hay poetas que usted no los inspira ni tirándole a las nueve musas encima. Tal fue el caso de Cecco Angioleri, el enemigo del Dante.
Cecco Angioleri era un poeta nacido en Siena en 1265, el mismo año en que nacía Dante en Florencia. Cecco estaba enamorado de Becchina, la hija de un zapatero, que era hermosísima. La primera vez que oyó los cantos que Dante había escrito a Beatrice de Portinari, Cecco dijo al zapatero que eran malos versos. Becchina le dijo entonces:
-Te burlas de ese Dante, pero seguramente no sabrías escribir en mi honor unos versos parecidos-. Cecco Angioleri lo tomó como un desafío.
Compuso un soneto en loa a Becchina, que no sabía leerlo y que se reía a carcajadas cuando él lo recitaba.
Lo que escribía Angioleri procedía de la literatura goliárdica, un género literario en latín vulgar que practicaban los clérigos errantes y los estudiantes díscolos de toda Europa. Los argumentos estaban relacionados con el vino, los amores ilícitos, los juegos de azar y las fiestas.
Cecco Angioleri compuso 150 sonetos dedicados a Becchina, pero la muchacha no le dio bolilla. La casaron con un vendedor de aceite.
Las bodas se hicieron a comienzos de 1295. Dicen que Cecco imitó el dolor de Dante, pero Becchina no murió. Trató de seducirla y en una ausencia del aceitero, ella le dio un beso en la boca, pero después lo despidió para siempre.
Cecco Angioleri compuso versos inflamados y sintió odio. Amenazó suicidarse en la puerta de Becchina. Lo sacaron a patadas. Se recluyó en una abadía pero fue peor. Se ensañó luego con Alighieri y le envió unos versos injuriosos. Al fin se fue a luchar junto a los güelfos negros. Solamente porque Dante Alighieri era partidario de los güelfos blancos.
Cuando murió su padre heredó una fortuna y se presentaba ante todos como Cecco Angioleri, de noble linaje, señor de Arccidoso y de Montegiovi, más rico que Dante y mejor poeta.
Mientras tanto, en Escandinavia también florecían unas ideas míticas sobre la revelación poética, que son tal vez las que más me gustan.
Entre los vikings, los asuntos de la poesía y del conocimiento estaban en manos de Odín. Ya lo conocemos a nuestro amigo del Asgard. Está sentado en su trono de mil resplandores, lleva una capa azul. Una lanza enorme, Gungir, aparece apoyada junto al trono. A sus pies descansan dos lobos, Gerin, el ávido y Freki, el voraz. Ristra y Mistra, dos hermosísimas walquirias, están pendientes del gran dios para llevarle el delicioso elixir de la eterna juventud. Dos cuervos, Hugin, es decir reflexión, y Munin, o sea la memoria, se paran en los hombros del dios y le cuentan todo lo que han visto en sus desplazamientos por los distintos mundos.
Odín poseía el saber primordial de los remotos fundamentos de las cosas. Pero sentía la invencible necesidad de ser cada vez más sabio. En una ocasión, llegó hasta Jötunheim, el país de los gigantes, donde se hallaba la fuente de Mimir, que era la fuente de la sabiduría. Odín pidió al gigante Mimir que lo dejara beber un sorbo. Allí supo que para tomar aquellas aguas había que sacrificar un ojo. Odín no vaciló: cualquier precio está bien pagado por el conocimiento.
Un día, los cuervos de Odín, que lo vigilaban todo, le contaron un episodio interesantísimo. Los enanos Fiallar y Giallar tenían un frasco de hidromiel divina al que habían añadido la sangre de Odhr, señor de toda inspiración. Esta sangre otorgó a la bebida un poder inimaginable. Los enanos le dieron el nombre de Odhraeir. Bastaba beber un pequeño sorbo para que uno quedase convertido en sabio poeta. Los enanos andaban diciendo que el pobre Odhr había muerto por exceso de inspiración.
Los enanos eran taimados y maliciosos. En cierta ocasión causaron la muerte del gigante Gilling y de su esposa. Pero esta pareja tenía un sobrino llamado Suttung, el ruidoso, que para tomar venganza apresó a los enanos y los dejó en una roca desierta en medio del mar. Ante la posibilidad de morir de hambre, los enanos prometieron a Suttung que si los sacaba de allí le entregarían un odre lleno de la hidromiel Odhraeir. Suttung aceptó y recibió el valioso odre. Después lo escondió en un monte del país de los gigantes y encargó a su hija Gunnlod la custodia de aquel tesoro.
Todo esto le contaron los cuervos a Odín. El dios marchó al país de los gigantes y después de fracasar tratando de convencer a Suttung y a toda la parentela, pasó tres días y tres noches en placentera unión con la joven Gunnlod. Terminados aquellos menesteres, Odín pidió tomar un sorbo de licor. La chica no pudo negarse y, según cuentan, los sorbos de Odín fueron tales que consumió todo el líquido de la inspiración. Después, adoptó forma de águila y salió volando. Desde entonces, Odín habla en verso.
Voy a abrir otra puerta en esta conversación, ya que estamos entre amigos. Pido permiso para hablar del amor. Y otra vez hay que empezar por los griegos.
Como ustedes saben, El banquete de Platón está compuesto por varios discursos sobre el amor, pronunciados por siete comensales. Aristófanes explica el mito del andrógino. Antes había tres sexos, el masculino, el femenino y el andrógino, compuesto por seres dobles. Estos últimos eran fuertes, inteligentes y amenazaban a los dioses. Para someterlos, Zeus decidió dividirlos. Desde entonces, las mitades separadas andan en busca de su mitad complementaria.
El mito despierta en nosotros resonancias profundas: somos seres incompletos, y el deseo amoroso es perpetuo deseo de completarnos.
Pero el centro del banquete es el discurso de Sócrates. El filósofo relata a sus oyentes una conversación que tuvo con una sacerdotisa extranjera, Diotima de Mantinea.
Diotima dice que Eros no es un dios ni un hombre, es un demonio. Lo define la preposición entre: en medio de esta y la otra cosa. Su misión es comunicar y unir a los seres vivos. Tal vez por esto lo confundimos con el viento y lo representamos con alas. Ha nacido de la unión de Poros, el recurso, y Penía, la pobreza. A su doble parentesco debe su condición de deseado y de deseante. Eros no es hermoso: desea la hermosura. El amor nace a la vista de la persona hermosa. El amor es una de las formas en que se manifiesta el deseo universal.
Pero Diotima previene a Sócrates: el amor no es simple. Su objeto tampoco es simple y cambia sin cesar. Todos los hombres desean lo mejor, comenzando por lo que no tienen. El deseo de belleza es también deseo de felicidad, y no de felicidad instantánea y perecedera, sino perenne. Diotima va más allá: si lo que amamos es la hermosura ¿por qué amarla sólo en un cuerpo y no en muchos? Y si la hermosura está en muchas formas y personas ¿por qué no amarla en ella misma? ¿por qué no ir más allá de las formas y amarla en ello que las hace hermosas: la idea?
Diotima ve al amor como una escala. Abajo, el amor a un cuerpo hermoso. Enseguida, a la hermosura de muchos cuerpos, después a la hermosura misma, más tarde al alma virtuosa, al fin, a la belleza incorpórea. La belleza, la verdad y el bien son tres y son uno. Aquel que ha seguido el camino de la iniciación amorosa en el orden correcto, percibirá súbitamente una hermosura eterna, incorruptible. El amor es el camino, el camino de la inmortalidad.
Hemos dicho que la experiencia poética es una revelación de nuestro ser. El amor también lo es. Hemos dicho que el hombre vive inclinado hacia el futuro. El amor es un ir al encuentro.
En la espera todo nuestro ser es un anhelar, un tenderse hacia algo que aún no está presente y que es una posibilidad que puede no producirse, la espera nos tiene en vilo, es decir, suspendidos, fuera de nosotros.
Pero si el amor es simultánea revelación del ser y de la nada, no es una revelación pasiva, sino algo en lo que nosotros participamos, algo que nosotros nos hacemos: el amor es creación del ser.
Algo más: el amor es también una escuela de desengaños, un camino en el que paulatinamente la realidad de la pasión se revela como una quimera, hasta que la muerte despierta al amante extraviado en sus sueños. (Y esta más que una clave es el argumento de Lo que me costó el amor de Laura).
Los petrarquistas creían que la belleza femenina era capaz de operar milagros. Ya para los platónicos, la contemplación de un cuerpo hermoso era el primer escalón del ascenso hacia la divinidad. Las historias míticas y reales sobre la hermosura y sus efectos son numerosísimas: la belleza sobrehumana de Psique, que asustaba a los pretendientes o de Quione, que se atrevió a competir con Artemis. Después de todo, fue por una opinión acerca de la belleza que comenzó la guerra de Troya. Y yo me atrevo a decir que no hay un estímulo poético mayor. Negar la fuerza de este fenómeno so pretexto de feminismo o espíritu libertario es una de las formas de ceguera espiritual más incomprensibles de nuestro tiempo. Negar la belleza como virtud para no ofender a quien no la posee es como desconocer el genio por cortesía con los zonzos. Cosas asombrosas que he visto en el mundo, primero, y sin duda ninguna, la belleza femenina.
Hemos presentado algunas musas nuevas: la musa del dinero, la musa del Estado, la musa de la comodidad, la musa de la copia.
Y ahora cabe preguntarse: ¿Qué musa inspira las charlas sobre la musa? Tal vez la misma Feria es también una musa industrial que apresura a los novelistas, que pone fecha cierta a las ocurrencias y que somete a la inteligencia a unas cadenas que la anulan y que se llaman plazos.
Yo debo decir que la musa inspiradora de esta charla es la que me acompaña siempre. Es una musa de infortunio, la misma que dictó Lo que me costó el amor de Laura. Esa obra carece probablemente de todo interés, pero la forma en que me fue revelada merece prevalecer sobre su mérito artístico. Mientras escribía las modestas canciones iba dibujando el melancólico mapa de mi futuro de desventura. La musa fue también hechicera y tuvo el don de la profecía. Pero para saber cuál es la última musa falta todavía un paso.
Hemos subrayado algunos pasajes de la charla porque tuvimos la sensación de que eran pequeñas claves. La primera era una clave freudiana. Decir que las musas son hijas de la memoria es situarlas dentro de nosotros mismos y ubicar la cantera de la inspiración en el patio de nuestras propias vivencias.
La segunda clave fue recordar que originalmente las musas eran sólo tres y que esta tríada simbolizaba a la mujer en sus tres fases: la virgen, la madre y la hechicera. Y aquí nos acercamos más a la figura de la última musa que queremos perfilar.
La tercera señal, la dieron los provenzales: para ellos la dama inspiraba los poemas, pero también era temática central de ellos y objeto de la dedicatoria. Vale decir que era musa que dictaba el poema pero luego lo recibía a modo de homenaje u ofrenda.
Y para Robert Graves y para nosotros, la musa secreta, la musa individual e intransferible de todo poeta, es la mujer amada. El poeta inspirado se conecta con la diosa sólo a través de una mujer en la que ella reside. Es que un poeta verdadero se enamora absolutamente y su amor sincero es para él la encarnación de la musa. Ella es la única que conoce y nos hace conocer la música buscada.
Pero hay más: encontrar a la mujer amada es también construirla. El objeto de nuestro amor es, al menos en parte, una creación nuestra. Amar es inventarse cada día. Creamos con nuestra imaginación a la musa que ha de venir a ayudarnos en nuestras creaciones. Y otra vez aparece esa extraña mezcla de lo propio y de lo ajeno que es el hombre. El hombre persiguiéndose a sí mismo, el hombre estirado hacia el gris porvenir que aún no es. La voz que viene de afuera viene también de adentro. El rasgo más individual de nuestro ser viene también de afuera. Y en el trascartón, esperando, dando a nuestra inspiración el tiempo exiguo de las payadas, está la muerte, que es la otra o la misma musa, la que estuvimos buscando toda la noche.
FRASES
"Aprendan a soñar los que se contentan con sacar la lotería......"
"Asombrar con gestos amorosos a una persona que nos rechaza es, ante todo, una grosería."
"Cada mujer que pasa frente a uno sin detenerse es una historia de amor que no se concretara nunca."
"Cualquier cosa es preferible a esa mediocridad eficiente, a esa miserable resignación que algunos llaman madurez"
"El amor depara dos máximas adversidades de opuesto signo: amar a quien no nos ama y ser amados por quien no podemos amar."
"El universo es una perversa inmensidad hecha de ausencia. Uno no está en casi ninguna parte."
"Nadie debe confundir el amor con la dicha. Al contrario: a veces se piensa que amor y pena son una misma cosa."
"No se puede ser artista si no se ha perdido algo, los poemas de amor satisfecho aparecen como una compadrada de mercaderes afortunados."
"En el amor no existe el libre albedrío, nadie puede decidir de quién va a enamorarse."
"Hay para cada hombre una mujer, una sola, que reúne todas las virtudes que ese hombre sueña....Pero el destino ha decidido que nunca jamás se crucen los caminos de ningún hombre con la mujer que para él fue concebida."
"No hay mejor amor que el que nunca ha sido. Los romances que alcanzan a completarse conducen inevitablemente al desengaño, al encono o a la paciencia; los amores incompletos son siempre capullo, son siempre Pasión."
"Las aventuras verdaderamente grandes son aquellas que mejoran el alma de quien las vive"
Hace muchos siglos, en los tiempos de la dinastía Sung, andaban por la ciudad de Hang-cheu los inventores de adivinanzas. Se sabe que todos vestían del mismo color, pero se discute cuál era ese color. Solían caminar por los jardines que estaban más allá de las murallas, o por la orilla de los canales, o por el barrio de los actores.
Todos conocían sus procedimientos: se jugaba por dinero. La honestidad de estos hombres era proverbial. Jamás se negaban a pagar cuando alguien daba con la solución de sus enigmas. De entre todos los artistas ambulantes, los inventores de adivinanzas eran los preferidos de las muchedumbres. Convocaban más curiosos que los acróbatas, los amaestradores de peces o los remontadores de barriletes.
Según se dice, las adivinanzas eran siempre distintas y jamás volvían a usarse una vez que alguien las resolvía. Los estudiosos pretenden reconocer distintas técnicas en la formulación de acertijos. La más usual consistía en la descripción concreta de una cosa que en lenguaje metafórico resultaba ser otra. El legendario Wang-li acuñó durante su vida alrededor de setenta mil adivinanzas obscenas cuya respuesta era siempre la misma.
La preferida del maestro Hsu-t'ang Chih-yu puede escribirse así:
Tiene patas, pero no es un pez. Tiene dientes, pero no es un gusano. Es insignificante, pero no es el emperador.
La respuesta, Li, el vendedor de limones, es imprevisible pero no inevitable.
Los emperadores solían favorecer a estos ingeniosos peregrinos instalándolos en la corte. Allí permanecían largos períodos, disfrutando del lujo y la molicie. Casi todas las mañanas el emperador se hacía formular una adivinanza. Hay que admitir que se trataba de una situación delicada, pues un enigma que el emperador no pudiera resolver trastornaba ciertamente las leyes de la naturaleza. Para evitar catástrofes, los inventores ideaban misterios sencillos o -mejor aún- daban por buena cualquier respuesta imperial. Durante siglos, fue señal de cautela en la China el contestar una indagatoria con la fórmula: "aquéllo que al emperador pluguiere".
El dato más curioso es el que se anota a continuación: cada vez que alguien adivinaba, los formuladores saltaban de gozo y daban muestras de la más sincera alegría. No les importaba perder una moneda, si a cambio recibían el halago de ser comprendidos. Esta alegría era mayor cuanto más difícil era la adivinanza.
Aristóteles decía, o se olvidó de decir, que la vida del entendimiento es la vida más dichosa a la que el hombre puede aspirar. Otros han dicho que los seres humanos disfrutan con el ejercicio de sus capacidades realizadas y que este disfrute es mayor cuantas más capacidades se realizan o cuanto mayor es su complejidad.
Wang-li, en el prólogo del Libro de las Adivinanzas Obscenas, escribió: "La adivinanza, el enigma, la prueba o el examen no se proponen dejar fuera al peregrino, sino hacer que entre mejor de lo que era. La puerta de la nobleza es difícil de abrir, pero se abre. Sólo las puertas de los tiranos son inexpugnables".
Con la llegada de los mongoles, la estrella de los inventores de adivinanzas se fue apagando. Ya en tiempos de decadencia, los últimos formuladores reducían al mínimo las dificultades: Brillo redondo soy de tus noches. Algunos enigmas ya venían resueltos ¿Qué es una cosa que brilla en el cielo y que se llama Luna?.
Según el maestro Yin-yüan Lung-ch'i, todo idioma es una colección de adivinanzas, ya que las palabras sustituyen a las cosas y los enigmas son sustituciones. Algunos hablan de la adivinanza de Tzu-fu. Los maestros del Zen creían que la recompensa por su adecuada resolución era nada menos que la comprensión cabal del sentido del universo. Su formulación usual era: Tres, dos, uno, dime adivinador cuál es el sentido del mundo.
Alejandro Dolina - La Venganza Sera Terrible
El Caminante
Cualquier dictamen sobre la persona de Tamas Dorkas es necesariamente apresurado. Puedo garantizar, eso sí, su calvicie y su estatura exigua.
La primera vez que lo vi, fue en la calle bacacay, por comodidad literaria, podía mentir que andaba yo sin rumbo fijo. La verdad es que "como casi siempre" dudaba entre algunos rumbos posibles. Dorkas apareció a mis espaldas e hizo oír su voz chillona.
- tenga cuidado, amigo. Este barrio está lleno de brujas. No le conviene caminar cerca de las paredes.
Mientras hablaba, se movía a mi alrededor con paso gimnástico
- yo si fuera usted, buscaría la luz de la avenida. Aquí suceden cosas muy extraña.
Después de esta frase, ensayo una carrerita y me sacó como cuarenta metros de ventaja. Yo apuré el paso y, tal vez por cortesía, legrité.
- espere... si quiere decirme algo, dígamelo del todo...deténgase, por favor.
- ese es el punto... no puedo detenerme. Y no es una metáfora. Quiero decir que me resulta enteramente imposible quejar de caminar.
El hombre se creyó en el caso de ilustrar sus palabras con movimientos ostensible. Empezó a trotar en zig-zag, mientras reclamó con mirada insistente un gesto de compresión.
- pero, ¿Por qué no puede detenerse?.
-Sí me hace el favor de acompañarle un rato, se lo explicar.
Doblamos por Artigas hacia el norte. Tuve la sensación de que Dorkas usaba su paso como recurso expresivo. Marchaba más lentamente en los silencios. Enfatizaba pisando fuerte. Cuando no encontraba una palabra, su andar se hacía sinuoso. Y si trataba de recordar algún detalle olvidado, directamente retrocedía.
-Me llamo Tamas Dorkas y vivo en todas partes. Así como me ve, yo he sido un gran seductor. He tenido muchas mujeres, no es por presumir. Las amaba por untiempito y después las abandonaba. Trataba de lograr que se enamorada de mí y cuando estaba seguro de ello, desaparecía. Dorkas subrayaba la inconstancia de sus amores subiendo y bajando el cordón de la vereda.
- pero un día, tuve la desgracia de encontrarme con la bruja. Por si usted no lo sabe, se trata de la mujer más hermosa del mundo. En verdad,ella también disfrutaba provocando amores desgraciados. Yo me enamorarse vergonzosamente. Era capaz de cumplir la comisiones más indigna, con tal de convencerla. Una noche me comunicó su conclusión de abandonar, en los términos más crudos. Entonces me desesperé. Me arrastre como un gusano.Imploré,supliqué. Y luego me ejercité en el reproche minucioso. La bruja resolvió castigar mi estupidez: me hechizo. Me hechizo del modo más espantoso que usted puede ver. Estoy condenado a caminar perpetuamente.
No puede evitar algunas indagaciónes burguesas.
-Disculpe, señor Dorkas. Pero... ¿Cómo hace usted para vivir al trote! Hay ciertas cosas....
-Sí, ya se. Todos preguntan lo mismo. Uno se acostumbra. No quiero escandalizado con detalles: puedo decirle que me las arregló bastante bien. Por ejemplo, puedo dormir caminando. Lo malo es que a veces me despierto en lugares totalmente desconocidos.
- ¿Y no hay ninguna forma de romper el hechizo?.
- claro que sí. Los brujos de Chiclana me han dicho que para librar, debo encontrar cinco cosas. Desde luego, se trata de hachazos casi imposible.
- a ver.
- primero: una copa del licor del recuerdo... segundo: localizar una de las entradas del infierno... tercero: conseguir la cigarrera de níquel que garantiza el amor de las mujeres...cuarto: encontrar a alguien que ame a la bruja más que yo... quinto: estrechar la mano de Manuel Manbed.
- creo que los brujos de Chiclana se han burlado de usted. Jamás podrá cumplir. Y ahora, si me permite, su conversación es muy interesante, pero estoy empezando a casarme.
- no se preocupe, estoy acostumbrado. Siempre sucede lo mismo. Ya nos encontraremos: algo me dice que usted va a ayudarme.
- ¿Qué le hace pensar tal cosa?.
- Dorkas empezó a explicarme. Pero la esperanza le acercaba el paso y ya no pude segirlo.Me senté en un umbral y dejé que se fuera hablando solo.
Parte II
La segunda vez me encontré con Donkas , ya era invierno. Me pareció que caminaba más ligero que antes. Llevaba en la mano una botellita verde.
-Salud, amigo...¿Quiere un traguito ?.
-¿Ginebra ?
-Licor del recuerdo, caballero. Mójese los labios y el pasado estará con usted.
-Gracias. Pero creo que no lo necesito. El pasado siempre está conmigo.
Empezó a correr hacia atrás como un loco, mientras me gritaba :
-El universo tiende al olvido. La memoria es apenas una resistencia efímera. La vida es una resistencia efímena. Beba conmigo.
Volvió a los saltos y me ofrecio la botalla. No tuve mas remedio que apurar un sorbo
-¿Y ?¿Recuerda Algo ?
-Yo siempre recuerdo lo mismo, Dorkas
-Usted me atudó a hacer el primer milagro, que es el mas dificil. En verdad es el único milagro. Una vez que uno camina sobre las aguas, ya nada resulta imposible.
-¿Por que dice que yo lo ayudé ?
-No me haga explicar dos veces la misma cosa.
Galopo hacia el norte y se perdió en la noche.
Parte III
-Acompáñeme Amigo. Creo que estoy en condiciones de mostrarle una de las entradas del infierno.
Yo estaba de mal humor, como casi siempre en aquel tiempo.
-La ingenuidad cósmica es insoportable. Dorkas. Para usted, cualquier Jarabe es licor del recuerdo, cualquier cigarrera es mágica, cualquier agujero en el piso es la entrada el infierno. No se engañe. No hay milagros.
Dorkas empezó a caminar a mis espaldas tal vez para argumentar mejor.
-Me extraña que un hombre como usted no comprenda que los milagros se cumplen de un modo misterioso, poético, simbólico. Quien no tenga fe poética, nunca verá un milagro, ni aunque se lo hagan delante de las narices.
-Salga de ahí con las alegorías. Uno quiere ser inmortal y tratan de contentarlo con el recuerdo que dejará en los otros. Uno quiere volar y le hablan de pensamientos espirituales. Uno quiere conversar con los muertos y debe conformarse soñando con su abuelo.
-Venga conmigo y verá un prodigio contante sonante.
Con un trote que no admitía replica, me paseo por todo el barrio.
Cada tanto se daba vuelta y trataba de apurarme con voces de aliento.
-Vamos, vamos. Si no me falla el cálculo, las puertas del tártaro están por abrirse.
Pasamos frente a una casa parduzca en la calle Bogotá.
-Es aquí, esperemos.
Yo me senté en el cordón de la vereda de enfrente. Dorkas empezó a caminar de esquina a esquina. Pasaron horas.
Cerca de las dos de la madrugada, la puerta se abrió, y apareció una mujer alta, vestida de negro.
Dorkas se me acercó al galope.
-Tenga mucho cuidado...
-Es solamente una mina.
-Sí tiene valor, mírela de cerca.
Cruce la calle. La mujer ya caminaba hacia el norte. Me puse a su lado. Ella se detuvo bruscamente y me miro. Era el diablo.
Parte IV
Durante varios meses no tuve noticias del caminate. Todas las noches me daba una vuelta por la casa de la calle Bogotá, con la esperanza de cruzarme con aquella mujer que, según Dorkas, era el diablo.
No pude volver a verla. Pero si vi salir a muchos hombres. Calcule que serian demonios, ya que los réprobos no pueden ausentarse del infierno a su capricho. Parando la oreja, me pareció escuchar lamentos y quejas de los condenados que seguramente ardían en las habitaciones del fondo.
Debo confesar que estaba obsesionado con aquella hembra. No podía pensar en otra cosa. Mis amigos me evitaban. Había dejado mi trabajo. Me había enamorado del modo más ruin.
Una noche de carnaval. Busque distraerme con una pechugona que conocí en la plaza. Mientras la inspeccionaba distraídamente en un portón, oí a mis espaldas la voz del caminante perpetuo.
-¡Alegría, Alegría !-gritó y me mojo con un pomo.
Estaba disfrazado de El Zorro. La casaca le habia quedado mal abotonada y fuera del pantalón, como fatalmente ocurre cuando unos se viste caminado
-Gusto en verlo, Dorkas. Le presento a mi amiga.
La pechugona sonrío mientras se acomodaba la ropa.
El hombre estableció una órbita alrededor de un Arbol.
-Mire lo que tengo.
Saco del bolsillo una cigarrera
-Éste objeto, señor mío, permite a su poseedor alzarse con el amor de todas las damas.
-¿De todas?
Me esforcé en argumentar que no era deseaba ser amado por la totalidad de las señoras. Si no mas bien por aquellas que uno mismo eligiese.
Pero Dorkas me coto en seco.
-No piense que usare la cigarrera para expandir mis serrallo. Usted Bien sabe que solo pretendo romper el Hechizo de la bruja.
-¿Como la consiguió ?
-En la calle Condarco, por supuesto.
-Sea prudente, Dorkas. Este Barrio esta lleno de Charlatanes y de falsos hechiceros que se aprovechan de las personas demasiado crédulas. ¿Como sabe que esa cigarrera es mágica ?
-No lo se, Tan solo lo deseo.
Dio media vuelta y marcho a paso vivo por el empedrado. Yo me dispuce a reanudar mis caricias callejeras, pero la pechugona, sin saludar siquiera, corrió tras de Dorkas, lo tomo del brazo y me abandono para siempre.
Parte V
Recien en el otoño volví a ver a la mujer de la calle Bogotá. Salía al caer la noche y yo caminaba a su lado pensando frases ingeniosas, hasta que esa me pedía explícitamente que la dejara en paz.
por fin, al cabo de largas semanas de humillación, conseguí que se sentara conmigo en un banco de la estación de flores. Supe su nombre: María. Casi no me dijo otra cosa. Me escuchó distraída mente durante algunos minutos y después se fue.
A partir de entonces mi guardia frente a la casa se hizo perpetua. La aceptaba sin disimulo. Gracias a mi pertenencia pude lograr que aceptara modestas invitaciones. Al menos una vez por semana, nos sentamos a conversar.
Ella advirtió inmediatamente que tenía poder sobre mí. Y encontró solaz ejerciendolo.
Solía indagar con fervor la naturaleza de mis sentimientos, empujando que a la confesión. Fingida dudar de mi sinceridad y me obligaba a la promesa y al juramento.
Entonces, cuando yo esperaba la revelación de su amor, cuando yo creía que iba a desarme, me hablaba de otros hombres o de asuntos sin importancia o se iba.
En mi estupidez, insistía en hacer ostensible mi desesperación. Me le mostraba tétrico, vencido. Coqueteaba con mi desdicha y Lucía este ingenio resentido de los que creen que su fracaso es injusto. Cuando María calculaba que mis fuerzas se iban agotando, encendía mi esperanza con mínimas señales de afecto. El solo roce de su mano me ilusionada de un modo vergonzoso. Los pocos amigos que aún me quedaban debían soportar preciosos informes sobre el asunto.
Una tarde de invierno yo vigilaba bajo la lluvia. Hacía semanas que no veía a María. Estaba sucio y mal dormido. Temblando de frío, modulada, a modo de ensayo, unos reproches siniestros que venía preparando. Tamas Dorkas llegó gambeteando baldosas flojas.
-Ya está. El cuarto milagro está cumplido. Encontré a un hombre que ama a la hechicera más que yo. Llamarte profano
-¿ y quién es ese estúpido?.
-Usted....
parte VI.
A sombra con gestos amorosos a una persona que nos rechaza es, ante todo, una grosería Hong.
Así, como el que confiesan sus secretos íntimos al compañero de asiento, como el que hace regalos demasiado caros, me postulé ante María. Esa, cuando se aseguró de mi completa obsesión, me despidió evocador mente.
Una vez cumplidas todas las maniobras de la indignidad, me enteré de manipular las cenizas de aquella historia para que pareciera restos de un gran amor.
Inventé un tiempo de plenitud que nunca existió. Me obligué a suponer que María me amaba pero se resistía a admitirlo, en virtud de vaya a saber que árabes psicológicos. Se me puso en la cabeza que era buena.
Lucena en plural sensaciones que fueron solamente mías.
Una madrugada de octubre, volví a encontrarme con Dorkas. Marchaba, cosa infrecuente, con paso fatigado. Me dio la mano a la pasada.
-gusto en verlo-le dije-. Veo que sigue tan eclipsado como siempre.
En silencio fue hasta la esquina y volvió.
Guión plantea. Me parece que ya cumplí los cinco encargos de los brujos de Chiclana. El licor, la entrada del infierno, la cigarra, el enamorado...
-¡Objeción!-le grité-. Yo estoy enamorado, pero no de la bruja, sino de María.
-todas las mujeres que lo rechazan a uno son la bruja.
-usted llegó a sugerir que María era el diablo.
-todas las mujeres que lo rechazan a uno son el diablo.
-usted parece pensar que toda frase sonora es verdadera. Además, si no calculo mal, le falta estrechar la mano de Manuel Mandeb.
- acabó de hacerlo- dijo Dorkas-. Usted no me engaña. En este barrio todos conocen las historias de Mandeb, pero nadie lo ha visto jamás. Usted es Manuel mandeb. Usted es Jorge Allen. Usted es Salzman y Castagnino. Usted quisiera ser filósofo, ser poeta, ser músico, ser jugador, pero apenas si se atreve a contar historias, dándose aires de no creerlas del todo.
-esa es otra de sus alegorías. Claro que en cierto modo soy Mandeb, como en cierto modo soy la Emperatriz de Bizancio. Pero, según se ve, los brujos de Chiclana no se contentan con metáforas. Usted no cumplió.
-Le aseguro que cumplí.
-Y entonces, si ya rompió el hechizo, ¿Por qué no se detiene?
Dorkas empezó a pisar más fuerte que nunca.
-Hay algo que usted debe saber: todos estamos condenados a un hechizo cósmico. El universo primeramente plenamente objetivo. Nadie puede detenerse. Salvo que usted sea tan estúpido como para creer que detenerse es esto.
Y se plantó, firme como una estatua, delante de mí...
ARENA
Los paganos admitían la existencia de divinidades toscas, imperfectas, chapuceras.
Los dioses no sólo estaban sujetos a toda clase de vaivenes éticos sino que también cometían numerosos errores en el ejercicio de su profesión: creaban universos endebles, se dejaban engañar por los humanos, desconocían el futuro, fallaban en sus cálculos.
Las grandes religiones monoteístas acuñaron la idea de la infalibilidad divina, de un poder sin grietas.
No es nuestro propósito ejercitarnos ociosamente en la lógica para entretenernos con esas paradojas que tanto divierten a los gandules agnósticos. Ahorraremos al lector la modesta perplejidad de pensar si Dios es capaz de crear un objeto tan pesado que él mismo no pueda levantar.
Sin embargo, la historia de la arena comienza con una distracción de un Dios omnipotente.
Las tradiciones islámicas dicen que, habiendo finalizado la creación, el Señor advirtió que faltaba la arena. Grave defecto, si bien se mira. Los hombres estarían privados de la deliciosa voluptuosidad que sienten al caminar junto a los mares. El fondo de los ríos sería siempre ríspido, los arquitectos carecerían de un material indispensable, los caminos no podrían suavizarse, las huellas de los enamorados serían invisibles.
Dispuesto a remediar su olvido, Dios envío al arcángel Gabriel con una enorme bolsa de arena a que la desparramara allí donde fuera necesario.
Pero el Enemigo trabaja siempre para estropear la obra divina. Mientras Gabriel volaba con su carga inconcebible, el diablo le agujereó la bolsa. Esto sucedió exactamente sobre la región que hoy es Arabia. Casi toda la arena se volcó en ese lugar, de modo tal que las nueve décimas partes del país quedaron convertidas para siempre en un desierto de arena.
Advertido de esta catástrofe, Dios resolvió ofrecer a los árabes algunos dones compensatorios.
Les dio un cielo lleno de estrellas como no hay otro, para que miraran siempre hacia lo alto.
Les dio el turbante, que bajo el sol del desierto es mucho más valioso que una corona.
Les dio la tienda, que es mejor que un palacio.
Les dio la espada. Les dio el camello. Les dio el caballo.
Y les dio algo más precioso que todas las otras cosas juntas: la palabra, el oro de los Arabes.
Otros pueblos modelan en la piedra o los metales. Los árabes modelan en el verbo.
El poeta ( el chair ) es sacerdote, juez, médico, jefe. El poeta es poderoso: puede traer alegría, tristeza, encono. Puede desencadenar la venganza y la guerra. Puede matar con la palabra.
Los errores de Dios, como los de los grandes artistas, como los de los verdaderos enamorados, desencadenan tantas reparaciones felices que cabe desearlos.
HISTORIA DE LA MANZANA MARAVILLOSA
Existe en el barrio de Parque Chas una manzana acotada por las calles Berna, Marsella, La Haya y Ginebra.
No es posible dar la vuelta a esa manzana.
Si alguien lo intenta, aparece en cualquier otro lugar del barrio, por más que haya observado el método riguroso de girar siempre a la izquierda o siempre a la derecha.
Muchos investigadores han intentado la experiencia formando grupos numerosos. Los resultados han sido desalentadores. A veces sucede que el paseante sigue en la misma calle aún después de doblar una esquina.
En 1957, un grupo de exploradores franceses desembocó inexplicablemente en la estación de Villa Urquiza.
Urbanistas catalanes probaron suerte formando dos equipos y partiendo cada uno en dirección opuesta. En cualquier manzana de la ciudad es fatal que los grupos se encuentren en la mitad del recorrido. Pero en este lugar no sucede tal cosa y hasta se han dado casos en que un equipo alcanza al otro por detrás.
Los más pertinaces han realizado excursiones a través de los fondos de las casas, con el resultado de aparecer siempre dejando a sus espaldas calles que no habían cruzado jamás.
En estas experiencias se descubrió que muchos vecinos son incapaces de indicar en qué calle viven. Asimismo existen casas que no dan a ninguna calle. Sus habitantes se alimentan de sus propios cultivos o de lo que generosamente les pasan por sobre las medianeras.
Los taxistas afirman que ningún camino conduce a la esquina de Ávalos y Cádiz y que por lo tanto es imposible llegar a ese lugar.
En realidad, conviene no acercarse nunca a Parque Chas.
CHARLA FERIA DEL LIBRO 2000
El hombre es una perpetua víspera. Es lo que es, pero también lo que todavía no es. Vive inclinado hacia el futuro. Vive deseando y es él mismo su deseo.
El hombre se va a morir, pero tiene apetito de eternidad. El hombre es mortal y es esa tragedia la que lo hace libre, la que lo convierte en constante posibilidad. Posibilidad de caída o de salvación. El hombre se va a morir y por eso ama, y por eso escribe poemas.
Y tal vez el poetizar no sea más que un juicio sobre el carácter mortal del hombre. La poesía revela nuestra condición fundamental y esa condición es trágica.
Sin embargo, no debe pensarse que la poesía es una experiencia que luego va a ser traducida en palabras adecuadas. En verdad, las palabras mismas son la experiencia. La poesía es nombrar lo que no existía. Y ahora va a existir sólo por haber sido nombrado.
La charla de hoy se refiere a algunos aspectos de la experiencia poética, particularmente a la inspiración. Muchos artistas sienten que en el momento de la expresión alguien les canta en el oído. Oyen voces intrusas que dictan palabras inesperadas. O mejor todavía, sienten que una fuerza que les es exterior, los impulsa a cumplir con los misteriosos trabajos del arte. Algunos llaman a estas fuerzas la musa, la diosa, el espíritu, el genio. Otros hablan de razonamiento, asociaciones de la inteligencia, casualidad, circunstancias sociales o inconsciente. Nuestro propósito es examinar estos asuntos y si tenemos suerte descubrir unas relaciones, unos modestos puentes, entre el amor, la musa y la muerte.
Para los antiguos, el artista era apenas un instrumento de la diosa. La inteligencia, la destreza, el rigor de los aprendizajes, de poco servían sin la intervención de las musas. Por eso al comienzo de cada canto pedían explícitamente una ayuda sobrenatural invocando a la diosa:
canta diosa,
la venganza fatal
de Aquiles de Peleo.
Conforme al mito griego, las musas son hijas de Zeus y de Mnemosine, es decir, la memoria. (anoten este dato porque es una clave).
Zeus se unió a ella en Pieria durante nueve noches seguidas. Al cabo de un año, Mnemosine dio a luz a sus nueve hijas. Las musas son las cantoras divinas, cuyos coros e himnos deleitan a los dioses. Pero, principalmente, presiden el pensamiento en todas sus formas. Ellas dictan a los reyes palabras convincentes para aplacar las riñas y restablecer la paz y, por supuesto, inspiran a los poetas y les señalan los procedimientos artísticos más adecuados.
Desde la época clásica, se impone la cifra de nueve, admitiéndose generalmente la lista que sigue: Calíope, la primera de todas, en dignidad. Y después: Clío, Polimnia, Euterpe, Terpsícore, Erato, Melpómene, Talía y Urania.
Paulatinamente a cada una se le fue asignando una función determinada. A Calíope se le atribuye la poesía épica; a Clío, la historia; a Polimnia, la pantomima; a Euterpe, la flauta; a Terpsícore, la poesía ligera y la danza; a Erato, la lírica coral; a Melpómene, la tragedia; a Talía, la comedia; a Urania, la astronomía.
Las musas no tienen ciclo legendario propio. Son únicamente personificación de conceptos abstractos. Sin embargo, una investigación personal me permite contar hoy los siguientes datos, que deben ser tomados como chismes de conventillo.
1) Viven en el monte Helicón, aunque algunos dicen que Apolo las trasladó luego a Delfos. En el Helicón, el caballo Pegaso, aquel tordillo que volaba, creó la fuente de Hipocrene golpeando su casco en la tierra. Alrededor de esa fuente cantaban las musas y se dice que aquellas aguas facilitaban la inspiración poética.
2) Cuando chicas, tuvieron una nodriza, llamada Eufeme. Esta nodriza tenía un hijo, que era un centauro llamado Croto, que se crió junto a las musas. Cazaba y vivía familiarmente con sus hermanas de leche; y para mostrarles su admiración inventó los aplausos.
3) En la vecindad vivían las Cárites, también conocidas como las tres gracias, que son divinidades de la belleza que desparraman alegría. Forman coros con las musas y son tres muchachas desnudas que ejercen toda clase de influencias sobre los trabajos del espíritu y las obras de arte.
4) En el mismo barrio del Helicón vive el genio Hímero, que es la personificación del deseo amoroso.
5) Se sabe que las musas asistieron a la boda de Cadmo y Harmonía y a la de Peleo y Tetis.
6) Fueron jurado en el duelo entre Marcias y Apolo.
7) Se dice que Calíope fue en realidad la madre de Orfeo. En cualquier caso, las musas enterraron a Orfeo en Lebietra, donde los ruiseñores cantan mejor que en ningún lugar del mundo.
8) Apolo tuvo aventuras con Talía, con quien engendró a los Coribantes, unos demonios del cortejo de Dionisio. Urania también anduvo con el dios.
9) Son las verdaderas autoras del famoso enigma de la fuente de Tebas.
10) Compitieron con las sirenas y las derrotaron. Fue allí donde las sirenas perdieron sus alas: las musas se hicieron coronas con las plumas.
11) También compitieron con el músico Támiris, que había pedido en caso de resultar vencedor, unirse sucesivamente a todas ellas. Las musas lo derrotaron y para castigarlo le quitaron primero la vista, después el canto y por fin le hicieron olvidar el arte de pulsar las cuerdas.
12) Pero la competencia más ardua fue contra las Piérides, que también eran nueve doncellas cantoras. Una vez vencidas, las musas las transformaron en aves para castigarlas. Según se dice, el propio monte Helicón, al oír el canto de las musas, arrebatado de placer, se levantó hasta el cielo, hasta que por orden de Posidón, Pegaso puso fin a este crecimiento golpeando su casco en la cumbre.
13) Algunos dicen que las musas eran sólo tres y que esta tríada correspondía a la diosa trípode de la Europa matriarcal, la diosa que simbolizaba a la mujer en sus tres fases: la virgen, la madre, la hechicera. (Y anoten esta segunda clave).
En el ocaso del paganismo y en la antigua poesía cristiana, el rechazo de la musa se convirtió en un tópico poético. Empiezan a aparecer intentos de encontrarle sustituto. Juvenco, el más antiguo de los poetas épicos cristianos, pide ayuda al Espíritu Santo y le ruega que lo rocíe con las aguas del Jordán, las cuales vienen a sustituir aquí a las fuentes de las musas. Tibulo, la sustituye por la invocación a un amigo, Propercio invoca a su amada, Ovidio llama a su musa Jocosa y ya en época de los césares, la invocación del emperador llegó a suplantar la invocación de las musas, como ocurre por primera vez en Virgilio.
Comienza además el auge del evemerismo. Evemero es un pensador helenista que impuso la desagradable costumbre de suavizar los mitos que parecían demasiado inverosímiles, intentando contemporizarlos con la realidad: Urano era en realidad un rey al que todos respetaban; los dioses todos eran héroes divinizados; el diluvio, una tremenda inundación en Medio Oriente; etc. La patrística utilizó el evemerismo para hacer inofensivas a las musas transformándolas en conceptos de la teoría musical.
Dante, con la libertad única de un alma grande y solitaria, se atreve a dar cabida en los Campos Elíseos a los poetas y héroes de la antigüedad. Y siguiendo el uso clásico, invoca a las musas en todos los momentos decisivos.
Bocaccio y Petrarca insisten con las sustituciones. Tasso repudia la musa antigua y rechaza los laureles del Helicón. En la Inglaterra de Isabel, Edmund Spencer invoca a las musas sin prejuicio alguno, pero en el siglo siguiente aparece la musa protestante de Milton, la musa celestial, la que inspiró a Moisés en el Sinaí.
En el siglo de las luces, los autores utilizan la ironía. Christoph Wieland presenta a las musas en el Oberon y les ordena primero que ensillen el hipógrifo y después que se sienten en un sofá a referir con calma los acontecimientos. En 1754 Thomas Gray escribió una obra pindárica sobre el progreso de la poesía y allí trata de salvar a las musas trasladándolas a las regiones árticas o al trópico. La musa francesa era también el nombre de la revista mensual publicada en París, en la que colaboraban Víctor Hugo, Emile Deschamps y Alfred de Vigny. Pero en ese tiempo ya nadie creía en las musas.
La verdad es que el pensamiento moderno ha construido un panteón de divinidades abstractas. El lugar de Dios, o el lugar de los dioses, es ocupado por ideas tales como la clase, la raza, la herencia, el inconsciente.
Son ideas interesantes, pero insuficientes para explicar cómo se transforman en palabras. Sabemos que las circunstancias económicas influyen en la poesía, pero no podemos decir de qué manera se vuelven poesía. El psicoanálisis declara que la creación poética es una sublimación. Algunos preguntan por qué en algunos casos esa sublimación se vuelve poema y en otros no.
Freud confiesa su ignorancia y habla de una misteriosa facultad artística. La diferencia entre las palabras del poeta y las del simple neurótico podría establecerse recurriendo a una clasificación de los subconcientes: uno sería el del común de los mortales y otro el de los artistas.
Algunos deterministas sostienen que a falta de musa, el artista es el inevitable resultado de las circunstancias sociales, económicas y políticas. Es decir, que examinadas las condiciones de una región en un momento histórico determinado, es posible conjeturar qué clase de obras se acuñarán allí. Me permito repetir un argumento que ustedes habrán oído muchas veces en el programa.
Al oír Borges que la vida pastoril, típica de la pampa, había producido el Martín Fierro, objetó con justicia que esa misma vida pastoril había sido típica de muchas regiones de América, desde Montana y Oregón hasta Chile, pese a lo cual estos territorios se habían abstenido enérgicamente de redactar El gaucho Martín Fierro.
Ciertamente, lo social y lo económico influyen en el arte. Pero es imposible saber de qué modo.
La gran excepción a los criterios antedichos son los surrealistas. Ellos utilizaron la inspiración como un arma y la transformaron en idea y en teoría. Para el surrealismo, dentro de cada uno de nosotros hay muchas voces. Nada de sujeto y objeto, la inspiración es el centro del mundo. Es algo que nos asalta apenas la conciencia se descuida. André Bretón se burlaba de aquellos que veían en toda obra humana un fruto de la voluntad y mostró los innumerables casos en que la casualidad interviene en los descubrimientos.
En respuesta al individualismo y al racionalismo que los precedieron, los surrealistas acentuaron el carácter inconsciente, involuntario y colectivo de toda creación. Lo poético reside en los elementos inconscientes que sin quererlo el poeta se revelan en su poema.
Ahora bien, es cierto que esta revelación del inconsciente no es voluntaria. Pero abandonarse al inconsciente sí exige un acto voluntario: el tipo decide abandonarse al inconsciente. Es una pasividad que se apoya en una actividad.
Bretón siempre tuvo presente esta insuficiencia de la explicación psicológica y, aunque admiraba a Freud, insistió en que la inspiración era un fenómeno inexplicable para el psicoanálisis.
Conforme se avance en la historia, se tiene la sensación de que no solamente se ha dejado de creer en las musas del Helicón sino que también se ha ido abandonando la idea de cualquier voz ajena al poeta. Más aún, el fenómeno de la inspiración parece no interesar demasiado a quienes analizan los procedimientos artísticos.
Sin embargo, si uno mira con atención puede advertir no sólo a las nueve hermanas de los mitos griegos sino también a otras hermanitas nuevas, musas modernas cuyas voces son ciertamente imperativas. Las presentaré inmediatamente.
Los griegos solían hablar de la musa que proporcionaba dinero. Era la de los poetas de alquiler, como Simónides de Julis en Seos, que componía himnos a todos los vencedores.
Esa musa existe hoy en día y dicta versos vulgares en el oído de los artistas que están a sueldo de la industria y del mundo del espectáculo. Muy a menudo la diosa asume forma humana de gerente artístico y sopla recomendaciones que ayudan a preservar la pureza incorruptible del mal gusto, que es indispensable en ese Helicón invertido que suelen ser los medios masivos de comunicación.
Cuenta Virgilio que Fama, es decir la voz pública, fue engendrada por la Tierra. Está dotada de numerosos ojos y bocas y viaja volando con grandísima rapidez. Ovidio imagina que esta divinidad habita en el centro del mundo y su morada es un palacio sonoro, con mil aberturas por las que penetran todas las voces. Este palacio, enteramente de bronce, está siempre abierto y devuelve amplificadas las palabras que llegan hasta él.
Fama vive rodeada de la Credulidad, el Error, la Falsa Alegría, el Terror, la Sedición y los Falsos Rumores. Y desde su alcázar vigila al mundo entero.
Otra musa de nuestro tiempo es la musa del tópico, del lugar común, la diosa de la comodidad artística.
Uno de los procedimientos característicos del arte refinado consiste en crear dificultades para luego superarlas. El manierismo y el barroco han llevado esta idea hasta lo exasperante.
En la novela Robinson Crusoe, está siempre presente el alarde de resolver las necesidades del náufrago a partir de la modesta dotación de una isla desierta. El ingenio del autor resuelve cada uno de los problemas casi siempre de modos inesperados. Sin embargo, a veces, Defoe, hace trampa.
No lejos de la isla han quedado los restos del barco, y cuando se necesita algún objeto demasiado específico, pongamos por caso un catalejo, Robinson nada hasta el barco y lo trae. Aquí anduvo la diosa cómoda. El que nada hasta el barco no es Robinson Crusoe sino el autor de la novela. Y hay que decir que los poetas perezosos siempre tienen a mano un barco hacia el cual nadar cuando las palmeras de sus islas desiertas no fructifican en catalejos.
Musa inútil, la copia. Sin embargo, copiar algo, aunque se trate de una copia exacta, y especialmente cuando es una copia exacta, produce unos efectos curiosos. La falsificación de un cuadro impresionista es en verdad una obra hiperrealista.
Y en cualquier copia existe la pretensión de ofrecer un signo que se haga olvidar como tal: el signo aspira a ser la cosa, no la imagen de la cosa, sino la cosa.
A lo largo de la historia, el Estado ha aparecido muchas veces vistiendo la ropa de la diosa.
La verdad es que el poder político puede canalizar, utilizar y hasta impulsar una corriente artística. Lo que no puede es crearla. Y allí donde el estado ha intervenido para edificar una estética oficial, el verdadero arte languidece.
Sin embargo, muchos pensadores han apreciado el arte sólo por los servicios que podía prestar al Estado. Tal el caso de Confucio o de Platón, que en “Las leyes” prohibe todo arte que no sea útil a la república. Hoy en día, muchos progresistas del mundo entero exigen que la creación artística sea socialmente útil, como aquellos nihilistas que llegaron a proclamar que un par de botas era más útil que todo Shakespeare.
Voy a citar ahora dos casos de intromisión del Estado en la poesía que ocurren en el mismo país y cuya cabeza visible es una mujer, como conviene a esta charla.
La dinastía Tang gobernó el imperio de la China entre el 618 y el 906. Parece que el buen gobierno de los Tang se debió más a las instituciones ideadas para regir el imperio que a la personalidad de los emperadores. La concepción de la llamada “Carrera abierta de los talentos” fue una invención china.
Los Tang ampliaron el sistema de exámenes que existía para evaluar a los funcionarios. Hasta ese momento era indispensable la erudición. Después se agregó otra exigencia: el ejercicio de la poesía. Una emperatriz llamada Wu estableció que la poesía fuera un requisito esencial para ingresar a la administración pública y para ascender en la misma.
Wu fue muy elogiada por permitir el ascenso social de hombres de condición humilde pero de gran talento. Debe decirse que este ascenso social llegó en algunos casos hasta la misma cama de la emperatriz, donde solían solazarse algunos poetas. Se tenía en tal estima a la literatura durante aquella dinastía, que el gobierno se veía obligado a dar empleo a todos los que tuvieran talento literario.
Por esos tiempos había una distinción entre la literatura práctica llamada pi y la composición estrictamente literaria llamada Wen, que estaba en relación con la expresión agradable. Así, por ejemplo, las obras de Confucio eran pi. A pesar de las protestas de algunos funcionarios importantes, el estilo wen se puso de moda, con lo que se oscurecía el significado de los textos administrativos.
La frase “Prohibido estacionar durante las 24 Hs.” Podía escribirse así en estilo wen:
Que nada se detenga nunca.
Las horas, los vientos, las pasiones
no estarán mañana donde están hoy.
El viajero vuelve al aposento
donde quedó su amada
pero su amada ya se ha ido
y el aposento también.
Veamos otra ordenanza municipal: Prohibido escupir en el suelo Pasémosla al estilo wen:
De los portones del alma,
de la morada del beso
del manantial del lenguaje
absténganse de salir
ofensas líquidas
a la dignidad horizontal
que nos sostiene,
manga de chanchos.
Wu fue una verdadera musa inspiradora para un ejército de burócratas que poetizaban. Más de mil años después, otra musa apareció en la China.
En 1965 Mao Tsé Tung concibió la idea de lo que se llamó la revolución cultural.
En ese momento, China estaba gobernada por un triunvirato: el propio Mao, el jefe de estado Liu Shao-chi y el jefe del ejército Lin Piao.
Mao decidió abordar indirectamente la nueva obra y empujó hacia el centro de la escena a su esposa, la actriz cinematográfica Chiang Ching. Se habían casado en 1939. Ella había actuado en Shangai durante los años treinta, utilizando el nombre profesional de Lang Ting. Durante los primeros veinte años de su matrimonio Chiang Ching se mantuvo en un plano muy secundario. Pero de pronto se convirtió en el centro de un grupo de intelectuales descontentos, escritores fracasados, actores de segundo orden, y en general, de un grupo que deseaba ejercer el dominio de las artes y radicalizarlas.
Chiang Ching tuvo su oportunidad cuando Mao le permitió organizar el festival de la ópera de Pekín acerca de temas contemporáneos en el gran salón del pueblo. Eran 37 óperas nuevas, casi todas sobre la revolución, representadas por 28 compañías proletarias provenientes de 19 provincias. Lo que es todavía más sorprendente, Mao le permitió pronunciar un discurso, el primero a cargo de una mujer desde que él había tomado el poder. Chiang Ching arremetió contra el teatro clásico Chino, dominado por los antiguos temas de héroes, heroínas, emperadores, príncipes, eruditos y, sobre todo, espectros y demonios.
Recomendó la representación universal de ciertas óperas modelo, por ejemplo una que se llamaba Incursión sobre el regimiento del tigre blanco y captura de la montaña del tigre mediante la estrategia. Todo esto molestó al alcalde de Pekín, el mandarín y erudito Peng Chen, que se negó de plano a seguir las instrucciones de Chiang Ching.
La señora juró venganza. Se instaló junto a Mao en Shangai. Peng Chen, el mandarín, fue despedido y ella fue designada asesora cultural de todas las fuerzas militares. El 20 de marzo de 1966, Mao convocó a la juventud iletrada. Chiang Ching se convirtió en el espíritu rector de un grupo de activistas y fue designada especialmente por Mao para encabezar la revolución cultural.
Los primeros guardias rojos aparecieron a fines de mayo. Pertenecían a la enseñanza secundaria. Tenían de 12 a 14 años. Pronto se les unieron otros, que desataron una revolución contra los intelectuales, contra los que admiraban lo extranjero, contra los maestros y contra todos aquellos que según ellos eran contrarrevolucionarios.
Empezaron los famosos carteles de caracteres grandes, donde se leían amenazas. Las pandillas recorrían las calles y cortaban el pelo a las muchachas que usaban trenzas, a los varones que usaban pantalones de estilo extranjero se los destrozaban. Se organizaron fogatas callejeras con los artículos prohibidos, que incluían naipes, juegos de ajedrez, discos de jazz y una amplia gama de objetos de arte. Las bibliotecas fueron saqueadas y clausuradas. Entre tanto, Chiang Ching se había dedicado a gobernar el mundo de la cultura y a hablar en mitines de masa, en los cuales denunciaba al capitalismo, el jazz, el rock and roll, el impresionismo, el arte abstracto, etc. Aprovechó para saldar cuentas pendientes con el mundo del teatro y el cine de los años treinta. En una ocasión llevó a todos sus enemigos, incluido en antiguo alcalde de Pekín, al estadio de los trabajadores con pesados carteles de madera colgados del cuello.
Las pandillas de Chiang Ching se apoderaron de la televisión, los diarios y las revistas. Confiscaron todas las películas existentes y las presentaron corregidas. Chiang Ching asistía a los ensayos de la orquesta filarmónica central y zarandeaba al director Li Te Lung. En el ballet, prohibió los dedos de orquídeas y las palmas vueltas hacia arriba, y en cambio favoreció los puños cerrados y los movimientos violentos para demostrar el odio a la clase terrateniente.
Después de prohibir prácticamente todas las formas de expresión artística, Ching Ching se esforzó con desesperación por llenar el vacío, pero no fue posible producir gran cosa: dos obras orquestales, cuatro óperas y dos ballet. Tampoco pudieron producirse muchas películas. Ching Ching decía que había sabotaje. A fines del verano de 1967, Mao ordenó a Ching Ching que suspendiese toda la actividad. En el otoño Mao retiró todo el apoyo oficial a la revolución cultural y utilizó al ejército popular de liberación para restablecer el orden. Chiang Ching, la musa de la revolución cultural, fue perdiendo poder.
En 1973 ya no vivían juntos. Poco antes de su muerte, Mao recibió un informe acerca del sistema educativo por parte del presidente de la universidad Qinghua, que había sido purgado por Chiang Ching y después rehabilitado. Mao le dijo que hablara sólo tres minutos.
Recibió esta sombría respuesta “Treinta segundos bastarán. Los alumnos universitarios estudian los textos de los alumnos secundarios y su nivel académico es el de las escuelas primarias”.
Mao falleció el 9 de septiembre de 1976. Los enemigos de Chiang Ching querían cortarla en 10 mil pedazos. Fue juzgada en 1981 y condenada a muerte. Dicen que durante el juicio llegó a desnudarse.
Antes de nombrar a la última de las musas quisiera referirme a la poesía provenzal.
En el siglo XII surge en Occitania, en el sur de Francia, en el país de la lengua de oc, la poesía provenzal, es decir la poesía lírica y también la idea del amor como forma de vida. Aquellos trovadores, aquellos poetas, hicieron aparecer el amor cortés. Señalemos que en esa época se había verificado un cambio en la condición femenina.
Las muchachas de la nobleza gozaban de cierta libertad. Y en un mundo donde el matrimonio no estaba fundado en el amor sino en intereses políticos y económicos, y siendo que las frecuentes guerras obligaban a los señores a ausentarse durante años, es probable que la infidelidad fuera cosa muy frecuente.
En Alemania existía la institución de la frauendienst, que consistía en el culto de la mujer. La meta del caballero era demostrar su virilidad y su valor mediante actos de audacia, cuyo último objetivo era servir de homenaje a una sola mujer. Este favor caballeresco se cumplía siempre en beneficio de mujeres casadas. Las tradiciones de la caballería francesa eran muy similares. Todo lo que el caballero hacía, ya se tratase de escribir un poema o de intervenir en una cruzada, lo hacía en nombre de su dama.
Era mucho lo que el caballero aceptado podía hacer para honor y entretenimiento de su dama.
Si sabía escribir versos, elogiaba los encantos y las virtudes de su ideal... los ponía por las nubes, y aún más alto. He aquí un breve muestrario de las encantadoras comparaciones que los caballeros del amor utilizaban para dirigirse a la dama elegida:
“Oh, Estrella de la Mañana, Capullo de Mayo, Rocío de las Lilas, Hierba del Paraíso, Racimo de Otoño, Jardín de Especias, Atalaya de Alegrías, Delicia Estival, Fuente de Felicidad, Foresta Florida, Nido de Amor del Corazón, Valle de Placeres, Reparadora Fuente de Amor, Canción del Ruiseñor, Arpa del Alma, Pascua Florida, Perfume de Miel, Consolación Eterna, Peso de la Bienaventuranza, Prado Florido, Dulce Limosna, Cielo de los Ojos... etc.”
Consignemos algunas influencias artísticas y filosóficas: los árabes desde España, a través de formas poéticas populares, pero más aún a partir de la costumbre islámica, según la cual, invirtiendo la relación tradicional de los sexos, llamaban a la dama su señora y se confesaban sus sirvientes.
Pero la sociedad de Occitania era mucho más abierta que la hispano-musulmana y las mujeres gozaban de mucha mayor libertad. Y así este cambio fue una verdadera revolución, afectó las costumbres, cambió la visión del mundo. Vamos a explicarlo.
Como vasallo el amante sirve a su amada. El servicio tiene varias etapas: comienza con la contemplación del cuerpo y el rostro de la amada y sigue conforme a un ritual, con poemas escritos en su honor, con pruebas de amor de cumplimiento casi imposible, etc. El último paso es el goce carnal.
Sin embargo, en una época tardía aparecieron los poetas profesionales y ya no fue un señor el que se fingía vasallo, sino un verdadero vasallo el que escribía poemas, ya que los poetas pertenecían casi siempre a un rango inferior al de las damas para las que componían las canciones.
Ahora bien, la dama era en estos casos inspiradora de los poemas y al mismo tiempo temática central de ellos y objeto de la dedicatoria. Vale decir que era musa que dictaba el poema, pero luego lo recibía a modo de homenaje u ofrenda. El poeta era la flecha, la dama era el arco y el blanco. (Y esta es otra señal).
Los tres grados del servicio amoroso eran pretendiente, suplicante y aceptado. La dama, al aceptar al amante lo besaba y con eso terminaba el servicio. Pero había un cuatro grado: el de amante carnal.
Otra influencia interesante es la influencia platónica que, según se ha dicho, considera al amor como un camino a la divinidad.
Los provenzales trabajaron la idea de que el amor era una iniciación, lo cual indicaba que también era una prueba. Así, antes de la consumación física, había una etapa intermedia que se llamaba assag o assai y que era la prueba de amor.
El assai comprendía a su vez varios grados: asistir al levantarse o acostarse de la dama; contemplarla desnuda y finalmente penetrar en su lecho y entregarse a diversas caricias sin llegar al final.
Los poetas provenzales hablaban siempre de una misteriosa exaltación que llamaban joi y que era la más alta recompensa del amor. Se trataba de un estado de felicidad indefinible. Algo así como el goce de la posesión carnal, refinado por la espera y la mesura. Una estética de los sentidos. Sólo la poesía podía aludir a ese sentimiento.
A aquella misma época pertenecen las famosas cortes de amor y las demenciales aventuras de caballeros andantes como el caballero Ulrich Von Lichtenstein, que en honor a su dama rompió 307 lanzas vestido con ropas femeninas. O el caballero Balaum, que tuvo que arrancarse el meñique. Después de oír estas historias es más fácil comprender la famosa balada de Schiller sobre el guante que la dama arroja a los leones. El caballero acepta rescatarlo, pero con él cruza la cara de la cruel mujer.
Al margen de estas exigencias femeninas hijas del aburrimiento, el legado provenzal fue considerable. Formas poéticas e ideas sobre el amor, que influyeron en Dante, Petrarca y sus sucesores, hasta los poetas surrealistas del siglo XX, sin olvidar las canciones, las películas y los mitos populares. La mujer mantiene en esta tradición una superioridad en el dominio del amor y una jerarquía de musa en la inspiración de los poetas.
Contaré, si ustedes me permiten, la historia de un trovador provenzal que es verdaderamente ejemplar.
En la corte de Leonor de Aquitania, había un trovador que gozaba de gran fama. Las damas y las doncellas no se cansaban de escucharlo.
El trovador se llamaba Jaufré Rudel. Era un tipo solitario que soñaba con un amor ideal y aguardaba a la que supiera inspirarlo.
Por aquellos años, a principios del siglo XII los cruzados que volvían de Jerusalén relataban las peripecias de sus viajes. No sólo se referían a episodios de guerra, sino también a la ardiente belleza de las mujeres orientales y también a las hermosas francas nacidas en Tierra Santa, donde no pocos cruzados se habían casado con armenias o levantinas.
Jaufré Rudel escuchaba. Pronto los viajeros comenzaron a referirse a una misma mujer, una cuyo esplendor superaba al de todas las demás.
La muchacha se llamaba Melisenda de Trípoli, era hija de Raimundo de Trípoli. Era de talle fino y formas perfectas, cutis claro y cabellera negra como el azabache. Vivía en un suntuoso palacio a orillas del mediterráneo, precisamente en la ciudad de Trípoli.
Jaufré Rudel se enamoró de Melisenda, aunque no la había visto nunca. Esperaba ansioso que llegaran más relatos de los cruzados. Las damas y doncellas de la corte le parecían insignificantes comparadas con la lejana belleza que describían los aventureros.
A partir de entonces, Melisenda fue su musa. Escribía sus versos pensando en ella. Pasaron algunos años y Rudel pensó en declararle sus sentimientos. Pero su salud era precaria y no tenía dinero. Como no escribía más que para Melisenda, tuvo la idea de confiar sus escritos a los caballeros que partían hacia tierra santa, para ver si alguno podía entregárselos a su amada. Pero el tiempo pasaba y Rudel no obtenía respuesta alguna.
Desesperado, decidió partir, su salud declinaba y quería encontrarse con Melisenda antes de morir. Empezó a economizar, moneda tras moneda, para pagar su viaje a bordo de una nave. Cuando finalmente reunió la suma necesaria, partió y llegó a Trípoli sumamente enfermo después de una travesía terrible. Tambaleando quiso ir al castillo donde vivía Melisenda. Golpeó la puerta y solicitó ver a la muchacha. Los guardias lo echaron a patadas. Es que Jaufré Rudel parecía un pordiosero.
El trovador insistió. Regresó al otro día y los días siguientes. Por fin, cuando Melisenda advirtió su presencia, lo hizo ingresar de inmediato. Es que habían llegado hasta ella las canciones de Rudel a través de otros viajeros. Melisenda estaba enterada de la existencia de aquel hombre que le expresaba su amor desde hacía tantos años y quería conocerlo.
Jaufré tembló de emoción cuando fueron a buscarlo. Delgado y pálido, apenas caminaba. Lo hicieron entrar en el gran salón. Frente a él estaba Melisenda. Jaufré avanzó lentamente, se arrodilló frente a ella y no pudo hacer nada. Sólo permaneció mirándola durante largo tiempo. La muchacha se inclinó y besó largamente a Rudel en la boca.
Lamentablemente aquí termina la historia. Apenas se separó de la doncella, Jaufré Rudel cayó muerto. Tenía 50 años de edad. Nada más se sabe de Melisenda de Trípoli. Esto ocurrió hace más de 800 años. Las más bellas canciones de Jaufré Rudel, las que escribió para su princesa lejana eternizaron su amor e hicieron de él no de los más grandes poetas de la Edad Media.
Melisenda fue una verdadera musa. Pero hay damas que no son tan eficaces, o hay poetas que usted no los inspira ni tirándole a las nueve musas encima. Tal fue el caso de Cecco Angioleri, el enemigo del Dante.
Cecco Angioleri era un poeta nacido en Siena en 1265, el mismo año en que nacía Dante en Florencia. Cecco estaba enamorado de Becchina, la hija de un zapatero, que era hermosísima. La primera vez que oyó los cantos que Dante había escrito a Beatrice de Portinari, Cecco dijo al zapatero que eran malos versos. Becchina le dijo entonces:
-Te burlas de ese Dante, pero seguramente no sabrías escribir en mi honor unos versos parecidos-. Cecco Angioleri lo tomó como un desafío.
Compuso un soneto en loa a Becchina, que no sabía leerlo y que se reía a carcajadas cuando él lo recitaba.
Lo que escribía Angioleri procedía de la literatura goliárdica, un género literario en latín vulgar que practicaban los clérigos errantes y los estudiantes díscolos de toda Europa. Los argumentos estaban relacionados con el vino, los amores ilícitos, los juegos de azar y las fiestas.
Cecco Angioleri compuso 150 sonetos dedicados a Becchina, pero la muchacha no le dio bolilla. La casaron con un vendedor de aceite.
Las bodas se hicieron a comienzos de 1295. Dicen que Cecco imitó el dolor de Dante, pero Becchina no murió. Trató de seducirla y en una ausencia del aceitero, ella le dio un beso en la boca, pero después lo despidió para siempre.
Cecco Angioleri compuso versos inflamados y sintió odio. Amenazó suicidarse en la puerta de Becchina. Lo sacaron a patadas. Se recluyó en una abadía pero fue peor. Se ensañó luego con Alighieri y le envió unos versos injuriosos. Al fin se fue a luchar junto a los güelfos negros. Solamente porque Dante Alighieri era partidario de los güelfos blancos.
Cuando murió su padre heredó una fortuna y se presentaba ante todos como Cecco Angioleri, de noble linaje, señor de Arccidoso y de Montegiovi, más rico que Dante y mejor poeta.
Mientras tanto, en Escandinavia también florecían unas ideas míticas sobre la revelación poética, que son tal vez las que más me gustan.
Entre los vikings, los asuntos de la poesía y del conocimiento estaban en manos de Odín. Ya lo conocemos a nuestro amigo del Asgard. Está sentado en su trono de mil resplandores, lleva una capa azul. Una lanza enorme, Gungir, aparece apoyada junto al trono. A sus pies descansan dos lobos, Gerin, el ávido y Freki, el voraz. Ristra y Mistra, dos hermosísimas walquirias, están pendientes del gran dios para llevarle el delicioso elixir de la eterna juventud. Dos cuervos, Hugin, es decir reflexión, y Munin, o sea la memoria, se paran en los hombros del dios y le cuentan todo lo que han visto en sus desplazamientos por los distintos mundos.
Odín poseía el saber primordial de los remotos fundamentos de las cosas. Pero sentía la invencible necesidad de ser cada vez más sabio. En una ocasión, llegó hasta Jötunheim, el país de los gigantes, donde se hallaba la fuente de Mimir, que era la fuente de la sabiduría. Odín pidió al gigante Mimir que lo dejara beber un sorbo. Allí supo que para tomar aquellas aguas había que sacrificar un ojo. Odín no vaciló: cualquier precio está bien pagado por el conocimiento.
Un día, los cuervos de Odín, que lo vigilaban todo, le contaron un episodio interesantísimo. Los enanos Fiallar y Giallar tenían un frasco de hidromiel divina al que habían añadido la sangre de Odhr, señor de toda inspiración. Esta sangre otorgó a la bebida un poder inimaginable. Los enanos le dieron el nombre de Odhraeir. Bastaba beber un pequeño sorbo para que uno quedase convertido en sabio poeta. Los enanos andaban diciendo que el pobre Odhr había muerto por exceso de inspiración.
Los enanos eran taimados y maliciosos. En cierta ocasión causaron la muerte del gigante Gilling y de su esposa. Pero esta pareja tenía un sobrino llamado Suttung, el ruidoso, que para tomar venganza apresó a los enanos y los dejó en una roca desierta en medio del mar. Ante la posibilidad de morir de hambre, los enanos prometieron a Suttung que si los sacaba de allí le entregarían un odre lleno de la hidromiel Odhraeir. Suttung aceptó y recibió el valioso odre. Después lo escondió en un monte del país de los gigantes y encargó a su hija Gunnlod la custodia de aquel tesoro.
Todo esto le contaron los cuervos a Odín. El dios marchó al país de los gigantes y después de fracasar tratando de convencer a Suttung y a toda la parentela, pasó tres días y tres noches en placentera unión con la joven Gunnlod. Terminados aquellos menesteres, Odín pidió tomar un sorbo de licor. La chica no pudo negarse y, según cuentan, los sorbos de Odín fueron tales que consumió todo el líquido de la inspiración. Después, adoptó forma de águila y salió volando. Desde entonces, Odín habla en verso.
Voy a abrir otra puerta en esta conversación, ya que estamos entre amigos. Pido permiso para hablar del amor. Y otra vez hay que empezar por los griegos.
Como ustedes saben, El banquete de Platón está compuesto por varios discursos sobre el amor, pronunciados por siete comensales. Aristófanes explica el mito del andrógino. Antes había tres sexos, el masculino, el femenino y el andrógino, compuesto por seres dobles. Estos últimos eran fuertes, inteligentes y amenazaban a los dioses. Para someterlos, Zeus decidió dividirlos. Desde entonces, las mitades separadas andan en busca de su mitad complementaria.
El mito despierta en nosotros resonancias profundas: somos seres incompletos, y el deseo amoroso es perpetuo deseo de completarnos.
Pero el centro del banquete es el discurso de Sócrates. El filósofo relata a sus oyentes una conversación que tuvo con una sacerdotisa extranjera, Diotima de Mantinea.
Diotima dice que Eros no es un dios ni un hombre, es un demonio. Lo define la preposición entre: en medio de esta y la otra cosa. Su misión es comunicar y unir a los seres vivos. Tal vez por esto lo confundimos con el viento y lo representamos con alas. Ha nacido de la unión de Poros, el recurso, y Penía, la pobreza. A su doble parentesco debe su condición de deseado y de deseante. Eros no es hermoso: desea la hermosura. El amor nace a la vista de la persona hermosa. El amor es una de las formas en que se manifiesta el deseo universal.
Pero Diotima previene a Sócrates: el amor no es simple. Su objeto tampoco es simple y cambia sin cesar. Todos los hombres desean lo mejor, comenzando por lo que no tienen. El deseo de belleza es también deseo de felicidad, y no de felicidad instantánea y perecedera, sino perenne. Diotima va más allá: si lo que amamos es la hermosura ¿por qué amarla sólo en un cuerpo y no en muchos? Y si la hermosura está en muchas formas y personas ¿por qué no amarla en ella misma? ¿por qué no ir más allá de las formas y amarla en ello que las hace hermosas: la idea?
Diotima ve al amor como una escala. Abajo, el amor a un cuerpo hermoso. Enseguida, a la hermosura de muchos cuerpos, después a la hermosura misma, más tarde al alma virtuosa, al fin, a la belleza incorpórea. La belleza, la verdad y el bien son tres y son uno. Aquel que ha seguido el camino de la iniciación amorosa en el orden correcto, percibirá súbitamente una hermosura eterna, incorruptible. El amor es el camino, el camino de la inmortalidad.
Hemos dicho que la experiencia poética es una revelación de nuestro ser. El amor también lo es. Hemos dicho que el hombre vive inclinado hacia el futuro. El amor es un ir al encuentro.
En la espera todo nuestro ser es un anhelar, un tenderse hacia algo que aún no está presente y que es una posibilidad que puede no producirse, la espera nos tiene en vilo, es decir, suspendidos, fuera de nosotros.
Pero si el amor es simultánea revelación del ser y de la nada, no es una revelación pasiva, sino algo en lo que nosotros participamos, algo que nosotros nos hacemos: el amor es creación del ser.
Algo más: el amor es también una escuela de desengaños, un camino en el que paulatinamente la realidad de la pasión se revela como una quimera, hasta que la muerte despierta al amante extraviado en sus sueños. (Y esta más que una clave es el argumento de Lo que me costó el amor de Laura).
Los petrarquistas creían que la belleza femenina era capaz de operar milagros. Ya para los platónicos, la contemplación de un cuerpo hermoso era el primer escalón del ascenso hacia la divinidad. Las historias míticas y reales sobre la hermosura y sus efectos son numerosísimas: la belleza sobrehumana de Psique, que asustaba a los pretendientes o de Quione, que se atrevió a competir con Artemis. Después de todo, fue por una opinión acerca de la belleza que comenzó la guerra de Troya. Y yo me atrevo a decir que no hay un estímulo poético mayor. Negar la fuerza de este fenómeno so pretexto de feminismo o espíritu libertario es una de las formas de ceguera espiritual más incomprensibles de nuestro tiempo. Negar la belleza como virtud para no ofender a quien no la posee es como desconocer el genio por cortesía con los zonzos. Cosas asombrosas que he visto en el mundo, primero, y sin duda ninguna, la belleza femenina.
Hemos presentado algunas musas nuevas: la musa del dinero, la musa del Estado, la musa de la comodidad, la musa de la copia.
Y ahora cabe preguntarse: ¿Qué musa inspira las charlas sobre la musa? Tal vez la misma Feria es también una musa industrial que apresura a los novelistas, que pone fecha cierta a las ocurrencias y que somete a la inteligencia a unas cadenas que la anulan y que se llaman plazos.
Yo debo decir que la musa inspiradora de esta charla es la que me acompaña siempre. Es una musa de infortunio, la misma que dictó Lo que me costó el amor de Laura. Esa obra carece probablemente de todo interés, pero la forma en que me fue revelada merece prevalecer sobre su mérito artístico. Mientras escribía las modestas canciones iba dibujando el melancólico mapa de mi futuro de desventura. La musa fue también hechicera y tuvo el don de la profecía. Pero para saber cuál es la última musa falta todavía un paso.
Hemos subrayado algunos pasajes de la charla porque tuvimos la sensación de que eran pequeñas claves. La primera era una clave freudiana. Decir que las musas son hijas de la memoria es situarlas dentro de nosotros mismos y ubicar la cantera de la inspiración en el patio de nuestras propias vivencias.
La segunda clave fue recordar que originalmente las musas eran sólo tres y que esta tríada simbolizaba a la mujer en sus tres fases: la virgen, la madre y la hechicera. Y aquí nos acercamos más a la figura de la última musa que queremos perfilar.
La tercera señal, la dieron los provenzales: para ellos la dama inspiraba los poemas, pero también era temática central de ellos y objeto de la dedicatoria. Vale decir que era musa que dictaba el poema pero luego lo recibía a modo de homenaje u ofrenda.
Y para Robert Graves y para nosotros, la musa secreta, la musa individual e intransferible de todo poeta, es la mujer amada. El poeta inspirado se conecta con la diosa sólo a través de una mujer en la que ella reside. Es que un poeta verdadero se enamora absolutamente y su amor sincero es para él la encarnación de la musa. Ella es la única que conoce y nos hace conocer la música buscada.
Pero hay más: encontrar a la mujer amada es también construirla. El objeto de nuestro amor es, al menos en parte, una creación nuestra. Amar es inventarse cada día. Creamos con nuestra imaginación a la musa que ha de venir a ayudarnos en nuestras creaciones. Y otra vez aparece esa extraña mezcla de lo propio y de lo ajeno que es el hombre. El hombre persiguiéndose a sí mismo, el hombre estirado hacia el gris porvenir que aún no es. La voz que viene de afuera viene también de adentro. El rasgo más individual de nuestro ser viene también de afuera. Y en el trascartón, esperando, dando a nuestra inspiración el tiempo exiguo de las payadas, está la muerte, que es la otra o la misma musa, la que estuvimos buscando toda la noche.
FRASES
"Aprendan a soñar los que se contentan con sacar la lotería......"
"Asombrar con gestos amorosos a una persona que nos rechaza es, ante todo, una grosería."
"Cada mujer que pasa frente a uno sin detenerse es una historia de amor que no se concretara nunca."
"Cualquier cosa es preferible a esa mediocridad eficiente, a esa miserable resignación que algunos llaman madurez"
"El amor depara dos máximas adversidades de opuesto signo: amar a quien no nos ama y ser amados por quien no podemos amar."
"El universo es una perversa inmensidad hecha de ausencia. Uno no está en casi ninguna parte."
"Nadie debe confundir el amor con la dicha. Al contrario: a veces se piensa que amor y pena son una misma cosa."
"No se puede ser artista si no se ha perdido algo, los poemas de amor satisfecho aparecen como una compadrada de mercaderes afortunados."
"En el amor no existe el libre albedrío, nadie puede decidir de quién va a enamorarse."
"Hay para cada hombre una mujer, una sola, que reúne todas las virtudes que ese hombre sueña....Pero el destino ha decidido que nunca jamás se crucen los caminos de ningún hombre con la mujer que para él fue concebida."
"No hay mejor amor que el que nunca ha sido. Los romances que alcanzan a completarse conducen inevitablemente al desengaño, al encono o a la paciencia; los amores incompletos son siempre capullo, son siempre Pasión."
"Las aventuras verdaderamente grandes son aquellas que mejoran el alma de quien las vive"
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